Si bien falta levantar parte de la cosecha, la esperanza de obtener altos rendimientos, y por ende, una muy buena entrada de dinero para los agricultores, el trabajo que se está realizando en chacras del litoral del país arrojan resultados bastante por debajo de lo esperado.
Concretamente en la zona de Young, la cosecha de soja fue afectada por la seca, tanto en los rendimientos como en la calidad de la misma. Es así que se puede estimar que en la primera etapa, los rendimientos, en promedio, se ubicaron en los 1.500 kilos por hectárea; en tanto en esta segunda etapa, los mismos bajaron a 1.400 kilos.
Cabe aclarar que en la etapa mencionada resta levantar algo menos del 50% del área, pero se agregó como elemento adicional negativo, las abundantes precipitaciones que se han registrado.
A los efectos de poder evaluar la rentabilidad del cultivo, es preciso señalar que, promedialmente, el agricultor debe obtener más de 1.200 kilos por hectárea. También debe tenerse en cuenta que muchos de ellos cerraron la venta del cultivo a valores bastante inferiores a los que se obtiene actualmente.
En definitiva, para la mayoría de los agricultores este año, el resultado económico de la siembra de soja es bastante menguado, cuando no, pueden terminar prácticamente “empatados”.

FUTURO

A pesar de los resultados económicos que puedan obtener los productores este año, de mantenerse los altos valores actuales de la oleaginosa, es altamente probable que el área de siembra de soja no sufra mayores modificaciones, debido a que de obtenerse rendimientos buenos, es el cultivo que “a priori”, colma más las expectativas de los agricultores.
En cuanto al cultivo de girasol, la cosecha ha sido buena, con rendimientos que se ubicaron dentro de lo esperado, presentándose escasas complicaciones en los de segunda a raíz de la seca que sufrieron.