Su presencia fue detectada en lotes de los departamentos La Paz, Paraná,
Villaguay, Diamante y Victoria. La enfermedad ataca en las etapas de formación
de vainas y llenado de granos. En esta campaña, la incidencia en los
rendimientos será muy leve, casi nula. Los problemas, sin embargo, pueden
comenzar en el próximo ciclo.
En los habituales relevamientos que se realizan en la provincia, a fines de
la semana pasada, fue detectada la presencia de la temida roya asiática de la
soja en varios departamentos entrerrianos.
La Paz, por su cercanía con las provincias donde ya se habían producido brotes —Chaco, Formosa, Santiago del Estero, norte de Santa Fe, Corrientes y Misiones—, fue el primero en donde se ubicó la enfermedad. La novedad fue comunicada de inmediato al Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo (Sinavimo) y, después, los especialistas del INTA Castelar confirmaron en forma muy rápida, a través de técnicas moleculares, que se trataba de roya asiática, descartando que fuera roya americana, que es mucho menos agresiva.
PRECISIONES. La Ing. Agr. Norma Formento, fitopatóloga de la Estación
Experimental Agropecuaria Paraná del INTA, en diálogo con EL DIARIO, explicó que
la roya asiática “es la más agresiva” y en Entre Ríos “fue detectada en los
departamentos La Paz, Paraná, Villaguay, Diamante y Victoria”.
“Nosotros, a lo largo de las rutas 11, 12 y 18, hemos monitoreado los lotes de
soja que aún están verdes, es decir aquellos cultivos capaces de ser infectados
por estar en un estado de menor madurez”, señaló la profesional. Como, según la
zona, ya se lleva cosechado entre el 50 y el 80 % de los lotes, “la probabilidad
de encontrar lotes con sojas verdes, receptivos de roya, es muy baja”, resaltó.
Formento, una de las fitopatólogas más importantes de la Argentina, precisó que
“el problema directo que ocasiona la roya asiática es la defoliación en la etapa
crítica, entre R3 y R5, es decir en las etapas de formación de vainas y llenado
de granos”. En el estado fenológico en el que se encuentra la soja actualmente
en Entre Ríos, subrayó, “el grano ya está formado” por lo que la incidencia de
la roya en los rendimientos en la presente campaña “serán muy leves, casi nulos,
porque la soja está defoliada naturalmente”.
La especialista, por último, señaló que en Entre Ríos se desata la presencia de
la roya en la soja por las condiciones climáticas que se dieron en el corriente
mes. “Las temperaturas entre 16 y 24 grados y el tiempo de mojado del follaje
por encima de las seis horas son características favorables para la aparición de
la roya”, explicó, al tiempo que agregó: “Esas condiciones se dieron en la
primera y segunda semana de abril, pues tuvimos temperaturas de hasta 33 grados
y más de 21 horas de follaje mojado, además de las lluvias”.
El dato
80 POR CIENTO
de mermas en rendimientos de soja se ha registrado en países como Zimbawe por
efecto de la roya. Más cerca de nosotros, en Paraguay, se determinaron pérdidas
del 63 %. En Brasil, en tanto, se ubican entre el 40 y el 50 %.
El manejo será fundamental
En el presente ciclo agrícola la roya asiática no ocasionará problemas a la
soja entrerriana, pero las dificultades comenzarán a aparecer en la próxima
campaña.
“Una vez detectado el problema en un sitio, tenemos que empezar a evaluar la
presencia de hospedantes alternativos; es decir, las malezas leguminosas”, le
dijo a EL DIARIO la Ing. Agr. Norma Formento. “El peor hospedante alternativo
—aseguró— son las plantas guachas de soja”.
Ante este escenario, la profesional afirmó que “habrá que realizar un nuevo
diseño de prácticas de manejo y ver qué pasa en el próximo invierno, que debiera
ser lo más crudo posible para que las heladas maten todas las sojas guachas que
hay en Entre Ríos y que son las que hacen el puente verde para la enfermedad”.
La siembra temprana, remarcó Formento, “va a ser una herramienta muy importante”
para tratar de zafar de la enfermedad, porque “donde hemos detectado roya es en
las sojas implantadas en la primera y segunda semana de enero”.
Danilo Lima