Un argentino perdido en Africa. En realidad, un ingeniero agrónomo de visita
en la República de Níger en busca de soluciones para mejorar la producción
ganadera de un territorio cubierto en un 80 por ciento por el desierto de
Sahara. Todo un desafío para un profesional argentino que desarrolla su
actividad junto a los últimos adelantos tecnológicos y tuvo que enfrentarse con
un país en el que se ordeña, se siembra y se cosecha a mano. Una región donde
escasea la alimentación para los vacunos, un lugar donde hasta el pasto seco se
utiliza como comida para los animales porque no hay con qué engordar al ganado.
Con más preguntas que respuestas, Israel Feldman armó sus valijas y salió
rumbo a este país ubicado en el corazón de Africa, donde sólo llueven entre 200
y 600 mm anuales en los meses de junio a septiembre. Durante el período seco, el
suelo permanece desnudo como consecuencia de la falta de humedad y el pastoreo
de los animales domésticos.
Con el apoyo de una Organización No Gubernamental (ONG), este emprendedor
ingeniero agrónomo, ex presidente de la Asociación Argentina para el manejo de
Pastizales Naturales, buscó alternativas para mejorar la producción ganadera de
Níger donde se considera que obtener cuatro litros de leche por día por vaca es
un rendimiento optimo. En Argentina se estima que un animal tiene una excelente
performance cuando produce entre 20 y 30 litros diarios.
Sin embargo, los números pueden ser aún más sorprendentes. Feldman trabajó en
profundidad en la estación experimental de Toukonouse. Por lo tanto, las
condiciones de los animales eran superiores a la de la mayoría los productores
locales. El ganado vacuno en Níger produce en promedio dos litros de leche
diarios.
Organismos de asistencia técnica internacional y el gobierno local consideran
que existen grandes posibilidades de incrementar la producción de carne para
exportar a los países vecinos. Por esta razón, no deja de llegar ayuda a Níger.
El único inconveniente es que, a veces, no se tienen en cuenta las
características propia del país. Así distintas ONGs enviaron tractores y
enfardadoras, por mencionar algunas herramientas, que no son utilizadas.
"No se puede introducir maquinaria porque después no tiene repuestos si
alguna se descompone, ni tiene combustible para hacerlas funcionar", explicó
Feldman y agregó que arribó a la conclusión de que su aporte no incluyó equipos
mecanizados por estas razones.
Estrategias ad hoc
En su afán por encontrar respuestas a los problemas en la producción
ganadera, el ingeniero agrónomo descubrió que "el forraje es muy caro" y por eso
los animales mal alimentados producen tan poca leche. Además durante muchos
meses -cuando no llueve- la base de la alimentación es pasto seco. En el período
seco, medio kilo de burgú (forraje verde) cuesta 100 centines (1 franco CFA). El
equivalente es 1 dólar=600 centines.
Una de las recomendaciones de Feldman para esta ex colonia francesa se basó
en que utilicen un cajón de 0,40 x 1 metro para pisar el pasto seco y así formar
fardos y facilitar el transporte del alimento. Los productores sólo juntan el
pasto y hacen enormes pilas que, a la hora de movilizarlos se complica.
El especialista descubrió también que el agua subterránea está a cuatro
metros y que, gracias a ello, existen árboles verdes en plena época de sequía.
Los animales también comen las hojas, contó Feldman. Una de las indicaciones
para los lugareños fue que podrían aprovechar esta ventaja que les da la tierra
y plantar alfalfa.
"En los lugares de suelos arenosos deberían sembrar la sandía que se usa para
el dulce de cayote en el norte de nuestro país y es un excelente forraje",
indicó el especialista.
Los residuos de cosecha también son utilizados para el engorde pero a medida
que se levanta el cereal también se levantan estos residuos porque luego se
venden. "En los campos quedan muy pocos restos, de todas formas los productores
algo aprovechan, existe una ley que dice que después de cosechar cualquier
ganado puede ingresar a comer en el campo", destacó.
Otra de las dificultades que deben afrontar los habitantes de Níger es que
falta el combustible. Se utiliza la leña pero las plantaciones han sido
arrasadas. Feldman recomendó la plantación de álamos y una variedad italiana
sauces junto al río de forma que sus hojas también sirvan como forraje, además
de cortar sus ramas para utilizarlas como fuente de energía.
La experiencia fue maravillosa, aunque difícil por las diferencias
culturales, y sirve de ejemplo para darnos cuenta que nuestros recursos
naturales son infinitos si los comparamos con los de Níger. Nos damos lujos que
muy pocos países pueden, exterminamos con todo un bosque y vuelve a crecer",
subrayó.
Níger limita al norte con Argelia y Libia, al sur con Nigeria y Benin, al
este con Chad y al oeste con Burkina Faso y Mali. Tiene una superficie de
1.267.000 km2. La mayor parte de su población se encuentra en el sur, donde hay
tierra fértil y productiva. Su población ronda los 11 millones de habitantes y
en la capital, Niamey, viven 400 mil personas.
Casi todos los productores combinan agricultura con ganadería, parte de la cual continúa siendo nómade. Los pobladores bajan desde el norte cuando terminan las cosechas en el sur, para aprovechar los rastrojos de los cultivos.
Patricia Martino