TENDENCIAS CLIMÁTICAS
Por lo pronto la señal sobre el campo pluvial se corresponde con lo que pueden anticipar las estadísticas de estas situaciones, habiéndose registrado la señal más clara de su influencia en zonas del litoral y el sur de Brasil. La cuenca del Río Uruguay ha sido la más afectada en la Mesopotamia.
A la hora de trazar el posible desarrollo climático del semestre cálido, no hace falta abundar en detalles sobre el futuro del indicador ENSO. El mismo está operando en forma muy fuerte y no se esperan modificaciones significativas de la posición Niño hasta avanzado los meses de otoño. Todo parece indicar que el pico de la intensidad del evento cálido se dará entre la actualidad y finales de enero, tendiendo lentamente a decrecer hacia el cierre del verano.
El mapa tiene la suficiente elocuencia en cuanto al calentamiento del Pacifico Ecuatorial, con valores de anomalía que ya se acercan a los 3ºC, registro que supera largamente la categoría de intensidad “muy fuerte” utilizada convencionalmente (2ºC). Por otra parte, el litoral Atlántico esta frío y esto ofrece una moderación de la influencia Niño, sobre todo cuando se da circulación de aire del sector este o sudeste. Esto morigera el predominio de aire tropical cargado de humedad, dejando un patrón menos excesivo la franja central del país, lo cual perjudica sobre todo a las zonas ubicadas más hacia el oeste. En términos estadísticos, el impacto sobre las precipitaciones debería ser más marcado durante el próximo bimestre, dejando siempre un sesgo positivo en el comportamiento pluvial para el resto del verano.

Climáticamente el mes de octubre, sin la presencia de la fase positiva del ENSO, tiende a mostrar un crecimiento sostenido de las precipitaciones. La validación de esta marca climática depende de condiciones de escala regional, las cuales durante septiembre han presentado un rol moderador. Esto para algunas zonas del litoral ha resultado favorable. En cierto punto ha corrido el impacto de las lluvias más destacadas y continuas hacia el norte de la Mesopotamia y sur de Brasil, disminuyendo el riesgo temprano de un escenario de mayor permanencia de suelos saturados, lo cual define una logística mucho más acomodada, sin apartar los perfiles de una razonable disponibilidad de agua. Como hemos analizado, en otros sectores productivos de mucha importancia, sobre todo el centro oeste de la zona núcleo, esto ha resultado negativo, con un ajuste de reservas inoportuno.
Sobre buena parte de la franja este de la región pampeana, el final de septiembre dejo un repunte de las reservas y aun cuando queden áreas reducidas algo más ajustadas, la foto de partida en el inicio del semestre cálido permite ser optimista. Lo ideal es llegar al momento de mayor impacto potencial del fenómeno de El Niño con capacidad receptiva. Es decir, si la actualidad ya estaría mostrando un gran despliegue de suelos con excesos hídricos, el riesgo para el resto del trimestre sería mayor. Esto no es lo que se está viendo y nos conduce a una lectura favorable.
Este análisis pierde validez sobre la franja oeste del país, donde, desde el NEA hasta LP, se pueden recorrer zonas agrícolas con variadas necesidades pluviales. O sea, se ingresa al último trimestre del año con un diferencial importante en la condición hídrica y en esta primera quincena de octubre, las compensaciones pluviales no parecen obvias. Los primeros eventos, tenderán a favorecer al oeste de BA y la provincia de LP, algo que ya se podrá validar entre hoy y el miércoles próximo.
Los modelos que proyectan tendencias mensuales de las precipitaciones para los próximos meses, no establecen una situación de complejidad en cuanto a la sobreabundancia pluvial para el mes de Octubre. El patrón que dejó el mes de Septiembre posiblemente tienda a repetirse. Vamos a una primera quincena donde las lluvias se ofertaran en forma moderada, con un repunte más marcado hacia la segunda parte del mes donde se perfilan acumulados que acerquen los totales a la normalidad del mes, aunque no debemos sorprendernos que los mismos queden algo deficitarios. Para las zonas del centro oeste, que no acumularon buenas lluvias en la última parte de septiembre, se puede observar una profundización del ajuste negativo. Sin embargo, la segunda quincena del mes debería mostrar una evolución creciente mucho más afianzada. Para las sementeras de la fina más adelantadas de este sector, esto resultaría ciertamente tardío, quedando un escenario favorable para el avance de las siembras de la gruesa.
Este patrón relativamente cercano al normal durante octubre, evolucionará hacia una oferta de agua con tendencia creciente en el último bimestre del año. En este sentido, reiteramos que es mejor llegar algo exigidos de reservas y con capacidad receptiva a la última parte del año. Difícilmente el forzante climático dominante no logre imponerse a gran escala en la primera parte del verano. Si esto se da, el crecimiento del volumen de lluvias, se alcanzaría al tiempo que la exigencia atmosférica y la demanda de los cultivos son mayores, lo cual dejaría un balance hídrico relativamente equilibrado. Entendemos que habrá momentos en que los excesos hídricos pueden imponerse en una escala más extendida, sobre todo cuando se concreten eventos pluviales con altos acumulados, los cuales han aumentado su frecuencia en los últimos años.
En resumen, se plantea un escenario diferenciado entre el este y el oeste para la floración de los cultivos de invierno. El avance las tareas de siembra entre la última parte de octubre y noviembre ya se haría dentro de un contexto más homogéneo.
La ventaja de fondo para esta campaña, es que con la presencia del fenómeno de El Niño, es muy poco probable que los dos principales cultivos de la gruesa puedan sufrir faltantes de agua en sus periodos de floración. Podrían darse períodos secos, pero los mismos no lograrán instalarse y en todo caso, podrán ser sobrellevados en base a la disponibilidad de reservas.
Finalmente la posibilidad de una mayor frecuencia de tormentas con riesgo de tiempo severo, no puede descartarse, pero es una amenaza que no puede evitarse en esta coyuntura climática. Esto ya se ha observado en varias localidades de las provincias del centro durante el mes de septiembre.