La tecnología no alcanza: el conocimiento marcó la diferencia en el Congreso de Aeroaplicación y Combate de Incendios

Con ese concepto, el presidente de la Federación Argentina de Cámaras Agroaéreas (FeArCA), Diego Martínez, abrió el segundo día del primer Congreso de Aeroaplicación y Combate de Incendios, realizado en Marcos Juárez, Córdoba, organizado por Falconer Aviation e Icaros Aviación, con el apoyo de FeArCA y la Fundación Benet. Además, planteó que uno de los principales ejes del encuentro fue fortalecer los vínculos entre los distintos actores de la aviación especializada. Durante su apertura, Martínez destacó la importancia de generar un vínculo más cercano entre FeArCA y las empresas y profesionales dedicados a la lucha aérea contra incendios, y propuso avanzar en un espacio de participación y representación para esta actividad dentro de la Federación. "No se trata solamente de sumar una actividad a una institución, se trata de sumar conocimiento, experiencia y capacidad de trabajo", sostuvo.

En ese marco, el secretario de FeArCA, Juan Molina, realizó una evaluación a campo desarrollada durante el Congreso, en la que cinco configuraciones de pulverización fueron analizadas en condiciones reales de trabajo. La prueba involucró un avión Air Tractor AT-502, drones DJI T100 y XAG P150, una pulverizadora Metalfor y un equipo terrestre Tecno MCG.

El trabajo estuvo a cargo del equipo técnico de Grupo APC, en el marco de su Programa de Mejora Continua de la Calidad de Aplicaciones en donde se utilizaron tarjetas hidrosensibles y distintos indicadores para evaluar la calidad de las aplicaciones y la deriva. Las pruebas se realizaron con condiciones ambientales variables, con vientos de entre 4 y 16 km/h, aproximadamente 20 °C de temperatura y 61% de humedad relativa. Uno de los principales objetivos de la experiencia fue avanzar en una comparación basada en mediciones concretas y no solamente en percepciones. Las distintas tecnologías trabajaron con configuraciones adaptadas a sus características operativas y fueron analizadas considerando cobertura, tamaño y distribución de gotas, factor de dispersión y eficiencia, variables que posteriormente fueron integradas en el Índice de Calidad APC. Los resultados mostraron diferencias según la tecnología y, fundamentalmente, según el objetivo agronómico.  Para Molina, el valor de la experiencia estuvo precisamente en evitar conclusiones simplistas. El objetivo no fue establecer qué tecnología es mejor, sino observar qué sucede cuando diferentes sistemas son medidos bajo condiciones reales y qué posibilidades existen de mejorar su desempeño mediante una correcta configuración.

La experiencia también incorporó la medición de deriva. En drones y equipos terrestres se realizaron mediciones a 10, 20, 30 y 40 metros, observándose una disminución de los valores a medida que aumentaba la distancia respecto del área aplicada. En el caso del avión, la evaluación se extendió hasta los 100 metros, registrándose valores de 0,96 a 25 metros; 0,65 a 50 metros; 0,42 a 75 metros y 0,20 a 100 metros.

Es importante destacar que, en el caso de la pulverizadora terrestre, distintas condiciones operativas impidieron trabajar con el volumen inicialmente previsto, situación que incidió en la calidad obtenida y que también permitió evidenciar cuánto influye la configuración en el resultado final.

De esta manera, el Congreso permitió poner en discusión una idea central para la evolución de la actividad: la tecnología es una herramienta, pero su potencial depende del conocimiento, de la capacitación y de la capacidad de configurar correctamente cada equipo de acuerdo con el objetivo de la aplicación y las condiciones de trabajo.

El encuentro contó además con la participación de especialistas y referentes de distintos países, que llegaron a Marcos Juárez para compartir experiencias y conocimientos vinculados tanto con la aeroaplicación como con la lucha aérea contra incendios. Para FeArCA, esta participación internacional también reflejó la importancia de generar espacios de intercambio y construcción colectiva.

Como parte de las actividades, el comunicador y conferencista Juanjo Vargas brindó una charla motivacional orientada a unificar y fortalecer a la comunidad de la aviación agrícola, poniendo en valor la importancia de generar identidad, unidad y sentido de pertenencia dentro del sector.

Desde FeArCA destacaron que este primer congreso representa un punto de partida para profundizar el trabajo conjunto entre la aviación agrícola y la lucha aérea contra incendios, promoviendo capacitación, profesionalización, seguridad operacional y una mayor integración de todos los actores que forman parte de las operaciones aéreas especializadas.