Maíz: toda la cadena se reúne en Córdoba y pone el foco en rentabilidad, tecnología y agregado de valor

 

El Centro de Convenciones de Córdoba es escenario, desde este miércoles 30 de septiembre, del 5° Congreso Internacional de Maíz (CIM 2026), un encuentro que reúne a los principales actores vinculados con la cadena maicera y que continuará este jueves 1° de octubre con una amplia agenda técnica y productiva.

La apertura institucional tuvo como protagonista al gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, quien destacó el perfil productivo de la provincia y planteó la necesidad de avanzar en agregado de valor y en la conquista de nuevos mercados para el maíz argentino.

“Trabajamos para mejorar la producción, para agregar valor y para capturar esos mercados donde mejor se paga nuestro maíz”, señaló Llaryora durante la inauguración.

En su discurso, el mandatario cordobés también puso el foco en la necesidad de contar con políticas de largo plazo para el desarrollo de la cadena y cuestionó la presión impositiva sobre la producción.

“No es sólo producir, es transformar, industrializar. Para eso se necesita una política de Estado”, sostuvo.

Una Región Centro con protagonismo

Durante la ceremonia también participaron Sergio Busso, ministro de Bioagroindustria de Córdoba; Daniel Passerini, intendente de la ciudad de Córdoba; y Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe.

Busso destacó el desempeño del cultivo durante 2026 y señaló que las cosechas récord constituyen una oportunidad para plantear nuevos desafíos para una cadena que gana protagonismo.

Según expresó, el crecimiento del maíz está vinculado con la innovación y la genética, pero también con el esfuerzo realizado por los productores.

Desde la Región Centro, el mensaje común estuvo vinculado con el potencial productivo y la necesidad de continuar creciendo con una mirada puesta en el cuidado del suelo.

Por su parte, Joaquín Pinasco, CEO del Congreso Internacional de Maíz, destacó el papel de la Región Centro en el desarrollo productivo del país.

 

 

Sanidad, inteligencia artificial y rentabilidad

Más allá de la apertura institucional, la primera jornada contó con diferentes espacios técnicos y de análisis.

Uno de los paneles estuvo dedicado a las enfermedades del cultivo de maíz, desde las problemáticas emergentes hasta las conocidas, con la participación de Roberto De Rossi, Cristina Plazas, Fernando Guerras y el brasileño Marcelo Madalosso.

La incorporación de tecnología también tuvo un lugar destacado. Bajo el título “Inteligencia artificial: ¿Cómo generar valor en la producción agropecuaria a través de la IA?”, Matías Cardascia, de Syngenta Group, compartió el espacio con Pedro Meriggiola, Diego Álvarez y Diego Sánchez Granel.

La rentabilidad del maíz fue otro de los ejes de la jornada. Enrique Erize, presidente de Nóvitas, planteó el interrogante: “¿Cómo hago para que sea un buen negocio hacer maíz?”, llevando al centro del debate una de las principales preocupaciones de productores y empresas.

También hubo espacio para analizar las políticas vinculadas con el sector maicero, con la participación de representantes de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos.

Una segunda jornada con fuerte contenido técnico

El Congreso continuará este jueves 1° de octubre con una agenda dividida en las salas Syngenta y Bayer.

Entre los temas previstos se encuentran el picado de maíz y las novedades de manejo, las bases para la fertilización, los errores de siembra, las fechas de siembra y densidades, y las estrategias para mejorar la rentabilidad.

También habrá espacios dedicados al girasol, el valor del eslabón maíz en las diferentes cadenas y el vínculo entre el cultivo y la producción de proteína animal.

En la Sala Bayer, la agenda contempla además el análisis de pisos y techos de rendimiento, enfermedades e insectos en maíz y distintas herramientas para disminuir el riesgo agropecuario.

El cierre de la jornada incluirá un bloque dedicado a proteína animal, con representantes de la ganadería, la avicultura, la porcinocultura y la producción ovina.

Con esta agenda, el CIM 2026 busca poner en discusión no sólo cómo producir más maíz, sino también cómo mejorar su rentabilidad, reducir riesgos, incorporar tecnología y avanzar en el agregado de valor dentro de las distintas cadenas productivas.