
Durante septiembre, ambos cultivos continuaron avanzando en su desarrollo. El reporte de colaboradores DIA señaló una marcada variabilidad fenológica entre zonas, asociada principalmente a la amplitud del período de siembra que va desde comienzos de mayo hasta fines de julio. En Rivadavia se observaron lotes en hoja bandera, mientras que en Moreno algunos cultivos ya habían alcanzado la antesis completa. De esta manera, prácticamente la totalidad del trigo se encontraba atravesando o ingresando en su período crítico para la definición del rendimiento, una etapa especialmente sensible a restricciones hídricas y térmicas, ya que, durante la elongación del tallo, floración y los días posteriores se determina buena parte del número potencial de granos.
Las condiciones ambientales generaron situaciones contrastantes. El estrés por falta de agua fue reportado en numerosos sectores de la provincia. En Quimilí también se registraron situaciones puntuales de estrés asociadas al exceso de agua, evidenciando la heterogeneidad de las condiciones dentro del territorio provincial.
Las bajas temperaturas tuvieron incidencia en distintas zonas, con efectos en Quimilí, Bandera, Pampa Pozo, Colonia Alpina, Choya y Moreno, entre ellos, una helada tardía en Pueblo Pablo Torelo y daño en puntas de hoja en Bandera, ambos sin consecuencias agronómicas relevantes hasta el momento. También se informaron situaciones de estrés por temperaturas elevadas en Sachayoj y Quimilí. A pesar de estas situaciones, el estado general del cultivo continuó siendo mayormente favorable respecto del relevamiento anterior.
En los planteos bajo riego la situación fue más favorable. En Frías, el trigo se encontraba con la hoja bandera desplegada y presentaba una condición general entre muy buena y excelente, reflejando el efecto positivo de una disponibilidad hídrica menos restrictiva durante esta etapa de alta demanda.
Por su parte, el garbanzo mostró un avance importante de su ciclo. Más del 80 % del cultivo se encontraba dentro del período crítico. La disponibilidad de agua constituyó una de las principales limitantes, con síntomas de estrés hídrico en Pampa Pozo, Pozo Betbeder, Sachayoj y Frías. A su vez, se reportó estrés por bajas temperaturas en Quimilí y Frías, y por temperaturas elevadas en Sachayoj. En comparación con el relevamiento anterior, la proporción de lotes en condición regular y mala aumentó 8 puntos porcentuales. Por su parte, en Frías el garbanzo bajo riego presentaba una condición muy buena y se encontraba iniciando la floración.

En cuanto al estado sanitario, en varias zonas no se detectaron plagas ni enfermedades de relevancia. No obstante, en trigo se registraron casos de baja incidencia de pulgones (Aphididae) y orugas defoliadoras.
Entre las enfermedades, predominó la mancha amarilla (Pyrenophora tritici-repentis), con incidencia media en Quimilí, Bandera, Guardia Escolta, Sachayoj y Colonia Alpina. La roya anaranjada (Puccinia triticina) presentó una incidencia baja a media en Roversi, Pueblo Pablo Torelo, Quimilí, El Colorado, Tinajerayoj y Bandera, principalmente en focos aislados sobre variedades susceptibles y bajo monitoreo en las hojas superiores. Por su parte, la roya amarilla (Puccinia striiformis) mostró una incidencia baja, con detecciones puntuales en El Palomar, San Pedro, Bandera, Pozo Betbeder y Santiago del Estero.
En garbanzo se reportaron daños aislados y de baja incidencia asociados a orugas medidoras (Rachiplusia Nu) en Sachayoj. También se detectaron enfermedades fúngicas en Quimilí, entre ellas rizoctoniosis (Rhizoctonia spp.), alternariosis (Alternaria spp.) y rabia del garbanzo (Ascochyta rabiei).
CONTEXTO CLIMÁTICO
Según datos del satélite GPM, los mayores acumulados de precipitación se concentraron en el sudeste de la provincia, donde superaron ampliamente el promedio histórico. En otros sectores de la provincia también se registraron valores por encima de lo habitual, mientras que en varios departamentos las precipitaciones se mantuvieron por debajo de la media. No obstante, la evolución de las precipitaciones durante las próximas semanas será determinante, particularmente en los ambientes con menor disponibilidad hídrica, debido a la elevada demanda de agua del cultivo durante floración y comienzo del llenado de granos.


De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), en la capa arable se observan niveles bajos de agua útil principalmente en sectores del oeste y norte de la provincia. En el perfil del suelo, la disponibilidad de agua es mayor hacia el centro-sudeste, con los valores más bajos concentrados en sectores del oeste.

Fuente: Servicio Meteorológico Nacional (SMN) – Monitoreo de cobertura vegetal, suelos y agua
Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, el pronóstico del SMN indicaría precipitaciones dentro de los valores normales y de temperaturas superiores a lo normal en toda la provincia.

Fuente: SMN.