La producción de maíz se sostiene en 4,4 Mtn, un récord para la serie, pese a la corrección de superficie y a la cosecha más lenta que se recuerde. Ya asoma la campaña que viene, con la primera estimación de intención de siembra ubicando a soja, girasol y sorgo como los cultivos que más superficie ganarían en 2026/27.

Según la primera estimación de superficie para la campaña estival 2026/27 la soja tendría el mayor incremento en intención de siembra, sostenida por el precio y por la lógica de rotación. El sorgo también ganaría terreno, de la mano del interés creciente por el sorgo forrajero y la mayor relevancia que tomaría este año la ganadería. El girasol, por su parte, avanzaría impulsado principalmente por su rentabilidad esperada, a lo que se suma el atractivo de cosecharse en febrero-marzo, antes que el maíz, lo que adelanta la liberación del lote y el ingreso de dinero. Además, según referentes, otro factor que incentiva la siembra es la mejora en el rinde que sostuvo la oleaginosa durante las últimas tres campañas. En el otro extremo, maíz y maní mostrarían un recorte de superficie, explicado sobre todo por rotación y rentabilidad relativa.

A partir de la actualización de la superficie sembrada, estimada mediante imágenes satelitales, se ajustaron las proyecciones de producción de los cultivos estivales 2025/26. El maíz, único cultivo aún en pie, aunque mostró un recorte respecto de julio, todavía sostiene la mayor producción de la serie, ubicándose un millón de toneladas por encima del promedio histórico, con un rinde que marcó el segundo promedio más alto desde 2018/19.
Agosto cerró con la cosecha de maíz muy rezagada: 41% de avance provincial, frente al 80% que suele alcanzarse en esta época del año. Según referentes de la zona, la traba inicial fue el secado, con un grano que no terminaba de bajar su humedad; después, apenas mejoró ese frente, se sumó la logística, con productores saliendo todos a cosechar al mismo tiempo y camiones difíciles de conseguir. En varias zonas de Quemú Quemú, Maracó, Conhelo y Rancul los acopios se encontraban saturados y conseguir transporte se convirtió en una dificultad en sí misma. Con el avance de cosecha, los rindes se confirmaron muy buenos a excelentes, con registros que en General Pico, Intendente Alvear y Realicó alcanzaron los 100 qq/ha.

Respecto del maíz guacho, los técnicos reportaron presencia nula a baja en toda la zona relevada, por las heladas y bajas temperaturas del suelo que aún retrasan la emergencia, esperada recién para octubre-noviembre. A diferencia de Córdoba y Santiago del Estero, donde se registró mayor presencia de maíz voluntario y conteos de adultos de chicharrita, en La Pampa no se refirió riesgo de achaparramiento del maíz, en línea con el Informe N°49 de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis, que no registró capturas de adultos en las trampas de la provincia. Aun así, se sostiene la recomendación de controlar la emergencia de maíces guachos para evitar que actúen como puente verde del vector de cara a la nueva campaña
Con los valores de superficie final ya incorporados, se completó el panorama de la campaña estival 2025/26 para el resto de los cultivos. La soja fue la que más se corrigió al alza, alcanzando 1,28 millones de toneladas y cerrando la tercera mejor producción de la serie; el girasol se ajustó levemente a la baja, aunque sostuvo el récord de producción. El maní tuvo la corrección más marcada: con una superficie final por debajo de lo relevado en los meses previos, la producción cerró por debajo del ciclo anterior, aunque por encima del promedio histórico y con el mejor rinde promedio de la serie.
Contexto climático
Las precipitaciones acumuladas durante agosto se ubicaron por encima del promedio histórico en la zona relevada, con registros de hasta 30 milímetros en las localidades más lluviosas. Para el trimestre septiembre-octubre-noviembre, el SMN proyecta precipitaciones superiores a lo normal en la mayor parte de la provincia y temperaturas inferiores a lo normal. De sostenerse este escenario, el clima más fresco y húmedo podría sumar un nuevo condicionante al ritmo de cosecha del maíz, que ya viene retrasado.

