Comportamiento pluvial del invierno y perspectivas meteorológicas para septiembre-octubre - CCA/Agrositio

LA ANOMALIA TRIMESTRAL

A lo largo del trimestre de invierno, se ha dado la primera evidencia de la afectación de la circulación atmosférica por parte del fenómeno de El Niño. La circulación de aire húmedo de origen tropical o con poco cambio dentro de la región pampeana, solo se vio interrumpida en forma evidente en la última década de junio y la primera semana de julio, periodo donde se presentó persistente el aire del sector sur, incluso con un ingreso de aire polar. Sin embargo, este periodo más frío no fue suficiente para remediar los atrasos de cosecha en el sur de la región pampeana, donde por sectores, aún se está abordando esta tarea. 

El mapa de anomalías de lluvia del trimestre, presenta el desvío positivo más importante sobre el centro norte de SF y zonas del litoral, justamente, áreas con mucha señal Niño en su comportamiento pluvial. La primera parte de junio y algunos eventos en el litoral durante agosto, definen este vasto dominio de los desvíos positivos de las precipitaciones. Aparecen en forma discreta y en áreas reducidas algunos desvíos negativos, pero en general el ambiente húmedo de invierno se ha reflejado en lluvias por encima de los valores normales.  Como ya hemos explicado, en esta época del año no son relevantes las anomalías positivas en el NOA.

Para el norte santafesino, los excesos pluviales de invierno generaron un atraso importante en las siembras tempranas de girasol, algo que vino a solucionar este comienzo de septiembre con mucho más frío y con la mayor insolación que aportan los días más largos. El factor estabilizador del aire de origen polar prolongo por varias jornadas la ausencia de las lluvias y esta actividad se puso al día. Algo similar ha ocurrido en gran parte del NEA. 

Por otra parte, gran parte de los desvíos positivos que se ven sobre el oeste, se construyen a partir de lo sucedido en el mes de junio. Por estos días, básicamente las provincias de CB, LP y el centro oeste de SF, son las que presentan la demanda más perentoria respecto del regreso de las lluvias de mayor volumen. Algo ha llovido en CB, pero falta para que las precipitaciones se generalicen y ganen volumen.

En definitiva, el patrón que dejo el invierno, es una continuidad de lo que predomino en el otoño. Por lo pronto, las noticias en cuanto a lluvias para la región pampeana, no parecen evolucionar hacia un patrón sobreabundadnte en lo que resta de septiembre y posiblemente octubre. La señal Niño más generalizada se vería conforme avance el último bimestre del año.

Las bajas temperaturas del comienzo de septiembre responden a un cambio de circulación, donde se evidencia que, por momentos, la escala regional impondrá condiciones a la presunta influencia húmeda continua de El Niño.