El clima, que había concentrado gran parte de la atención durante las últimas semanas, pasó a un segundo plano. Los pronósticos muestran lluvias para el centro de Estados Unidos durante los próximos días, mientras que Brasil recibió nuevas precipitaciones en las principales regiones del sur, aportando humedad al inicio de la siembra de soja.
Las señales provenientes de China generaron nuevas dudas sobre la reunión prevista entre Donald Trump y Xi Jinping el 24 de septiembre. Desde el mercado se menciona que Beijing no tendría previsto eliminar los aranceles a la soja estadounidense, aunque estaría evaluando flexibilizaciones para el trigo y el maíz. A esto se suma la preocupación por una eventual decisión de Estados Unidos relacionada con la venta de armas a Taiwán, que podría complicar el encuentro bilateral.
La soja concentra la mayor presión. La oleaginosa registró el viernes una reversión bajista desde máximos de contrato, luego de que el informe del USDA no aportara un argumento suficiente para justificar el elevado posicionamiento de los fondos. El interés abierto cayó solamente unas 11.000 posiciones, una reducción que no parece suficiente para indicar una salida significativa de los operadores comprados y deja margen para nuevas ventas si los precios continúan debilitándose.
El escenario se completa con las lluvias recibidas por las principales regiones productoras de Brasil, que aportan condiciones iniciales favorables para la siembra de la nueva campaña. Si los precios vuelven a cerrar en negativo, la señal técnica bajista podría ganar mayor relevancia y profundizar la corrección.
El maíz y el trigo también llegan con señales técnicas desfavorables. El maíz cerró el viernes con una jornada de amplio rango, mientras que el trigo registró una reversión bajista. Una nueva baja durante el lunes podría confirmar estas señales y aumentar la presión sobre ambos mercados.
El mercado comienza así la semana con una combinación menos favorable para los compradores. El USDA no aportó nuevos argumentos para sostener el impulso previo, mientras que el elevado posicionamiento de los fondos deja espacio para una mayor corrección. La reacción de los precios durante las próximas ruedas será determinante: si soja, maíz y trigo confirman las señales bajistas del viernes, el movimiento podría extenderse y marcar el final de la tendencia alcista reciente, más que una simple pausa dentro del recorrido.