• La atención también está puesta en el conflicto del Mar Negro. Las reuniones de representantes estadounidenses con Vladimir Putin y Volodymyr Zelensky durante el fin de semana no generaron un cambio significativo en la situación. El bloqueo y las dificultades para las exportaciones de cereales y oleaginosas desde Rusia y Ucrania continúan siendo un factor relevante para los precios internacionales.
• Esta semana el foco estará puesto en el informe WASDE del USDA, que se publicará el viernes 11 de septiembre. El mercado seguirá especialmente las estimaciones de producción y rindes de Estados Unidos, luego de que distintos análisis privados plantearan posibles revisiones a la baja.
• La demanda de soja estadounidense también muestra señales firmes. El USDA informó el viernes una nueva venta de 250.600 toneladas de soja con destino desconocido. Sumando las ventas recientes a China y a destinos no identificados, el volumen se acerca al millón de toneladas durante la última semana.
• En Europa, el maíz enfrenta un escenario diferente. En Francia, el estado de los cultivos continúa deteriorándose y apenas el 27% de las áreas se encuentra en condición buena a excelente, frente al 62% registrado a igual fecha del año pasado. La cosecha comenzó de manera temprana y ya presenta avances en algunas regiones.
• Con septiembre en marcha, el mercado comienza a cambiar de foco. La cosecha estadounidense empieza a ganar protagonismo, mientras Sudamérica entra progresivamente en escena con el inicio de una nueva campaña. Al mismo tiempo, el petróleo elevado, el precio récord del diésel y las mayores tasas de interés en Estados Unidos mantienen la atención sobre inflación, energía y costos.
• El escenario sigue ofreciendo oportunidades, pero también exige cautela. Entre el avance de la cosecha, la demanda estadounidense, el clima sudamericano, el Mar Negro y el próximo WASDE, septiembre se presenta como un mes clave para definir el rumbo de los mercados agrícolas.
Por Esteban Moscariello