a producción de carne y leche atraviesa un momento en el que la eficiencia dejó de ser una opción para convertirse en una necesidad. Producir más forraje no alcanza: también resulta determinante saber cómo cosecharlo, conservarlo, ensilarlo y utilizarlo para transformar cada kilo de alimento en mayor producción.
Ese fue uno de los ejes centrales de la jornada del jueves del 2° Congreso Argentino de Forrajes, donde especialistas, productores, profesionales y empresas analizaron los desafíos que enfrenta la ganadería y la lechería argentina.
Entre los principales temas aparecieron el uso estratégico del silaje, la necesidad de producir animales más pesados, el escenario de precios de la carne vacuna, la menor disponibilidad futura de hacienda, el mercado de los lácteos y las oportunidades que genera el comercio exterior.
Más kilos en el mismo tiempo: el desafío de la ganadería
Uno de los conceptos destacados durante la jornada estuvo a cargo de Darío Colombatto, ingeniero agrónomo, doctor y docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), quien presentó la disertación “Nuevas estrategias a viejos desafíos: el rol del silaje en planes de cría y terminación”.
El especialista planteó que la ganadería atraviesa un cambio en sus necesidades nutricionales y productivas.
“Larga vida al novillo. Estamos en un cambio de la pirámide nutricional, donde las exigencias de proteínas aumentan la demanda de carne”, señaló Colombatto.
En ese escenario, uno de los desafíos pasa por lograr animales más pesados sin extender los tiempos de producción.
“Debemos producir vaquillonas y novillos más pesados, pero en el mismo tiempo que los livianos, para ser más eficientes”, sostuvo.
La utilización del silaje aparece entonces como una herramienta dentro de una estrategia productiva más amplia, en la que el manejo de la alimentación puede determinar cuánto se produce y cuánto cuesta producirlo.
Pero Colombatto también puso el foco en la necesidad de no confundir un buen escenario de precios con rentabilidad asegurada.
“Lo básico sigue siendo lo más importante: armar un planteo técnico y ampliar el horizonte mental para lograr la rentabilidad, ya que hay boom de precio pero no del negocio”.
La definición sintetizó uno de los debates que atravesaron el Congreso: un mejor precio del producto final no necesariamente garantiza un mejor resultado si los costos y la eficiencia productiva no acompañan.
Tonelli anticipó una menor disponibilidad de hacienda
El escenario de la carne vacuna también tuvo un lugar central durante la jornada.
Víctor Tonelli analizó la actualidad de la ganadería argentina y destacó una diferencia respecto de otros ciclos: la producción se encuentra actualmente conectada con el mercado internacional.
“La diferencia de la ganadería que tenemos hoy es que, esta vez, seguimos conectados al mundo”, afirmó.
Según explicó, el precio de la carne vacuna acumula casi 31 meses de subas, mientras que hacia adelante podría presentarse un escenario de menor disponibilidad de animales.
Uno de los factores mencionados es la denominada retención de hacienda, es decir, animales que permanecen en los establecimientos productivos durante más tiempo para incrementar su peso.
De acuerdo con la estimación presentada por Tonelli, este proceso podría derivar en una reducción de aproximadamente 1,1 millones de cabezas disponibles.
El especialista incluso planteó la posibilidad de que Argentina avance hacia la importación de carne, aunque aclaró que se trataría de volúmenes menores y con precios de importación inferiores a los valores de exportación.
El escenario vuelve a poner en primer plano la necesidad de mejorar la productividad ganadera y aprovechar de manera eficiente los recursos disponibles.
Lechería: consumo interno y oportunidades de exportación
La producción de leche también fue protagonista del Congreso.
Jorge Giraudo analizó los principales factores que inciden sobre el precio de la leche y las transformaciones que atraviesa la industria láctea argentina.
Según explicó, Argentina destina aproximadamente el 70% de su producción de lácteos al mercado interno, mientras que el 30% restante se exporta.
En cuanto al consumo, señaló que durante 2026 podría alcanzar los 188 litros de productos lácteos por persona al año.
Giraudo también cuestionó la calidad de algunos productos que llegan al mercado interno y consideró que esto tiene consecuencias sobre el valor que recibe el productor.
“Lo lamentable en Argentina es que se venden productos de baja calidad; esto impactó en la baja del precio del litro de leche”, sostuvo.
Al mismo tiempo, el especialista destacó el crecimiento de la inserción internacional de la industria.
Argentina actualmente exporta más de 30 productos lácteos a más de 70 países, según los datos presentados durante el encuentro.
En este marco, anticipó que 2026 podría convertirse en un año récord para las exportaciones lácteas, aunque advirtió que los elevados costos de producción obligan a la industria a continuar buscando nuevos mercados.
El forraje como herramienta para ganar eficiencia
Más allá de las distintas exposiciones, el denominador común del Congreso fue la necesidad de mirar el sistema productivo de manera integral.
La producción de forraje no termina cuando se cosecha el cultivo. La conservación, el ensilaje, las pérdidas durante el proceso y la utilización posterior en el comedero pueden determinar buena parte del resultado económico.
Por eso, las tecnologías aplicadas al manejo de los alimentos ganan importancia dentro de los sistemas de carne y leche.
La búsqueda apunta a una ecuación sencilla, aunque no siempre fácil de alcanzar: producir más con los mismos recursos y reducir las pérdidas en cada etapa.
Tecnología y economía, protagonistas del cierre
El 2° Congreso Argentino de Forrajes tendrá este viernes 21 de agosto su jornada de cierre, con una agenda que combinará experiencias internacionales, tecnología aplicada al agro, manejo de forrajes y análisis económico.
La actividad comenzará a las 8:30, en la Sala 1, con Phil Cardoso, quien presentará “Estrategias de ensilado de maíz para mejorar la eficiencia”.
En paralelo, a las 9:00, la Sala 2 tendrá la presentación de New Holland 360°, con su portfolio para el productor y herramientas vinculadas a la agricultura digital.
A las 9:45, la agenda continuará con dos actividades simultáneas. En la Sala 1, Maryon Strack abordará “Del cultivo al comedero: calidad esperada, indicadores clave y manejo para reducir pérdidas”.
En la Sala 2, Ottoman realizará una presentación vinculada con robótica humanoide, visión artificial, detección, acercamiento y proyectos de investigación.
Luego del coffee break previsto para las 11, el cierre tendrá como protagonista a Claudio Zuchovicki, quien a las 12:30 brindará la charla “Economía: la reinversión es una necesidad”.
La pregunta que atraviesa al sector
El Congreso deja así una conclusión que excede al manejo del forraje: la rentabilidad ganadera y lechera depende cada vez más de la capacidad de transformar conocimiento, tecnología y planificación en eficiencia productiva.
En un escenario de precios atractivos para algunos productos, pero también de costos elevados y mercados cada vez más competitivos, producir más carne y leche por hectárea y por animal aparece como uno de los principales desafíos.
Y allí el forraje vuelve a ocupar un lugar central: no alcanza con producir alimento; hay que convertirlo de la manera más eficiente posible en kilos de carne y litros de leche.