Retiran carne argentina en Estados Unidos: qué pasó con las 13,4 toneladas y por qué las sacaron del mercado

Un retiro de 13,4 toneladas de carne vacuna argentina fue dispuesto en Estados Unidos luego de que se detectara que la mercadería había sido distribuida comercialmente sin completar la reinspección obligatoria que deben atravesar los productos cárnicos importados.

La situación fue informada por el Food Safety and Inspection Service (FSIS), organismo dependiente del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), y tiene como protagonista a la empresa importadora Corte Argentino USA LLC, con sede en Florida.

La carne había sido producida en la Argentina por Frigorífico Gorina y posteriormente ingresó al circuito comercial estadounidense. Según la información difundida, el inconveniente se produjo en territorio norteamericano y estuvo vinculado con el procedimiento de importación.

Un punto central para la cadena argentina es que el episodio no está relacionado con una contaminación o un problema de inocuidad detectado en la carne, sino con el incumplimiento de un paso administrativo obligatorio antes de que los productos importados puedan ser comercializados.

Qué pasó con la carne argentina

De acuerdo con la información oficial estadounidense, se retiraron aproximadamente 29.628 libras de productos de carne vacuna cruda, equivalentes a unos 13.444 kilos.

La mercadería fue importada por Corte Argentino USA LLC, una compañía radicada en Aventura, Florida, y había sido producida por Frigorífico Gorina SAIC, uno de los principales establecimientos exportadores de carne vacuna de la Argentina.

Los productos involucrados fueron elaborados entre el 15 y el 20 de mayo de 2026, mientras que las fechas de consumo preferente o congelación estaban comprendidas entre el 15 y el 20 de septiembre de 2026.

Entre los cortes alcanzados por el retiro aparecen:

  • Cuadril sin tapa
  • Peceto
  • Nalga sin tapa
  • Carnaza cuadrada
  • Bola de lomo

La mercadería estaba identificada con el establecimiento argentino correspondiente y con los códigos de envío utilizados para su comercialización en Estados Unidos. La carne fue distribuida en los estados de Florida y Texas.

El punto clave: faltó la reinspección

La normativa estadounidense establece que los productos cárnicos importados deben atravesar una reinspección de importación antes de ingresar definitivamente al circuito comercial.

Ese procedimiento forma parte de los controles establecidos por el FSIS para los productos cárnicos provenientes del exterior.

En este caso, según la información difundida por la Secretaría de Agricultura argentina, la carne fue comercializada antes de completar ese paso.

La empresa importadora posteriormente emitió una comunicación en la que explicó las circunstancias del episodio y reconoció que se trató de un error administrativo ocurrido en Estados Unidos.

La información oficial argentina remarca además que el incidente no estuvo vinculado con el establecimiento exportador ni con el sistema sanitario argentino.

¿La carne tenía un problema sanitario?

No se informó la existencia de contaminación, deterioro o un problema de inocuidad asociado a los productos.

Este es uno de los aspectos más importantes para entender el caso.

El retiro se produjo porque la mercadería no había completado la reinspección requerida por las autoridades estadounidenses, y no porque un análisis hubiera detectado una bacteria, una sustancia prohibida o algún otro inconveniente sanitario.

Por eso, desde la Argentina se buscó diferenciar claramente ambos conceptos: se trató de un incumplimiento dentro del proceso de importación en Estados Unidos y no de una falla sanitaria atribuida a la carne argentina.

De hecho, según la información proporcionada por la Secretaría de Agricultura, el comercio de carne vacuna argentina hacia Estados Unidos continúa desarrollándose con normalidad.

Gorina no fue sancionado

Otro aspecto relevante para el sector frigorífico argentino es que el retiro no representa una sanción contra Frigorífico Gorina.

La información publicada señala que las circunstancias fueron aclaradas entre las partes y que la responsabilidad por el incumplimiento de la reinspección correspondió al circuito comercial posterior al ingreso de la mercadería a Estados Unidos.

Gorina es uno de los principales exportadores de carne vacuna de la Argentina y abastece a distintos mercados internacionales, entre ellos China y Estados Unidos.

Por lo tanto, el episodio no implica un cierre del mercado estadounidense ni una interrupción de las operaciones de la planta argentina.

Un mercado estratégico para la carne argentina

El episodio ocurre además en un momento de fuerte crecimiento de las exportaciones argentinas hacia Estados Unidos.

Según datos difundidos por la Secretaría de Agricultura, durante el primer trimestre de 2026 las exportaciones de carne bovina argentina crecieron 53,95% en valor, hasta alcanzar los US$ 1.028 millones, mientras que los embarques aumentaron 17,08%, hasta 199.658 toneladas equivalentes res con hueso. Dentro de ese crecimiento se destacó Estados Unidos.

El mercado norteamericano ganó todavía más relevancia durante 2026. En junio, el Gobierno argentino informó que en mayo se habían exportado hacia Estados Unidos unas 11.000 toneladas de carne, una cifra equivalente a todo lo comercializado en ese mercado durante los primeros ocho meses de 2025.

Estados Unidos cuenta además con un contingente arancelario anual de 20.000 toneladas para carne vacuna argentina deshuesada, enfriada o congelada. Para 2026, la Secretaría de Agricultura distribuyó 19.956,345 toneladas correspondientes al cupo.

En ese contexto, cualquier inconveniente relacionado con los procedimientos de ingreso de la carne genera especial atención entre exportadores, frigoríficos e importadores.

Un retiro que no cambia el escenario comercial

Más allá del impacto mediático que puede generar la noticia —especialmente por tratarse de carne argentina retirada del mercado estadounidense—, el caso tiene una dimensión bastante más acotada.

No hay, según la información disponible, un problema sanitario que afecte a la carne argentina ni una medida que ponga en riesgo las exportaciones del país hacia Estados Unidos.

El inconveniente se originó porque un cargamento ingresó al circuito comercial sin completar una instancia de control exigida por el USDA.

La propia comunicación argentina puso el foco en este punto al señalar que se trató de un incumplimiento administrativo ocurrido en Estados Unidos, sin relación con el establecimiento exportador ni con el sistema sanitario argentino.

Para la cadena de ganados y carnes, el episodio vuelve a poner sobre la mesa la importancia de cumplir con cada uno de los requisitos que exigen los grandes mercados internacionales. En especial en Estados Unidos, donde la carne importada debe atravesar controles específicos antes de quedar habilitada para su comercialización.

La carne argentina mantiene su avance en Estados Unidos

El caso se produce justamente cuando Estados Unidos aparece como uno de los mercados con mayor potencial para la carne vacuna argentina.

La Argentina viene incrementando sus embarques hacia ese destino y el Gobierno nacional ha acompañado el proceso con acciones de promoción comercial y con la administración del contingente arancelario correspondiente.

Por eso, desde el punto de vista comercial, el retiro de estas 13,4 toneladas constituye un episodio puntual y no una interrupción del flujo exportador.

La mercadería involucrada fue retirada porque no había completado la reinspección requerida, mientras que las exportaciones de carne vacuna argentina hacia Estados Unidos continúan normalmente.

En síntesis: hubo un retiro, pero no un bloqueo a la carne argentina; hubo un incumplimiento administrativo, pero no un problema sanitario informado en el producto. Y, sobre todo, el episodio no modifica por ahora el escenario de expansión que viene mostrando la carne vacuna argentina en el mercado estadounidense.