Perspectiva agroclimática para la campaña 2026/27 en el área agrícola del cono sur: en el marco de “el niño 2026/27”

EL MARCO CLIMÁTICO DE LA CAMPAÑA 2026/207

Sin embargo, hasta ahora, el foco del proceso, con una anomalía de +3,2°C, se ubica sobre la costa americana (Niño 1+2), provocando un fenómeno local denominado “El Niño Costero”, que afecta a Perú y Ecuador, mientras el centro del Océano (Niño 3.4), presenta un nivel mucho más moderado que, por el momento, se mantiene dentro del rango típico con una anomalía de +1,5°C, no alcanzando el grado de evento “Super” como informan muchos medios.

Asimismo, debe tenerse en cuenta que, lo que resta del invierno continuará experimentando una fuerte influencia de la circulación polar, alternándose los vientos marítimos, fríos y húmedos, provenientes del sudeste, produciendo tiempo nublado, con temporales con lluvias abundantes, con los vientos muy fríos y secos, provenientes del Pacífico, limpiando la atmósfera y causando marcados descensos térmicos, con riesgo de heladas.
Por esta causa, es muy probable que los efectos de “El Niño” se impongan en forma lenta, alcanzando su plena vigencia hacia el comienzo de la primavera.

REANÁLISIS PREVISIÓN PARA EL INVIERNO 2026

A lo largo de lo que va del invierno la acción del “El Niño” ha venido desarrollándose gradualmente, sin llegar a controlar el sistema climático, que continuó experimentando una marcada influencia de factores locales.

Por un lado, las frecuentes entradas de aire frío y húmedo, provenientes del Atlántico provocaron condiciones de tiempo nublado, frío y húmedo, vienen causando precipitaciones de muy variada intensidad sobre el este del Cono Sur, con su máximo sobre el este, disminuyendo hacia el oeste, haciendo que los suelos se encuentren saturados de humedad, con grandes extensiones afectadas por anegamientos de distinto orden.

Por otro lado, las irrupciones de aire frío, provenientes del sudoeste dejan su contenido de humedad sobre la Cordillera, entrando al interior del Continente como frentes de Pampero, fríos y secos, con elevado riesgo de heladas, sobre la mayor parte de La Argentina y el Uruguay, y extendiendo su dominio hasta la Región Oriental del Paraguay y el sur del Brasil.

Recién durante las últimas semanas, “El Niño” comenzó a hacer sentir sus efectos a través del inicio de fuertes nevadas sobre la Cordillera, que comenzaron a reponer la cobertura de los campos de nieve en forma algo tardía, y de fuertes lluvias sobre la Alta Cuenca del Plata, que iniciaron una tendencia a la creciente en los grandes ríos.

A medida que transcurra la estación, la circulación polar dará paso a la circulación tropical, fortalecida por los efectos de “El Nino”, trayendo aire cálido, húmedo e inestable hacia el interior del Continente, reactivando, en forma algo temprana, las precipitaciones, que pasarán a concentrarse sobre el nordeste del Cono Sur, extendiendo su acción hacia el sudeste, pero llegando con vigor algo inferior a la normal hacia del oeste de su extensión.

PREVISIÓN PARA LA PRIMAVERA 2026

Al inicio de la primavera 2026, la circulación tropical, fortalecida por “El Niño”, terminará de imponerse, sobre la circulación polar, que predominó durante el invierno anterior.

Las tormentas cordilleranas disminuirán su frecuencia e intensidad, debilitando las irrupciones de aire polar provenientes del sudoeste, facilitando la entrada del aire tropical, cálido y húmedo, hacia el interior del continente, aunque se observarán heladas tardías, con su foco en el sur de la Región Pampeana y el Uruguay.

Lo mismo sucederá con las entradas de aire marítimo frío y húmedo desde el Océano Atlántico, reduciendo la frecuencia de días nublados y húmedos, aunque podrían tener lugar temporales de considerable duración e intensidad, causados por su encuentro con la masa de aire tropical proveniente del norte.

El foco de lluvias ubicado sobre el norte de la Mesopotamia, se potenciará, expandiéndose sobre la Región oriental del Paraguay, el este de la Región del Chaco, la mayor parte de la Mesopotamia, el centro y el este de la Región Pampeana, el sur del Brasil y el Uruguay, con posibles aguaceros torrenciales.

El avance de las labores se verá dificultado, y la presión de plagas y enfermedades será elevada, pudiendo reactivarse los anegamientos en la Cuenca del Salado.

Un factor de riesgo de mayor entidad será la probable crecida de los grandes ríos, con inundaciones ribereñas.

Una particularidad de la temporada en marcha residirá en que, contrariamente a lo que suele suceder en los episodios típicos de “El Niño”, el NOA, la Región Occidental del Paraguay, el oeste de la Región del Chaco, Cuyo y el oeste de la Región Pampeana, en lugar de recibir precipitaciones.

PREVISIÓN PARA EL VERANO 2027

El desarrollo de “El Nino” alcanzará su máxima expresión durante el verano 2027, dominando el panorama, mientras las tormentas cordilleranas observarán su más baja expresión, reduciendo la entrada de masas de aire polar, frío y seco, hacia el interior del Continente.

Las precipitaciones se concentrarán sobre el Sur del Brasil, el Litoral Fluvial, con su foco sobre el norte de la Mesopotamia, el norte de la Región Pampeana, gran parte del Uruguay, y zonas adyacentes, alimentando la Cuenca Alta y Media del Paraná y el Uruguay, con riesgo de fuertes crecidas con inundaciones ribereñas.

Por su parte, Cuyo y el sur de la Región Pampeana recibirán aportes moderadamente sobre la media, aunque no extremos pero que podrían alcanzar para agravar las inundaciones en la Cuenca del Salado.

El avance de las labores observará dificultades, al mismo tiempo que se incrementará la presión sanitaria.

Gracias al buen contenido de agua de los suelos, la intensidad de los calores se ubicará en un rango medio.

Contrariamente a lo que suele ocurrir en los episodios de “El Niño”, el NOA, la Región Occidental del Paraguay, Bolivia y zonas adyacentes, podrían continuar observando precipitaciones cercanas a lo normal, pero los fuertes calores que se esperan incrementarán la demanda de agua, provocando déficits moderados a altos.

Hacia el final de la estación, se producirá el retorno de los vientos polares, reactivando el riesgo de heladas tempranas sobre todo en el oeste del área agrícola y el sur de la Región Pampeana y Uruguay.

PREVISIÓN PARA EL OTOÑO 2027

A inicio del otoño comenzará a disiparse “El Niño”, pero es muy importante resaltar que, por efecto acumulativo, sus efectos alcanzarán su mayor expresión entre mediados y finales de la estación.

Las tormentas cordilleranas comenzarán a activarse, favoreciendo la entrada de masas de aire polar, frío y seco hacia el interior del Continente, acentuando los descensos térmicos, con riesgo de heladas sobre gran parte del área agrícola, siendo también posible que se reactiven las entradas de aire marítimo frío y húmedo desde el Océano Atlántico, causando tiempo nublado y húmedo, pudiendo tener lugar temporales de considerable duración e intensidad, causados por su encuentro con la masa de aire tropical proveniente del norte.

Las precipitaciones continuarán concentrándose sobre el Sur del Brasil, el Litoral Fluvial, con su foco sobre el norte de la Mesopotamia, extendiendo su acción hacia la Región Oriental del Paraguay, el sur del Brasil, el norte de la Región Pampeana, gran parte del Uruguay, y zonas adyacentes, alimentando la Cuenca Alta y Media de los grandes ríos Paraná y Uruguay, haciendo que el riesgo de crecidas con inundaciones ribereñas alcance su máximo. El avance de las labores, especialmente el de los cultivos de la cosecha gruesa observará fuertes dificultades. La presión sanitaria continuará elevada.

Cuyo y el sur de la Región Pampeana continuarán recibiendo aportes moderadamente sobre la media que, aunque no serán extremos, podrían mantener los anegamientos de zonas bajas, como la Cuenca del Salado.

Contrariamente a lo que es usual en los episodios de “El Niño”, el NOA, la Región Occidental del Paraguay, y zonas adyacentes, continuarán observando precipitaciones cercanas a lo normal, a la vez que la reducción estacional de los calores, disminuirá la demanda, permitiendo que se recupere el equilibrio hídrico.

CONCLUSIONES

Puede confirmarse que la campaña 2026/2027 observaría un episodio de “El Niño” de considerable intensidad, circulando numerosas versiones alar-mistas que afirman que superaría con creces a los eventos registrados los últimos 140 años, causando daños extremos a nivel global.

Hasta el momento el fenómeno se avanza en forma vigorosa pero no ex-trema por lo que las versiones alarmistas resultan un tanto exageradas, pero al no contarse con indicadores que permitan aceptarlas o rechazarlas con fundamento, se hace necesario mantener un cuidadoso monitoreo, a fin evaluar su posible alcance.