Fondos aceleran sus apuestas alcistas en granos mientras el mercado espera a la Fed

Los fondos de cobertura continúan aumentando su exposición a granos y oleaginosas y ya acumulan una posición neta compradora cercana a los 16.000 millones de dólares, después de cinco semanas consecutivas de compras. Este movimiento confirma el renovado interés financiero por las materias primas agrícolas y mantiene abierta la posibilidad de que continúe la tendencia alcista.

En Chicago, el llamado de apertura para el nocturno se presenta mixta. La soja, la harina, el aceite y el maíz se ubican entre estables y levemente negativos, mientras que el trigo podría comenzar con una mejora de entre 2 y 4 puntos según analistas. El principal factor de atención vuelve a ser el clima estadounidense.

Las temperaturas se mantienen elevadas en distintas zonas del cinturón agrícola, especialmente al oeste del río Mississippi, donde la disponibilidad de humedad genera mayor preocupación. En el este, en cambio, las condiciones son más favorables, con temperaturas normales y lluvias que ayudan al desarrollo de los cultivos.

Para la soja, este escenario es especialmente importante porque el cultivo atraviesa una etapa crítica de desarrollo. Cualquier cambio en las previsiones de temperatura o precipitaciones puede generar rápidamente movimientos en Chicago y nuevas compras o ventas por parte de los fondos.

Mientras tanto, el aceite de soja aparece como uno de los productos con mayor riesgo de toma de ganancias después de las recientes subas. Desde el punto de vista estacional, podría enfrentar mayor presión vendedora si los fondos comienzan a reducir parte de sus posiciones.

En el mercado energético, el petróleo Brent cae más de un 8% después de que Estados Unidos e Irán detuvieran los ataques en medio de informes sobre nuevas negociaciones. Esta baja del petróleo también representa un elemento a seguir para el complejo agrícola, especialmente por su impacto sobre los costos energéticos, los biocombustibles y el aceite de soja.

Pero el gran evento de la semana llegará el miércoles, con la decisión de política monetaria de la Reserva Federal. El mercado estará atento no solamente a la decisión sobre las tasas de interés, sino también a las señales que pueda ofrecer la Fed sobre la economía estadounidense y el rumbo de su política monetaria durante los próximos meses.

La reacción del dólar será clave. Un dólar más fuerte normalmente genera presión sobre las materias primas denominadas en esa moneda, mientras que una postura más flexible de la Reserva Federal podría favorecer el apetito por activos de riesgo y dar respaldo adicional a los granos.

Por eso, esta semana el mercado tendrá que equilibrar tres fuerzas: los fondos continúan comprando, el clima estadounidense mantiene cierta incertidumbre y la Fed puede generar un fuerte movimiento en el dólar y en los mercados financieros.

En definitiva, el dinero de los fondos sigue entrando al complejo agrícola y el mercado mantiene un sesgo constructivo. Pero la volatilidad puede aumentar durante los próximos días. El clima será el principal factor fundamental y la decisión de la Reserva Federal del miércoles puede convertirse en el gran catalizador macroeconómico de la semana.

La pregunta será si los fundamentos justifican nuevas subas o si el mercado necesita una corrección para consolidar las ganancias acumuladas. Por ahora, los fondos siguen apostando por los granos y Chicago comienza la semana con un mercado atento a nuevas oportunidades.

Por Esteban Moscariello