La atención de los operadores estará centrada en el informe semanal sobre el estado de los cultivos en Estados Unidos que publicará el USDA, ya que sus resultados permitirán evaluar cómo evolucionan los cultivos de maíz y soja en una etapa crítica del ciclo productivo. Junto con el clima, este será el principal factor que podría marcar la dirección de los precios en Chicago.
Durante la última semana, los granos encontraron apoyo en la escalada de las tensiones geopolíticas. Los conflictos en el Mar Negro y en Medio Oriente generaron preocupación sobre el comercio internacional de granos y energía, aportando una prima de riesgo a las cotizaciones. Al mismo tiempo, los fondos incrementaron sus posiciones compradoras en maíz, soja y trigo, fortaleciendo el movimiento alcista. Sin embargo, el mercado también observa con atención la evolución del petróleo, ya que un aumento sostenido de la energía podría influir sobre la política monetaria de Estados Unidos y generar mayor volatilidad en los mercados financieros.
En cuanto al clima, los pronósticos indican una semana con temperaturas más moderadas y lluvias sobre parte del cinturón agrícola estadounidense, condiciones que favorecerían el desarrollo de los cultivos. No obstante, los modelos también muestran el regreso de un patrón más cálido y seco hacia fines de la semana en algunas regiones productoras, por lo que agosto continuará siendo un mes determinante para definir el potencial de rendimiento de la nueva cosecha.
En este contexto, los analistas consideran que el informe del USDA será el principal disparador del mercado. Si la condición de los cultivos muestra un deterioro mayor al esperado, los precios podrían encontrar un nuevo impulso alcista. En cambio, si las calificaciones permanecen estables o registran pocos cambios, aumentarán las expectativas de una buena producción y podrían aparecer ventas por parte de los fondos. Con una cosecha de maíz en Brasil que continúa avanzando y ya lleva un avance de más del 50% del maíz de segunda y un escenario geopolítico aún incierto, el mercado inicia una semana en la que el clima, la demanda y los informes oficiales volverán a ser determinantes para la evolución de los precios.
Por Esteban Moscariello