La soja vuelve a desafiar los US$ 12 en Chicago impulsada por la demanda, el petróleo y la incertidumbre geopolítica

Luego de haber alcanzado máximos de dos meses a comienzos de la semana, el mercado mantiene un sesgo positivo respaldado por la combinación de una demanda más activa, la fortaleza del mercado energético y un escenario geopolítico que continúa aportando volatilidad.

En las primeras operaciones de la jornada, los principales contratos avanzaban entre 5 y 7,25 centavos por bushel. Las posiciones agosto y noviembre se negociaban en torno a los US$ 11,97 por bushel, mientras que el contrato enero de 2027 superaba nuevamente los US$ 12, ubicándose en US$ 12,12 por bushel. La recuperación también encuentra respaldo en el comportamiento del resto del complejo agrícola, con fuertes subas en el trigo y avances tanto en el maíz como en la harina y el aceite de soja.

El contexto energético continúa siendo uno de los principales factores de sostén para las oleaginosas. El petróleo volvió a operar al alza, con el Brent superando los US$ 85 por barril y el WTI manteniéndose por encima de los US$ 80, impulsados por la escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y la incertidumbre sobre la seguridad del tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz. Un petróleo más firme mejora las perspectivas para los biocombustibles y aporta respaldo al complejo de aceites vegetales.

La atención del mercado también se concentra en la demanda. Los operadores esperan el informe mensual de la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas de Estados Unidos (NOPA), que ofrecerá una nueva referencia sobre el ritmo de molienda y la evolución de los inventarios de aceite de soja. Paralelamente, el renovado interés de China por la soja estadounidense continúa siendo uno de los principales factores de soporte para los precios, luego de que en las últimas semanas se observara una mayor actividad de compras por parte del gigante asiático.

Sin embargo, el clima sigue siendo el principal determinante de corto plazo. Los pronósticos para el cinturón agrícola estadounidense continúan actualizándose diariamente y cualquier modificación en las perspectivas de temperatura o precipitaciones puede generar fuertes movimientos en las cotizaciones. Con los cultivos ingresando en etapas críticas de desarrollo y el mercado monitoreando de cerca la evolución de la demanda y de la geopolítica, la soja permanece cerca de un nivel técnico y psicológico clave. Una consolidación por encima de los US$ 12 por bushel podría fortalecer el sentimiento alcista, mientras que un clima favorable en Estados Unidos podría volver a limitar el recorrido de las cotizaciones.

Por Esteban Moscariello