Lacha Lazzari: el Gobierno busca blindar el superávit fiscal y abrir una nueva etapa para las pymes

El economista Gustavo "Lacha" Lazzari sostiene que el Gobierno nacional volvió a poner sobre la mesa una agenda de reformas estructurales que apunta a consolidar el orden fiscal más allá del actual mandato presidencial. En la edición Nº58 de su newsletter En Una Carilla, el analista interpreta que las iniciativas buscan generar reglas permanentes que eleven el costo político y económico de volver a prácticas como la emisión monetaria para financiar al Estado o el aumento discrecional del gasto público.

Según Lazzari, las propuestas forman parte de una misma estrategia y representan una señal dirigida tanto al mercado local como a los inversores internacionales.

Tres proyectos para "blindar" la disciplina fiscal

Entre los principales temas que analiza aparece la posibilidad de avanzar con un mecanismo similar al "shutdown" estadounidense, que implicaría limitar el funcionamiento del Estado cuando el Congreso no apruebe el Presupuesto.

Actualmente, recuerda el economista, cuando el Presupuesto no es sancionado, el Poder Ejecutivo puede prorrogar el del año anterior y modificar partidas durante el ejercicio, lo que históricamente permitió reasignar recursos con cierto margen de discrecionalidad. La propuesta modificaría ese esquema y obligaría a discutir nuevamente el destino de los excedentes de recaudación en un futuro presupuesto.

Lazzari advierte que una medida de este tipo también requeriría cambios en la legislación laboral, ya que el régimen vigente no contempla la suspensión de salarios en caso de paralización de actividades estatales.

Otro de los proyectos analizados es una nueva Carta Orgánica del Banco Central, cuyo eje sería garantizar una independencia mucho mayor respecto del Poder Ejecutivo.

Entre los cambios mencionados aparecen:

  • independencia plena del Banco Central;
  • prohibición expresa de emitir dinero sin respaldo en compra de divisas;
  • prohibición de financiar al Tesoro mediante emisión, incorporando incluso sanciones penales para funcionarios que incumplan esa norma.

La tercera iniciativa mencionada es una eventual ampliación del régimen de "inocencia fiscal", buscando universalizar el sistema sin límites de montos e incorporando también a las personas jurídicas, especialmente las pequeñas y medianas empresas.

"Sembrar expectativas"

Para Lazzari, los tres proyectos tienen un denominador común.

Más allá de su eventual aprobación legislativa, considera que buscan "sembrar expectativas" sobre la continuidad del programa económico.

El economista sostiene que elevar institucionalmente el costo de gastar sin presupuesto o de emitir para financiar déficit constituye una fuerte señal de largo plazo para quienes analizan invertir en Argentina.

En su interpretación, estas reformas apuntan a que futuras administraciones encuentren mayores restricciones para abandonar el camino del equilibrio fiscal.

La medida que, según Lazzari, pasó inadvertida

Uno de los puntos que más entusiasmo genera en el análisis del economista es la reciente serie de resoluciones dictadas por la Comisión Nacional de Valores (CNV).

Lazzari llega incluso a definirlas como "la desregulación más importante del año", aunque reconoce que pasaron prácticamente desapercibidas para la opinión pública.

Las resoluciones 1145 a 1150 modifican profundamente el acceso de las pymes al mercado de capitales.

Entre los principales cambios destaca:

  • desregulación para emisiones de hasta 100 millones de UVA (equivalentes a unos 140 millones de dólares);
  • eliminación de la autorización previa para emitir acciones, obligaciones negociables o fondos comunes de inversión;
  • mantenimiento de las obligaciones de información y protección del inversor, pero con mucha menos burocracia para las empresas.

Para el economista, esto abre una posibilidad inédita para que las pequeñas y medianas empresas encuentren nuevas fuentes de financiamiento fuera del sistema bancario.

No obstante, aclara que la medida por sí sola no resolverá los problemas financieros del sector.

"Es una condición necesaria, no suficiente", resume, al señalar que ahora será necesario que empresarios, estudios jurídicos, asesores financieros e inversores comiencen a utilizar efectivamente estas herramientas.

La fuerte advertencia sobre los embargos fiscales

El tramo más crítico del newsletter está dedicado al sistema de embargos fiscales, una problemática que Lazzari considera urgente.

Según plantea, si el objetivo es que las pymes accedan al mercado de capitales y aumenten su formalización, resulta contradictorio mantener un esquema tributario que, en muchos casos, termina expulsándolas del sistema formal.

El economista sostiene que el actual nivel de presión tributaria hace prácticamente imposible el cumplimiento pleno de todas las obligaciones fiscales por parte de muchas empresas.

En ese contexto, cuestiona especialmente el embargo de cuentas bancarias.

Desde su punto de vista, la medida termina paralizando el funcionamiento normal de una empresa porque impide pagar salarios, proveedores e impuestos, obligando muchas veces a recurrir a financiamiento informal o incluso a operaciones fuera del circuito legal.

En una de las frases más contundentes del documento, compara esa herramienta con "embargar los pulmones u otro órgano vital" de una empresa, al considerar que afecta directamente su capacidad de operar.

"La formalización necesita impuestos pagables"

En la parte final del informe, Lazzari insiste en que la transición hacia una economía más formal requiere condiciones compatibles con la realidad financiera de las empresas.

Por eso propone avanzar en planes amplios de regularización fiscal, con plazos extensos y tasas acordes al nuevo escenario de menor inflación.

A su juicio, el acceso al financiamiento depende de la formalización, pero esa formalización solo será posible si el sistema tributario resulta sostenible para quienes producen e invierten.

El economista concluye que el proceso de transformación económica ya comenzó, pero advierte que una política agresiva de embargos fiscales podría poner en riesgo esa transición justo cuando las empresas necesitan mayor estabilidad para invertir y crecer.