Si bien todavía no se confirmó ninguna operación concreta, la posibilidad de un regreso de China al mercado generó un cambio en la percepción de los operadores, que comenzaron a reducir posiciones vendidas ante el riesgo de una recuperación de la demanda.
El mercado venía condicionado por una campaña estadounidense con buenas condiciones productivas y un clima favorable. El USDA informó que el cultivo de soja alcanzó un 66% en condición buena a excelente, en línea con las expectativas y por encima del 65% de la semana anterior. La siembra avanzó al 95%, apenas por debajo del promedio histórico del 96%, mientras que la emergencia llegó al 88%, superando el promedio de cinco años. Estos datos mantienen una perspectiva de oferta cómoda, aunque ahora el foco comienza a trasladarse nuevamente hacia la demanda.
La atención está puesta en si China cumplirá con su compromiso de adquirir cerca de 25 millones de toneladas de soja estadounidense de nueva cosecha. Sin embargo, la participación del sector privado chino continúa limitada por el arancel adicional del 10% aplicado a las importaciones desde Estados Unidos, dejando principalmente en manos de empresas estatales cualquier eventual regreso de compras. Mientras tanto, Brasil mantiene actividad comercial con negocios para agosto, septiembre y marzo, y sus primas de exportación mostraron una mejora, al igual que los valores de harina de soja.
En el plano internacional, China continúa acelerando su molienda debido al ingreso de soja importada y a las dificultades de almacenamiento de la producción brasileña durante el verano. El crushing semanal fue estimado en 2,39 millones de toneladas, mientras las existencias portuarias de soja y harina aumentaron. Desde el punto de vista técnico, la soja logró romper niveles de resistencia de corto plazo y mejorar sus indicadores de impulso, aunque el mercado deberá confirmar si este movimiento representa un piso estacional o solamente una recuperación temporal. Por ahora, la posible reaparición de China como comprador obliga a los operadores a reconsiderar sus estrategias, reduciendo la presión vendedora y dando soporte a los precios.
Por Esteban Moscariello