La propuesta apunta a simplificar el manejo a campo y mejorar la eficiencia en la nutrición de los cultivos, al permitir la aplicación conjunta de cuatro nutrientes en una sola pasada: nitrógeno, zinc, calcio y magnesio. De esta manera, el productor puede optimizar tiempos operativos sin resignar precisión ni calidad en la fertilización.
Desde el punto de vista logístico, el producto también aporta ventajas concretas: su mayor tamaño de gránulo permite un mayor ancho de labor, incrementando la cantidad de hectáreas trabajadas por jornada y garantizando una distribución más homogénea.
Zinc: un nutriente clave frente a una deficiencia creciente
La incorporación de zinc responde a una problemática cada vez más frecuente en los suelos agrícolas. Este micronutriente cumple funciones esenciales en procesos fisiológicos como el desarrollo radicular, la síntesis enzimática y la tolerancia al estrés.
Su deficiencia suele manifestarse en plantas de menor tamaño, con entrenudos más cortos y un arranque inicial menos vigoroso. En este contexto, la integración del zinc con el nitrógeno potencia la respuesta del cultivo, aprovechando la sinergia en la absorción de nutrientes como N, Zn, Ca y Mg cuando se aplican de manera conjunta.

Tecnología, eficiencia y sostenibilidad
“Hace dos años venimos trabajando en la renovación de nuestro portfolio. Comenzamos con el desarrollo de aplicaciones a medida de micronutrientes y bioestimulantes en granulados, y hoy damos un salto en escala, donde el productor puede definir su estrategia nutricional desde el ambiente a lote, buscando no solo rendimiento sino también rentabilidad”, señaló la Ing. Agr. Belén Luque, Directora de Yara para el Cono Sur.
Además de los beneficios agronómicos, el nuevo fertilizante contribuye a la reducción de la huella de carbono, ya que su proceso productivo incorpora tecnologías que disminuyen las emisiones de CO₂ por tonelada. Para cadenas donde este indicador es cada vez más relevante, también está disponible la versión Yara Climate Choice, elaborada a partir de energías renovables.
“Esta innovación fue creada para los productores argentinos. Integra tecnología, conocimiento del mercado y la experiencia de nuestros clientes en una propuesta competitiva, rentable y sostenible”, concluyó Luque.
Con este lanzamiento, Yara refuerza su estrategia de ofrecer soluciones integrales que combinen productividad, eficiencia operativa y sustentabilidad, en línea con las demandas actuales del agro.


