Aunque los mercados energéticos siguen siendo los más sensibles por la importancia estratégica de la región, en los granos comienza a observarse cierta desconexión. Entre la calma del viernes, la reaparición de tensiones durante el fin de semana y el anuncio de una nueva ronda de negociaciones en Pakistán, los operadores muestran señales de cansancio frente a un conflicto que sigue generando incertidumbre.
En Estados Unidos, el informe de condiciones de cultivos del USDA volvió a poner el foco sobre el trigo de invierno. Solo el 30% del cultivo fue calificado en condiciones buenas o excelentes, una caída de 4 puntos respecto a la semana anterior y por debajo del 33% esperado por el mercado. Este deterioro continúa dando sostén al trigo HRW, que se mantiene en los niveles más altos dentro del complejo triguero.
Al mismo tiempo, avanza la siembra de primavera. El trigo de primavera alcanza el 12%, la soja también el 12% y el maíz el 11%. Sin embargo, el aumento en los costos de producción, especialmente fertilizantes, mantiene la incertidumbre sobre la superficie final sembrada en EE.UU. El maíz aparece como el cultivo más expuesto a posibles recortes de área, mientras la soja podría captar parte de esa superficie.
Las inspecciones de exportación en EE.UU. se ubicaron dentro de lo esperado por el mercado: maíz con 1,7 millones de toneladas, soja con 749.000 toneladas y trigo con 518.000 toneladas, sin grandes sorpresas en el frente comercial.
En harina de soja, los precios se mantienen estables a levemente bajistas, pero la atención se concentra en el fuerte posicionamiento de los fondos especulativos. El contrato mayo cotiza cerca de USD 331,80 por tonelada y los fondos sostienen una posición neta compradora de 131.556 contratos, uno de los niveles más altos de los últimos años.
Este elevado volumen de compras genera preocupación por una posible toma de ganancias que podría acelerar una corrección bajista. Además, los spreads entre posiciones cercanas comenzaron a debilitarse, mostrando menor firmeza en la estructura alcista que sostenía al mercado.
En Sudamérica, Argentina recibió una fuerte revisión alcista para su producción de maíz. El informe del USDA elevó la estimación a 61 millones de toneladas, lo que representa 11 millones más que el año pasado y 9 millones por encima del último informe mensual. Esta mejora refuerza la expectativa de una mayor oferta regional y agrega presión sobre el mercado internacional del cereal.
Por Esteban Moscariello


