Este lunes, el precio de la soja se mantuvo relativamente sostenido tras las recientes bajas.
Todo ello ocurre en un mercado global de fertilizantes con precios en fuerte alza y una disponibilidad limitada.
Esta situación es grave y repercutirá en la productividad de la nueva campaña, traduciéndose en un menor tonelaje efectivo, un mayor riesgo logístico y un incierto cuadro de costos de reposición.
Algo similar ocurre con el petróleo; no obstante, la mayor demanda de biocombustibles debería presionar al alza los granos en el mediano plazo.
¿Por qué debería sostenerse el precio de la soja?
El sostén de la oleaginosa proviene del valor del aceite, que sube tanto por la escalada del crudo —que ya superó la barrera de los 100 dólares en EE. UU.— como por las excelentes perspectivas de la industria del biodiésel, ante el aumento de los mandatos de corte obligatorio.
Si bien la suba es reciente, la realidad es que su precio venía en alza. Durante los últimos 12 meses, el precio de los futuros de Aceite de Soja EE.UU. se ha elevado alrededor del 52%.
El gráfico muestra cómo desde inicios del año, los precios futuros del aceite de soja en evolucionado en franco ascenso. Y muy especialmente en desde febrero, al momento de comenzar la guerra en Medio Oriente.

En contrapartida, la apreciación del dólar a nivel mundial y el avance de la cosecha en Brasil (que habría superado el 80% del área apta) actúan como factores depresores.
Sin embargo, la firma AgRural recortó su estimación de producción de 180 a 178,40 millones de toneladas, debido a las pérdidas previstas en Rio Grande do Sul.
Brasil es un gigante en la oferta global. Este país sigue dominando las importaciones de China, con envíos a principios de 2026 mostrando un incremento de más del 80% interanual. Y por supuesto, dejando atrás a su competidor: EE.UU.
Pese a los vaivenes, la preocupación por el suministro de petróleo sigue favoreciendo los precios por la demanda proyectada de biocombustibles.
En el mercado local, la actividad se mantuvo limitada tras la abrupta caída de precios, con valores que aún se encuentran lejos de las expectativas de los oferentes-vendedores.


