Los precios de la soja comenzaron la semana en terreno negativo en la Bolsa de Chicago, en sintonía con el comportamiento bajista observado en otros mercados de materias primas y con una leve apreciación del dólar estadounidense, que volvió a ejercer presión sobre los valores.

Los futuros de soja registraron bajas superiores a los 4 centavos por bushel en los principales contratos. La posición marzo se ubicó en torno a los US$ 10,59 por bushel, mientras que mayo operó cerca de los US$ 10,72 por bushel.

Derivados y otros granos, mayormente en baja

Los derivados de la oleaginosa, tanto la harina como el aceite de soja, también operaron con signo negativo durante la rueda, en línea con el retroceso del poroto. En el mercado de granos, los futuros de maíz y trigo acompañaron la tendencia bajista, aunque la harina de soja logró revertir el movimiento y mostró subas hacia el transcurso de la jornada.

Ajustes tras los máximos y fundamentos aún pesados

El mercado atraviesa una jornada dominada por ajustes técnicos, luego de los máximos alcanzados la semana pasada. A pesar de ello, los operadores continúan evaluando un escenario de fundamentos todavía pesados, en un contexto internacional marcado por la volatilidad geopolítica.

A este marco se suma la expectativa de un período prolongado de escasa actividad comercial desde China, estimado en al menos diez días, ante la proximidad del feriado por el Año Nuevo Lunar.

China asegura abastecimiento y frena la demanda de corto plazo

En los últimos días, China aceleró sus compras de soja brasileña, logrando asegurar un volumen suficiente para cubrir la demanda durante el período festivo. Este comportamiento reduce la necesidad de nuevas adquisiciones en el corto plazo, restando sostén a los precios internacionales.

Energía, metales y dólar suman presión al mercado

En paralelo, los mercados energéticos y metálicos también mostraron retrocesos, con caídas en el petróleo, el oro y el cobre. Al mismo tiempo, el índice del dólar registró una leve suba, un factor que históricamente limita el atractivo de las materias primas denominadas en moneda estadounidense.

 

Por Esteban Moscariello