El economista Marco Lavagna presentó su renuncia como director del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) este lunes 2 de febrero de 2026, según confirmaron fuentes oficiales del organismo estadístico argentino. Su salida se produce apenas días antes de la publicación de los primeros datos de inflación bajo una metodología actualizada para el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Lavagna asumió la dirección del INDEC el 30 de diciembre de 2019, al inicio del gobierno de Alberto Fernández, luego de una amplia carrera como economista y legislador. Tras el cambio de administración con la llegada de Javier Milei a la presidencia en diciembre de 2023, fue ratificado en su cargo, manteniendo la conducción del principal organismo de estadísticas públicas del país durante más de seis años.

La renuncia fue comunicada internamente dentro del INDEC este lunes y confirmada por voceros del organismo. Según detalló en una carta a los empleados, Lavagna calificó su etapa al frente del instituto como “seis años de mucho trabajo y desafíos” y señaló que “no es una decisión sencilla”, aunque consideró que era momento de “encarar nuevos proyectos”.

Hasta tanto se designe un reemplazo, el número dos del organismo, Pedro Ignacio Lines, quedó a cargo de la dirección en forma interina.

La decisión no estuvo acompañada de una explicación oficial detallada sobre motivaciones políticas o técnicas, pero diferentes medios consignan varios factores que confluyen en su salida:

  • Momento delicado para el organismo: La renuncia se produjo a pocos días de dar a conocer la primera medición de inflación con la nueva metodología, lo que agrega una presión técnica inusual para la conducción del instituto.
  • Presuntas tensiones internas: Diversas fuentes vinculan la salida con “ruidos internos” en el organismo, relacionados con el congelamiento de salarios y la dificultad para retener personal técnico frente a sueldos desfasados en el sector público.
  • Cambio de ciclo estadístico: El proceso de actualización del IPC es considerado uno de los logros principales de su gestión, pero también una operación de alta sensibilidad para las mediciones oficiales y su credibilidad, lo que pudo haber influido en el momento elegido para apartarse del cargo.

La renuncia de Lavagna genera interrogantes sobre la continuidad de la política técnica del INDEC, en especial en un momento en el que la medición de la inflación y otros indicadores clave son objeto de atención de la economía, los mercados y el sector público en general.

El nuevo IPC, esperado para mediados de febrero con la metodología renovada, será uno de los primeros grandes desafíos para la conducción interina y la próxima gestión del organismo.