En las zonas endémicas del NEA y NOA se recomienda extremar el monitoreo, dado que se presentan algunas variaciones en las dinámicas poblacionales y cierto aumento de la infectividad que pueden requerir medidas de control anticipadas de cara a la siembra de maíz tardío.   

En el NOA, la población de Dalbulus maidis se mantuvo estable, con un 56% de las localidades monitoreadas libres del vector, y un 27% con capturas en el nivel mínimo (1 a 4 adultos por trampa). Continuaron apareciendo focos neurálgicos, particularmente en Alto Verde (Tucumán). Solo un 13% de las trampas se ubicó en lotes con maíz; se espera que este porcentaje aumente a medida que avancen las siembras tardías, lo que podría incidir en la dinámica poblacional las próximas semanas.

En el NEA, la otra región endémica, un 51% de las localidades sigue sin detectar chicharritas, y un 19% registró capturas mínimas. No obstante, aparecieron variaciones puntuales en algunas categorías intermedias y altas que sugieren una dinámica de recambio poblacional. Aquí, el 45% de las trampas se encuentran sobre cultivos de maíz, superficie que también crecería en las próximas semanas.

En la región del Litoral, donde el 97% de las trampas se encuentran instaladas sobre maíz, la ausencia de chicharritas alcanza el 43% de las trampas, mientras en un 20% se registraron los niveles más bajos. Si bien volvieron a detectarse aumentos en la categoría intermedia (5 a 20 adultos por trampa) en algunas localidades de Corrientes y Entre Ríos, se trata en general de maíces que transitan estadios reproductivos avanzados, es decir, que no son susceptibles a Spiroplasma.

En la región Centro-Norte, con el 92% de las trampas sobre cultivos de maíz, se observa una consistente estabilidad poblacional de Dalbulus maidis, con un 84% de las localidades monitoreadas sin presencia, y el 16% restante con capturas mínimas.

En el Centro-Sur, donde el 93% de las trampas están instaladas en lotes con maíz, también continuó estable la dinámica poblacional, con el 96% de las localidades sin registros del vector.

Los expertos de la Red enfatizan que es fundamental mantener los monitoreos a lo largo del año, tanto con trampas como con observación de cultivos, y tanto en las zonas de maíces tempranos (especialmente si ya cesaron las intervenciones), como en las áreas de siembra tardía, particularmente en este momento en las regiones endémicas.

Fuente: MAIZAR