El negocio global de las picadoras de forraje parece tener un horizonte despejado, al menos hasta el final de la década.

De acuerdo con proyecciones de la consultora Data Bridge Market Research, el mercado treparía a un valor de U$S 21.179 millones para el año 2029.

Se espera que el crecimiento sea continuo y con mayor preponderancia de América del Norte y Europa.

Ocurre que los sistemas ganaderos estabulados, tanto en carne como en leche seguirán expandiéndose.

Por lo tanto, las reservas forrajeras y el alimento almacenado en silos tendrán mayor preponderancia en los planteos lecheros y de engorde.

Pilares

Otro factor que impulsará el segmento de las picadoras forraje es la ascendente demanda de máquinas de alta calidad, con mayor rendimiento y productividad.

También influirán otras cuestiones, como la escasez de mano de obra agrícola y políticas oficiales de subsidios para la compra de maquinaria agrícola en economías en desarrollo.
Paralelamente, la producción mundial de maíz se perfila para continuar creciendo y un porcentaje importante se destinará a la nutrición del ganado.

Para el ciclo 2023/24 se llegaría a un volumen maicero de 1.224,5 millones de toneladas, cifra que significa un incremento de un +6,4% en comparación a la campaña 2022/23.
Para Estados Unidos, la producción se ubicaría alrededor de los 389,1 millones de toneladas, con un incremento de +11,6% respecto a la campaña anterior.

Por su parte, la Unión Europea crecería un 19,7%, con 63,4 millones de toneladas de maíz.
Otro tema que sostiene la demanda de picadoras es el uso, fundamentalmente en Europa, de cultivos forrajeros para la generación de biomasa destinada a energías alternativas.

Fuente: MaquiNAC