TENDENCIAS CLIMÁTICAS

Con el correr del mes de agosto el fenómeno de El Niño se ha consolidado en la zona central del Pacífico Ecuatorial. También el indicador SOI que monitorea el acople entre el fenómeno oceánico y la circulación atmosférica se ha mantenido con guarismos negativos, lo cual es la primera pauta para esperar una influencia positiva sobre el patrón pluvial.

Posiblemente aún es muy temprano para decirlo, pero las lluvias han sido generosas en sectores de Misiones, zonas del norte de Corrientes, sur de Paraguay y las vecindades de Brasil, áreas que suelen tener una respuesta precoz ante la presencia de un calentamiento en el Pacifico Ecuatorial. De todas maneras, hay que recordar que no es el inicio, sino la persistencia de las anomalías pluviales lo que termina corroborando la presencia de El Niño como un factor decisivo en la oferta de agua.

El mapa que resume el promedio de las anomalías de las temperaturas superficiales del océano de las últimas cuatro semanas, es bastante elocuente como para abundar en descripciones acerca de lo que sucede en la región Niño. Respecto del mes pasado, se nota un mayor grado de dominio sobre el Atlántico de la corriente fría de Malvinas, principalmente en la costa bonaerense, eventualmente esto podría restringir la sobreoferta de agua que vino dándose en el sudeste de BA en los últimos meses, normalizando el patrón, no haciéndolo deficitario. Esto también puede ser fuente de enfriamientos durante septiembre, pero acotados a este sector

La presencia estacionaria de las masas de aire tropical en el norte de la Mesopotamia, están comenzando a generar situaciones que fomentan la recurrencia de lluvias sobre el sector. Al igual que lo que sucedió en el mes de agosto, este comienzo de septiembre parece proclive a mostrar un panorama similar. Justamente ya se han dado registrado precipitaciones muy destacadas en la zona y las vecindades de Brasil y Paraguay.

La circulación de aire también comienza a derivar estas masas de aire hacia la zona central. Este fin de semana se observaron lluvias con un importante salto en el volumen escasísimo que se vino observando durante el mes de agosto. Todavía no parece una situación que evolucione a una alta frecuencia de estos eventos en la franja central, pero es un buen punto de partida para diferenciar los patrones pluviales en este cambio estacional, evolucionando al menos hacia una oferta de agua más cercana a la normal.

Por lo pronto las zonas mediterráneas de SdE, CB, norte de LP y noroeste de BA parecen las más expuestas a la falta de agua en el comienzo de septiembre, las perspectivas son más favorables para el resto de las zonas productivas del país. Incluso pueden seguir dándose lluvias abundantes en el noroeste de la Patagonia, las cuales podrían mantener su influencia positiva derivando mayores milimetrajes que los habituales hacia la estepa.

En cuanto a las irrupciones de masas de aire frío, no parece establecerse un cambio significativo respecto de lo que venimos transitando. El sur bonaerense, se mantendrá más en contacto con el frio que domina la Patagonia y aún puede recibir pulsos con potencial para producir heladas. El panorama es distinto sobre la franja central, donde estas esporádicas irrupciones de aire, se harán sentir en el ambiente pero no lograrían generar enfriamientos de rigor.

CONCLUSIONES

De acuerdo al diagnóstico climático del último período y al análisis de los principales indicadores de escala global y regional, proyectamos el siguiente comportamiento pluvial y térmico para el próximo bimestre:

1. La transición del fenómeno de El Niño como fenómeno oceánico a un fenómeno acoplado con la atmósfera comienza a consolidarse en el indicador SOI. Cualquier adelanto de precipitaciones en esta campaña parece ser oportuno, luego de la escasez pluvial que ha prevalecido en la franja oeste del país.

2. El mes de septiembre comienza con buen pronóstico para la franja central y se espera que la frecuencia de eventos pluviales aumente a gran escala, aun con preferencias para la franja este, pero ya con derivaciones más marcadas hacia el oeste. Quedan más incertezas respecto de lo que pueda suceder en CB y posiblemente norte de LP, quizá noroeste de BA.

Potencialmente estas áreas tendrían un trajín más difícil durante el inicio de la primavera, antes de que se dé una recomposición pluvial más marcada en el comienzo del semestre cálido. El patrón estacional de lluvias tiende a ser influenciado positivamente por El Niño a medida que nos adentramos en la primavera.

3. Se espera que la Patagonia se mantenga con anomalías térmicas negativas en el comienzo de la primavera, esto tendrá una influencia sobre LP y sur de BA, más que nada en septiembre. Es improbable que el aire frío logre posicionarse con influencias destacadas o con potencial como para generar heladas en la zona central del país. Para el norte, sobre todo el noreste, las masas de aire tropical marcarán rápidamente el desarrollo de las temperaturas, con predominio de temperaturas que tenderían hacia los desvíos positivos.