El gobierno neuquino, a través de la empresa Gas y Petróleo de Neuquén, firmó en una ciudad del centro de Alemania un millonario acuerdo comercial con la empresa Wintershall para el desarrollo de un área de shale oil sobre la formación Vaca Muerta. El convenio es para exploración y explotación, en diferentes etapas, con un inicio antes de fin año.

Wintershall es parte de un peso pesado, nada menos que del grupo económico Basf. En Argentina, la compañía quiere desde hace tiempo fortalecerse en Vaca Muerta pues hasta ahora tenía porcentajes menores en desarrollos de gas en Aguada Pichana y San Roque en asociación con la francesa Total Austral. En yunta con la empresa provincial neuquina, Wintershall ve una posibilidad inmejorable y lo mismo evalúa el gobierno de Neuquén pues su socio está dispuesto a desembolsar dinero fresco.

En Alemania se debate en qué zonas y bajo qué condiciones se autorizará el desarrollo de recursos no convencionales con métodos de fractura hidráulica o fracking. Aquí está la discusión y aquí está la casa central de Wintershall.

Ya está definida una etapa de exploración inmediata en un área que en realidad Gas y Petróleo de Neuquén dividió en tres partes: una es Aguada del Chañar (donde es socia con Enarsa por recursos convencionales), otra que se denomina Cánepa, en honor al geólogo que motorizó la perforación que permitió el descubrimiento del petróleo en Plaza Huincul, y la tercera que es Aguada Federal donde la provincia tiene un pozo no convencional y espera a fin de este mes realizar la fractura hidráulica.

En apenas 97 kilómetros cuadrados, la empresa provincial y la alemana planean un plan intensivo en busca de shale oil con pasos similares a los que hace más de un mes definieron Chevron e YPF.