En una conferencia de prensa, la candidata a presidente por la Coalición Cívica ARI, Elisa Carrió, pidió a los ciudadanos  que apoyen a los candidatos a diputados nacionales y al resto de los postulantes provinciales de su partido, y llamó a los medios de comunicación a seguir de cerca los dos temas que, según su visión, intentará instalar el oficialismo previo a las elecciones presidenciales del 23 de octubre próximo.

El siguiente artículo contiene fragmentos de Elisa Carrió, titular de Coalición Cívica, durante la conferencia de prensa que brindó el día de ayer:

Hemos llamado a esta conferencia de prensa los candidatos de la Coalición Cívica y el partido también, porque nosotros creemos que de cara a las últimas tres semanas de elecciones queremos debatir un tema, de acuerdo a las propuestas programáticas de todos los partidos, y que todos los partidos y los candidatos a presidente y sus  legisladores se pronuncien sobre un tema que es de vital importancia para la Argentina.

Hay dos temas que el Gobierno instalará a partir de octubre: uno es el presupuesto que se está discutiendo ahora y que claramente como mostró de manera brillante Alfonso Prat Gay en la Cámara de Diputados el presupuesto que presentó la oposición el año pasado, tenía prácticamente tenía 1.500 millones de pesos en error, y el del Gobierno 39.000, lo cual de que los presupuestos son mentirosos, y todo ese presupuesto depende de dos variables que hoy están en juego en todo el mundo: el precio de los commodities, creo que el presupuesto nacional  se sostiene básicamente por el llamado “yuyito maldito”, de modo tal que si ese producto baja, se termina la fiesta en Argentina, y sobre las condiciones hoy de poder exportar, sobre todo Brasil, que están en vía de deterioro producto de la crisis internacional.

Hay otro aspecto a tratar que, en consecuencia, con este panorama económico, lo tratarán de tapar con otro tema, que lo anticiparán y que es la cuestión de la reforma constitucional, que bajo el ropaje de ir con el sistema parlamentario que es lo que empezó a instalar también estos meses un militante del Gobierno que es el juez Zaffaroni, lo que en realidad se pretende es ir en busca de la reelección indefinida de Cristina Kirchner. Lo que claramente dice su asesor intelectual, Laclau, en la revista Página 12, es que “no se asegura el cambio si no hay reelección indefinida”.

Si en Argentina, además de que Cristina gane por el 50%, en el caso que se repitan las elecciones de agosto, vamos a una Reforma Constitucional, estaremos frente a un caso claro de Pacto de OIivos II, que bajo la historia de atenuar el presidencialismo y de ir al parlamentarismo, lo que en realidad se pretende, como lo consiguió Menem de manos del radicalismo antes, es la reelección indefinida de la Sra. Cristina Kirchner. Basta para eso que cambie la figura, basta para eso que en vez de decir “Presidente” digan  “Jefa de Estado”, y en consecuencia se empiezan a contar los mandatos como uno nuevo.

Esto permitiría que si se adopta por ejemplo el sistema francés, además del mandato que viene, Cristina podría tener dos mandatos de seis años cada uno, porque el Jefe de Estado siempre tiene mas años. Con lo cual estaríamos en veinte años al menos, de ejercicio en el poder con  dos mandatos.

Esta es una cuestión que se esconde y que los partidos no discuten, ya que de hacerlo, se mostraría quiénes son realmente opositores al poder hegemónico, y quiénes están dispuestos a darle la reelección indefinida, bajo la excusa de que hay que atenuar el sistema parlamentario. De manera que es preciso que todos los partidos se definan porque, si esta reforma constitucional se produjera, amén de estar en juego ya la libertad de expresión, amén de estar en juego las libertades de los argentinos, esta reforma constitucional puede llegar a la suma del poder público por parte del kirchnerismo encabezado por Cristina.

Yo creo que hay mucha gente que ha votado a Cristina, otra que ha votado a otros candidatos, pero que hay mucho mas del 50% que no quieren conceder el poder absoluto a nadie, porque, cuando hay poder absoluto hay una relación en la sociedad de amo y esclavo.

Entonces, la reelección indefinida es poner en la Argentina al pueblo en una relación de amo y esclavo por muchos años. Hoy está tomada toda la Justicia, no hay mas Justicia, está tomada parte de la Corte. Si controla ambas Cámaras para conseguir la Reforma, en consecuencia estará puesta en juego la democracia, no ahora sino en los próximos dos o tres meses en la Argentina. Creo que este es el debate central, y propongo y pido a todos los líderes partidarios y periodistas que pregunten sobre esto.

Como Coalición Cívica nos pronunciamos en contra de habilitar toda reforma constitucional. Cristina sola no puede habilitar la reforma constitucional, porque se necesitan dos tercios de los miembros presentes de cada una de las cámaras del Congreso. La pregunta central que deben hacerse los votantes que estén de acuerdo con no otorgar la continuidad y la reelección es: quiénes son los partidos y quiénes son los diputados y senadores que garantizarán los dos tercios.

En las plataformas electorales, ningún partido político opositor se pronuncia sobre la reforma constitucional pero está claro que algún sector tiene la postura parlamentaria, pero en las plataformas electorales que están inscriptas en la Justicia hay un partido que sí se expresa claramente en el punto 3 de su propuesta política por la reforma constitucional y parlamentario, que es el Frente Progresista que lidera Hermes Binner.

En consecuencia, de tener 15 o 20 diputados el Frente Amplio, Cristina Kirchner tendría los dos tercios en la Cámara de Diputados para la reelección indefinida. Esto es lo que está en el registro de la Justicia Electoral, que cuando cualquier ciudadano lo puede verificar. Pero es preciso consultar a los otros partidos.

En cuanto al Presupuesto, todos los que firmaban el presupuesto alternativo del año pasado, salvo Oscar Aguad del radicalismo, clara excepción,  se corren a votar un presupuesto mentiroso. Imagínense la cantidad de oficialistas que habrá después de octubre. Si a eso le sumamos que el Frente Amplio Progresista también votará la apertura aunque después lleve su propia propuesta, pero una vez habilitada la reforma, el Frente Para la Victoria ganará con el 50% y no importa lo que piensen los demás partidos.

Esto le pasó a Alfonsín y yo quiero recordar esa historia: el radicalismo y Alfonsín sostenían la reforma del sistema parlamentario. Y Menem que quería la reelección, apoyó esa reforma. Alfonsín se dio cuenta de la trampa, y allí fue donde se pronunció en contra la reforma. Y así fue como se hicieron negociaciones que terminaron en el Pacto de Olivos y en el Núcleo de Presidencias básicas. La realidad es que el radicalismo quería limitar el poder.

Es impensable creer que Cristina Kirchner quiere un sistema parlamentario para limitar su poder. En consecuencia, lo que quieren en la excusa de un sistema parlamentario para una reelección indefinida. Por eso, el  que no quiere eso, el que no quiere cesarismo napoleónico, como dijo la propia presidenta, mostrándose fascinada con ese sistema, debe votar por los diputados que le aseguren estar en contra de esto y que además le aseguren que no se van a correr al PJ como son los candidatos de otras fuerzas políticas que pertenecen al PJ. Personalmente pido el voto a los candidatos a diputados de la Coalición Cívica.