La economía de Brasil, uno de los temas que mayor preocupación genera entre los empresarios que por estos días asisten al Coloquio de Idea, fue uno de los temas que se discutió este jueves 13/10 en el 47° Coloquio Anual de Idea que se desarrolla en Mar del Plata.

Sobre la realidad del Brasil, el economista jefe del Banco Itau-Unibanco, Ilan Goldfajn indicó que "la tasa de crecimiento para el tercer trimestre (en ese pías) estará en el 0,6 por ciento con relación al segundo. La economía se desacelera más rápido de lo pensado".

En ese contexto, consideró que "si hay crisis el real se puede ir a 2,1 por dólar". Con respecto a los mercados de commodities en el mundo dijo que como producto de la crisis "caerán algo pero no mucho".

Por otro lado, estimó que Brasil "va a tener que reducir su deuda y sostener su política de impulso a las exportaciones" concentrando sus destinos en Asia y los países emergentes.

Por su lado, el economista de la Universidad Torcuato Di Tella, Bernardo Kosacoff, dijo que la Argentina tiene que dejar de lado la "agenda defensiva" respecto del principal socio del Mercosur y concentrarse en una de complementariedad.

Kosacoff recordó que en los últimos años hubo muchos conflictos comerciales con el país vecino y que por ello es necesario "crear climas de confianza".

Urgente24 tuvo acceso a los puntos principales que se discutieron en el panel “La agenda regional: Brasil y Estados Unidos. Situación actual, perspectivas y su influencia en la región”.

El mismo apuntó al análisis de la agenda regional, partiendo de la consideración de que Estados Unidos y Brasil continúan siendo los países que condicionan de manera fundamental la agenda regional y global.

Entre las consignas de la mesa se buscaban dilucidar una serie de interrogantes como:


¿Cómo será la combinación de la inflación/depreciación y el ajuste fiscal que se llevará adelante? ¿El modelo se orientará a fomentar los acuerdos multilaterales y bilaterales que están en marcha o se avanzará en materia de integración regional? ¿Cómo percibe Estados Unidos el liderazgo de Brasil en América del Sur?”

La importancia decisiva de Brasil para la Argentina vuelve necesario un análisis detallado de sus planes en los aspectos políticos y empresariales que constituirá otro objetivo de este panel.

¿Es posible que Brasil apoye un tratado de libre comercio a escala continental? ¿Cuáles se estiman que serán sus posiciones en los foros globales de comercio y en el G-20?

¿Consolidaremos el mercado ampliado regional y un programa para eliminar en forma paralela las barreras no arancelarias y las asimetrías en las políticas públicas, particularmente aquellas que distorsionan la competencia intrazona? Y si esto no fuera del todo posible, ¿qué mecanismos compensatorios se pueden implementar para alentar una distribución más equilibrada de los beneficios del comercio y de la inversión?

Los participantes y los tramos salientes de sus intervenciones son reproducidos a continuación:


Participaron:

Kristin J. Forbes
, Jerome and Dorothy Lemelson Professor of Global Economics at MIT’s Sloan School of Management.

Ilan Goldfajn, Economista Jefe del Itaú Unibanco Banco Comercial.

Bernardo Kosacoff, Profesor de la Universidad Torcuato Di Tella y la UBA.

Moderador: Miguel Peirano, Ex Ministro de Economía de la Nación

Kristin J. Forbes:

En los EE.UU. los ajustes a la baja en los mercados inmobiliario (-36%) y de valores (-56%) han sido similares a los de otras crisis.

• El gobierno tuvo una respuesta fuerte para evitar una mayor caída en el PBI per capita (-4% vs.- 9,3% en otras recesiones), a costa de un aumento de 80% en la deuda pública en el período 2007/10.

• La recuperación post-crisis ha sido mucho más lenta que después de cualquier recesión de postguerra, pese a los estímulos fiscales y a las bajas tasas de interés: recién estamos volviendo a los niveles de PBI de hace cuatro años, debido a la pobre reducción del desempleo (que se mantiene en 9,1%).

La confianza de los consumidores sufrió una fuerte declinación en los últimos dos meses, lo cual demuestra que perciben la crisis como muy seria. El consumo está retraído porque los consumidores están endeudados, sus patrimonios bajaron mucho durante la crisis (25%) y habrá menos gasto.

• Esto afecta especialmente a las pequeñas empresas, que son las principales creadoras de empleo.

Paralelamente, el actual nivel de deuda pública no es sostenible a largo plazo ya que podría superar el 200% del PBI hacia 2020 si no se corrigen las actuales tendencias fiscales.

• Por todos estos factores se prevé una mejora del PBI mucho más lenta, que podría ser peor aún si el gobierno no adopta medidas coordinadas de política económica.

Ilan Goldfajn


• La reestructuración de la deuda griega es un hecho: la duda es si será ordenada o no. En este último caso, si el contagio llega a Italia los problemas serían mucho mayores, ya que el monto del fondo de estabilización financiera (EFSF) se percibe insuficiente.

• Nuestro escenario básico prevé un crecimiento bajo en EE.UU. y Europa, con un soft landing de China, reducción en los precios de los commodities y mayor aversión al riesgo. La peor alternativa sería un default desorganizado de Grecia, con países saliendo del euro y pánico que llevaría a los inversores a refugiarse en el dólar. El problema es que hoy está subiendo la incertidumbre interbancaria, que se refleja en la tasa de interés de los préstamos entre entidades.

• En el escenario base para 2012 se prevé una suba de 3% en el PBI mundial (con alzas de 1,5% en EE.UU; 7,9% en China y una baja de -0,4% en Europa) y una caída de 6,4% en los precios de los commodities.

• En este escenario de crecimiento global menor que el esperado, el PBI de Brasil mostraría una suba de 3,7%, con una reducción de la tasa Selic (de 12 a 9% anual) un tipo de cambio de 1,75 reales por dólar y una tasa de inflación (IPCA) de 5,6% anual.

El crecimiento de los últimos dos trimestres de 2011 se ha desacelerado más rápido de lo que pensábamos y equivale a una tasa de 2,4% anualizada.

• La tasa de cambio brasileña se va a mantener apreciada durante algún tiempo, ya que el gobierno prefiere usar el instrumento monetario (baja de tasas de interés) para mantener el crecimiento en torno de 3,5/4%. Si no hiciera nada, la desaceleración sería mayor. La inflación para los próximos 5 años que el mercado está esperando es de 5,9% anual.

• La tasa de cambio podría llegar a 2 reales por dólar si ocurriera algún incidente financiero en el mundo. De lo contrario, el escenario está diseñado para una cuenta corriente negativa (de -3/3,5% del PBI), en medio de un boom de inversiones, que pasarán de 19 a 23% del PBI.

• Un dato saliente es que la nueva clase media brasileña pasará de 79,2 millones de consumidores en 2003 a 142,9 millones en 2014.

Bernardo Kosacoff

• Los países que más rápido emergieron de la crisis de 2008/9 son los que más nos convenían: China y Brasil.

• La Argentina aumentó en estos años sus exportaciones e importaciones y el desafío es mantener una economía abierta. Hoy las importaciones crecen a mayor ritmo que las exportaciones y nos estamos comiendo los saldos comerciales.

• El escenario no va a ser catastrófico, pero los dólares serán más escasos y no habrá superávit de cuenta corriente.

Cada punto de caída en el PBI brasileño nos impacta en varios centenares de millones de dólares. Desde el punto de vista comercial, para la Argentina el impacto de la desaceleración económica es mayor que para Brasil.

• El déficit estructural del sector manufacturero enciende luces amarillas: hay un desequilibrio de 30.000 millones de dólares, principalmente con Brasil y China.

• Esto obedece a una estructura productiva desequilibrada, con una industria poco integrada (y con alta dependencia de importación de bienes intermedios) y con inversiones dependientes de la importación de bienes de capital, piezas y partes de producto.

• A ello se agrega la apreciación del tipo de cambio real, que provoca incrementos de costos industriales (consumos intermedios, salariales y energéticos, entre otros) aunque ha habido una depreciación de las monedas de los principales socios comerciales.

• Para lograr que el crecimiento de la demanda se traduzca en mayor inversión y empleo, se requiere combinar los instrumentos macroeconómicos (política monetaria, cambiaria, fiscal, comercial) con políticas de oferta (innovación, competitividad).

• Si no incorporamos más valor es por cuestiones sistémicas que impiden dar un salto hacia la sociedad del conocimiento e integración de cadenas de valor.

• Para superar los vicios del Mercosur, el desafío es avanzar en la integración productiva (mediante el desarrollo conjunto de ventajas competitivas a través de la especialización intrasectorial), que a su vez facilita la minimización de los problemas distributivos, la convergencia estructural de las economías y una mejor inserción en las cadenas internacionales de valor.

• La agenda de disputas comerciales con Brasil involucra una muy pequeña parte de nuestra estructura productiva.

Se necesita en cambio una agenda estratégica y una agenda positiva para el futuro, con nuevos factores de dinamización y desarrollar actividades con alto potencial de complementación.