El pasado lunes 5 de septiembre la presidenta de la Nación, Cristina Fernández presentó las conclusiones del Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial Participativo y Federal 2010-2016 (PEA), y lo hizo en el marco de la muestra temática que organiza el Gobierno, Tecnópolis, en Villa Marteli, Buenos Aires, del cual el INTA es uno de los brazos ejecutores.

Del acto participaron el ministro de Economía y candidato a vicepresidente por el Frente Para la Victoria (FPV), Amado Boudou, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Carlos Casamiquela, el vicepresidente del INTALuis Basterra y el director nacional del INTA, Eliseo Monti.

También se hicieron presentes unos 500 representantes de cámaras empresariales, técnicos, decanos de 53 facultades de Ciencias Agrarias, Veterinarias y Económicas, entre otros.

En este marco, la presidenta destacó: “La Argentina superará las 160 millones de toneladas”. Y agregó: “La ciencia, la tecnología y la industrialización son la clave del desarrollo de la Argentina junto a los cuerpos técnicos del Estado como el SENASA y el INTA que son grandes colaboradores del sector”.

Como principales resultados en el primer año de trabajo del Plan Estratégico, se concluyó además con una perspectiva que consiste en elevar 50% la producción agropecuaria para 2020.

Es decir que de acuerdo a previsiones de los actores responsables de dicho plan, “dentro de 9 años la producción de granos de Argentina superará los 150 millones de toneladas”. Y alegaron que “estos objetivos productivos en las principales cadenas se lograrán en la medida en que se incorporen nuevas tecnologías”. Asimismo, el documento advierte un incremento de la superficie sembrada para la próxima década que alcanzará las 41,9 millones de hectáreas, mientras que las cosechadas ascenderán a las 38,4 millones de hectáreas.

La propuesta oficial contempla además, reducir la exportación de commodities y suplantarlos por alimentos elaborados. En el caso de la soja, en el que Argentina ocupa el primer lugar como exportador de aceite, el objetivo del Gobierno sería agregarle valor y exportar mayonesas y margarinas, entre otros productos, como hacen en China.

En cuanto a la producción de carne, los especialistas aseguran que aumentará un 50% para 2016. Las proyecciones afirman un incremento del consumo total de 12% hasta alcanzar  los 112,7 kilos por habitante por año. La productividad en el sector lechero aumentará un 29% para 2020.

 

Para alcanzar ese horizonte, la presidenta de la Nación consideró como clave “agregar valor e industrializar la ruralidad donde el cooperativismo debe ser uno de los instrumentos más valiosos para que los productores participen en la cadena y obtengan mejores precios”.

Por su parte, el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, expresó que “el INTA juega un rol estratégico en la revolución agroalimentaria del país. Esto nos permitirá contar para el final de la década con una producción cercana a los 160 millones de toneladas de cereales y oleaginosas y nos posicionará como líderes capaces de generar alimentos para 650 millones de habitantes”.

“Desde el INTA, nos enfocamos en la incorporación de tecnología y conocimiento para el crecimiento del sector. Se debe resaltar que del 70 al 80% del producto final se atribuye a la incorporación de adelantos técnicos”, aseguró el presidente del INTA, Carlos Casamiquela.

En referencia al papel institucional en la implementación de este plan, Casamiquela explicó que el organismo “está fuertemente comprometido y tiene un rol de alta responsabilidad en la ejecución del PEA para la próxima década. Participará activamente desde la innovación, la creación de nuevas tecnologías y el agregado de valor”.

“Estamos capacitados para aumentar la producción de granos en 57 millones de toneladas para la próxima década, además de hortalizas, algodón, lácteos, forestales y en el consumo de carne cerdo y pollo”, detalló Casamiquela, quien además precisó que estas metas son “fundamentales para el fortalecimiento de las economías regionales”.

El PEA 2016-20 se creó en mayo de 2010 con el objetivo de generar una visión compartida de futuro para el sector agroalimentario y agroindustrial, con aporte de todos los actores que lo integran. Se trata de un proyecto nacional orientador de esfuerzos, recursos y acciones prioritarias para la próxima década

De su elaboración participaron más de 100 profesionales de INTA, 40 universidades nacionales, cámaras empresarias, las provincias, organizaciones rurales y sociales y Senasa.

FAA y CONINAGRO dijeron “presente” al evento en Tecnópolis

Desde la Mesa de Entidades Agropecuarias, sólo Federación Agraria Argentina (FAA), a través de su vicepresidente, Julio Currás, y la Confederación Intercooperativa Agropecuaria Limitada (CONINAGRO), a través de su vicepresidente Eduardo Sancho, participaron de la presentación del plan en Tecnópolis en Villa Marteli.

Currás declaró que “somos una entidad con autonomía de decisión que critica las políticas públicas que creemos erróneas y acompaña aquellas medidas que van en la dirección correcta”.

 

Por su parte, la Sociedad Rural (SRA) y Confederaciones Rurales (CRA) no asistieron al acto oficial dado que sus dirigentes se opusieron desde un inicio al lanzamiento del PEA tras considerarlo un nuevo engaño del Gobierno hacia el sector rural.

“Nos estamos quedando solos, van a venir años muy difíciles”, dijo un directivo de la SRA al medio La Política online, quien reconoció los errores comunicacionales de su presidente Hugo Biolcati. “Nunca fuimos buenos comunicando”, indicó, un tanto resignado, la fuente consultada.

"El Plan Estratégico Agroalimentario debe pasar por el Congreso"- Christian Gribaudo, PRO

A la voz de la presidenta de la Nación, Crisatina Fernández, en el marco del anuncio de las conclusiones tras un año de trabajo con el PEA, se sumaron repercusiones, como la del diputado nacional por el PRO, Christian Gribaudo, integrante de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados, quien opinó que "un plan es estratégico cuando se construyen los consensos. Hasta ahora hay un plan de un gobierno. Le falta convocar a las entidades gremiales y las comisiones de agricultura de ambas Cámaras. Ese camino transformaría un plan de un Gobierno en una política de Estado".

"Nosotros estamos esperando esta convocatoria desde que se creó el Ministerio. Hoy la producción agropecuaria pierde potencial por la falta de un plan a tiempo”, disparó el diputado.

Gribaudo agregó que si el Gobierno "está intentando devolverle al sector agropecuario algo de lo que le sacó en los últimos años. Es positivo: eliminemos los ROEs y reformemos la política impositiva de retenciones, démonos un plan que potencie la producción y multiplique el empleo de los argentinos".

En este sentido Christian Gribaudo reconoció que "siempre es bueno que, aunque sea tarde, se reconozca que nuestro país necesita planes de largo plazo, y el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial (PEA) debe plantearse ir en este rumbo".

Finalmente el diputado del Pro sostuvo que "la presentación debería haber sido Congreso, lugar desde donde podemos construir los acuerdos y las reglas de juego para el futuro, gobierne quien gobierne."

 “Si no compartimos el diagnóstico es imposible que compartamos sus conclusiones”- Juan  Carlos Goya, CRA

El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), entidad que junto con la SRA estuvieron ausentes de los anuncios oficiales llevados a cabo el pasado lunes 5 de septiembre en el marco de la muestra temática de Tecnópolis en Villa Marteli, habló sobre la presentación del PEA, la ley de extranjerización de tierras y los  mensajes que dejaron las pasadas elecciones.

Durante la inauguración de la exposición rural de Curuzú Cuatiá, Goya dijo que “es una iniciativa que no hemos podido acompañar porque si no sinceramos la realidad, sino compartimos el diagnóstico es imposible que podamos compartir sus conclusiones. Sinceremos la realidad como el primer paso para poder cambiarla. Por ejemplo qué hacemos con la comercialización de los granos, ¿Seguiremos cómo estamos hoy?”.

En lo que hace al tratamiento de la ley de extranjerización de tierras, “en una entidad de profunda raigambre federal como CRA genera varias consideraciones. En primer término que debe ser una política de estado de largo tiempo que no debe inmiscuirse en un proceso electoral, también es preciso la fuerte presencia de los gobiernos provinciales quienes son los titulares y administradores de los recursos naturales. También se debe venerar la consonancia con leyes y tratados y respetar los derechos adquiridos. Las leyes no deben generar ventanas de incertidumbres”.

Con respecto al mensaje dejado en las urnas en las pasadas elecciones primarias expresó que “la sociedad ha dicho que no quiere conflictos, no quiere crispaciones, no quiere violencias ni físicas ni verbales y no quiere descalificaciones. Quiere ideas, alternativas ciertas, creíbles, no está dispuesta a cambiar, si el cambio no le dice hacia donde se proyecta por tanto nuestro mensaje debe ser reconsiderado”. Por tanto “resulta prioritario que el Gobierno Nacional incorpore nuestras propuestas que están basadas en lo que pasa en interior del país, sinceremos la realidad como el primer paso para poder cambiarla”.