En enero-noviembre de 2010 la producción de carne vacuna disminuyó en un poco más de 700 mil tn r/c/h (-22,6%). Esta caída resultó tan importante que, visto del lado de la demanda, tanto el consumo interno como las exportaciones se contrajeron en forma significativa, informó la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la República Argentina (CICCRA).
"Sin ánimo de ser reiterativos, debemos volver a señalar que la magnitud de la retracción fue tal que, ni siquiera suspendiendo totalmente los envíos al exterior se podría haber evitado la caída del consumo interno de carne vacuna durante 2010", manifestaron.
Durante el año pasado , en términos absolutos "la mayor parte del ajuste recayó en el mercado doméstico (-394.660 tn r/c/h). Sin embargo, en términos relativos el mercado externo fue el que sufrió el ajuste más importante. Las exportaciones cayeron 52% en términos anuales y el consumo doméstico retrocedió 15,7%".
Lo que ocurrió durante 2010 -aseguran- "era obvio que iba a suceder, porque desde finales de 2005 en adelante la política antiganadera implementada a nivel nacional le quitó sentido económico a la cría de hacienda". Llas hembras dejaron de funcionar como bien de capital y se las transformó en un bien de cambio, disminuyendo a la par la generación de terneros.
Era una cuestión de tiempo que esto se notara en el mercado, porque la biología nos muestra que entre la decisión de preñar una hembra y la posibilidad de enviar un ternero/novillito a faena transcurren por lo menos tres años. En este sentido, la fuerte sequía registrada entre mediados de 2008 y de 2009 permitió que los efectos permanecieran tapados por más tiempo, dado que forzó la venta anticipada de animales ante la falta de alimento y agua.
Miguel Schiaritti, presidente de CICCRA, opinó que "sólo a la presidente de la Nación, que evidentemente estuvo muy mal asesorada en la materia, se le pudo ocurrir sobre el cierre de 2009 salir a celebrar públicamente el récord de faena registrado en aquel año. Porque luego de un proceso de liquidación de vientres tan extenso e intenso como el observado entre 2007 y 2009, sólo cabía que a partir de 2010 no hubiera hacienda y, en consecuencia, que la producción, el consumo interno y las exportaciones disminuyeran sensiblemente. Las pérdidas que debieron asumir los productores ganaderos durante los tres años anteriores, en 2010 las sufrieron los siguientes eslabones de la cadena de valor, la industria, la comercialización y el consumidor".
En noviembre la participación de las hembras en la faena total se mantuvo en torno a 40,4%, confirmando la continuidad del proceso de retención de vientres que se inició a mediados del año y que se intensificó a partir de la nueva primavera.
En enero-noviembre de 2010 se exportaron 180.700 toneladas peso producto de carne vacuna, es decir 53,6% menos que en los primeros once meses de 2009. Al medir los embarques en toneladas res con hueso (tn r/c/h), el total fue de 284,5 mil tn, lo que implicó una disminución de 52,0% anual. Queda una vez más incumplido el compromiso oficial del Ministro Domínguez -asumido en reiteradas oportunidades- de exportar como mínimo 400 mil tn anuales, destacaron desde CICCRA.