“De acá a marzo no va a pasar la gran cosa”, dijo Jorge Asís, ex embajador, escritor y analista político. Y presentó a los que llama “los 7 samurais”, las siete personas en torno a las cuales gira hoy la Argentina porque están en el primer nivel de la línea de fuego.
“Como no hay partidos, tenemos que hablar casi directamente de personas, con todas las posibilidades de entrecruzamientos y combinaciones”, aclaró.
Néstor Kirchner es el primer samurai, “el furia”, con gran capacidad para las
recuperaciones. “Se recuperó ante las testimoniales. Todo lo que Kirchner
degrada lo ennoblece. Kirchner hoy quiere ser él, pese al consejo de los
médicos. Su problema no es físico, es político”, dijo Asís.
La segunda samurái es Cristina Kirchner. “Está en un absoluto aislamiento
interior. Kirchner hegemoniza aún hoy la iniciativa política. Estamos ante un
político superior. En cuanto a su ambición de poder y su capacidad de luchar por
él. Hasta 2007 tiene la hegemonía. Hoy ya no sufre el aislamiento externo, sino
uno peor, el interno. Si el conflicto con Clarín sigue, no es por Kirchner sino
por Cristina. Cuando Kirchner ataca, ataca desde una posición superior.
Cristina, en cambio, no tiene capacidad para retroceder. Son socios políticos,
tienen un esquema conyugal de poder. Pero Cristina está en mejor condición de
esperar a una continuidad que él. Tiene la ventaja de las tomografías
computadas”, ironizó el escritor.
Scioli establece un triángulo. Según Asís, “los dobla, los distorsiona. Con este
aspecto vital de Scioli los perforó. Y no saben cómo sacar el tema de la agenda.
Es el tercer samurái. Y va a seguir exactamente con la misma línea de conducta”.
La clonación transformadora de Ricardo Alfonsín, el cuarto samurái.
Cleto Cobos, el quinto, que se estancó un poco.
“Si las elecciones son el domingo, Alfonsín es presidente”, dijo.
Eduardo Duhalde es el que tiene más consideración y experiencia, si avanza en
su alianza estratégica con un candidato.
“Si Macri y Duhalde llegan a un arreglo más o menos inteligente pueden estar en
el primer plano. Separados van al pelotón, con todos los voluntariosos que
vienen atrás: Reutemann, Francisco de Narváez. Es un hombre que tenemos que
estudiarlo, para medir lo que es la posibilidad del desperdicio: cómo ese
muchacho pudo haber desperdiciado la victoria del 28 de junio pasado, y hoy es
uno de los que todavía fomenta la candidatura de Reutemann. Quiere ser
gobernador pero no tiene candidato a presidente”, relató.
“Reutemann, olvídense, no va a hacer nada”, dijo. “Estaría feliz con su banca de
senador hasta el final, y permite que algunos otros contribuyan con su propia
dilación, es decir, habilita postergar algunas definiciones. Crece en el
imaginario a partir de sus evasivas”, agregó.
Otros muchachos como Felipe Solá, que es el máximo exponente del “felipismo”, “pero me gusta –yo lo tengo en el pelotón-. Algunos lo apoyarían si se posicionara mejor, pero se mandó una jugada muy inteligente, que fue intentar una ceremonia vampírica: intentó un vampirismo político, casi de una receta: tómese la persona con peor imagen negativa: Moyano, y trate de lograr que el 80% de imagen negativa de Moyano vaya a él. Esto hubiera funcionado si Moyano lo rechazaba, pero como es pícaro no le contestó”, expresó Asís. “Acá, tanto Moyano como la presidente consiguieron hacer gorilas a los peronistas. Hay una animadversión sobre todo en las mujeres peronistas hacia la presidenta, que es llamativa. Y en el caso de Moyano, Perón decía que la clase trabajadora era la columna vertebral, no una prótesis involuntaria. El peronista, por creer que Moyano espanta a las clases medias, no se saca fotos con él, y eso es antiperonista. Es lo que le pasó a los radicales, que nunca supieron relacionarse con la dirigencia sindical”, relató.
Para Asís, después hay otros personajes en el pelotón, como Binner, que va a
ser, seguramente, el vice de Alfonsín. Y está Sanz, Das Neves, todos saben que
él es candidato a presidente, pero no aparece más allá de algún cartel.
“Los Kirchner tienen el boleto picado. Esto se terminó, y la prolongación en
Scioli es imposible. A hoy, si son los Kirchner es garantía de un peronismo
dividido, y con un peronismo dividido vamos a acostumbrarnos otra vez a la idea
de un radicalismo en el poder”, destacó.
Y culminó: “Moyano en 2011 no va a ser candidato a nada. Quizás en 2015, pero
falta mucho”.