Baja del stock nacional a cerca de 51 millones de cabezas (9 millones menos que en 2006/2007), caída en la cantidad de madres a 20,5 millones (caída de 4 millones con respecto a 2007), y una proyección de alrededor de 3.000.000 menos de terneros para el destete de 2010.
 
Estos datos marcan claramente el desastre generado por la actual administración en la política ganadera. Seguramente ellos se justificaran diciendo que la seca fue la culpable de este descalabro. La seca fue muy grave, pero si la actividad hubiera tenido una rentabilidad adecuada durante este periodo, las mermas se hubieran atenuado mucho mediante reservas forrajeras propias o ajenas. Los criadores, quienes más sufrieron esto, viven al día y no cuentan con resto para comprar alimento para sus vacas.

  El estado no hizo nada por productores que perdieron todo y hoy son ex productores con sus campos cerrados y en liquidación. Sin embargo hubo una movida muy fuerte con subsidios a los establecimientos de engorde a corral. Pocos y grandes que cobraban fuertes montos de plata para mantener pinchado el precio de la hacienda gorda.  Sistema que se desmadro en estos últimos meses con casos resonantes en donde establecimientos no inscriptos cobraban subsidios y personas físicas sin ningún bien retiraban cifras millonarias por ventanilla.
  Los defensores del sistema aducen que esto permitió mantener el precio de la invernada favoreciendo al criador.
  ¿Por qué no subsidiaban a los criadores directamente? o ¿por qué no le daban un subsidio a cada productor o feed lot que mandara un animal gordo a faena sin importar si lo hacia con silo, pastura o grano?
 
  La consecuencia de los controles de precios y subsidios a unos pocos es que se desmantelo el sistema de engorde que existía hasta hace unos años. También dirán que fue la soja, pero hasta que se implementaron estas políticas convivían la agricultura con sistemas cada vez mas intensivos de engorde. Hay zonas donde es mucho mas lógico hacer engorde que jugarse a una agricultura sumamente riesgosa. El problema fue que el negocio resulto tan malo que no quedo otra que sembrar.

  Hoy que esta en duda la continuidad del sistema de subsidios, es muy difícil imaginar como se reacomodaran todas las piezas. Esta claro que nuevamente el criador será el principal perjudicado. El feed lot no subsidiado es inviable con estos precios de la invernada, del maíz y del gordo.

  Los criadores deberían ir pensando estrategias para defender su producción ante este escenario. Ventas a futuro, que hoy esta con buenos precios, o disponer de reservas forrajeras para no tener que vender todo junto en el momento del destete.

  Invariablemente ante una merma considerable en la oferta de carne que se espera para los próximos dos años, el precio del gordo deberá afirmarse mucho, dejando de lado el futuro accionar del gobierno con respecto a esto.

  En estos momentos, donde de a poco se va notando una baja de la oferta, los precios de la hacienda de exportación han mejorado mucho. Los novillos pesados ya cotizan en $7 la carne y las vacas rondan los $5,50 la carne. En el caso de las vacas, si son muy buenas se destinan para el mercado Chileno. Las de inferior calidad van a países de África, de Europa del este y Venezuela.

  Los vientres están mas buscados pero con una oferta escasa. Aparecen lotes de vaquillonas buenas parición de otoño entre $1400 y $1500. Por ahora los interesados no convalidan estos precios.

  Hay muy poca oferta de invernada, con precios estables, con una leve tendencia a la baja. Hay remates en donde se nota mas esta tendencia, pero en los negocios directos los vendedores están mas reticentes a aceptar estos cambios. Hay negocios de venta a termino de machos con el 80% de pago ahora a $3,80 o $3,90 el kilo.

Por Juan Llauro - Agrositio.com