No se comercializa hacienda ni granos. Desde la Federación Agraria cuestionaron la “vetocracia” y remarcaron que la bronca de los productores “es muy grande”. “Los caprichos de este Gobierno con el sector agropecuario van causando problemas cada vez más graves a la producción”, subrayaron. Hay grupos de productores apostados a la vera de las rutas en unas 60 localidades del país.
El nuevo paro del campo contra la política agropecuaria oficial comenzó ayer
con el cese en la comercialización de granos y hacienda, y controles de la carga
de camiones en las rutas por parte de grupos de productores.
La medida de fuerza, que se desencadenó con el veto de la presidenta Cristina
Kirchner a la ley que suspendió la aplicación de retenciones en 37 distritos
bonaerenses que sufren el impacto de la sequía, se extenderá hasta el próximo
viernes.
El campo también rechaza la aprobación en el Congreso de la delegación de
facultades legislativas en el Poder Ejecutivo, entre las que figura la potestad
de establecer y modificar derechos de exportación.
Desde la Mesa de Enlace --que integran la Sociedad Rural, Federación Agraria,
CRA y Coninagro-- aseguraron que el paro agropecuario arrancó con alto
acatamiento y se formaron decenas de piquetes repartidos en varias provincias,
que pasaron de la vigilia al costado de las rutas al control estricto de cargas.
Productores se apostaron en las salidas habituales de camiones con cargas de
cereales y no dejaron pasar hacienda de ninguna clase, en muchos casos, lo que
generó algunos momentos de tensión.
“Vetocracia”. Eduardo Buzzi, el presidente de la FAA, cuestionó lo que llamó la
“vetocracia” de la Casa Rosada, en alusión a la decisión oficial de anular el
artículo de la ley de Emergencia Agropecuaria.
“Lo que iniciamos es mucho más que una protesta, es un grito contra el desprecio
al interior en su conjunto. Es un proceso gradual que retoma todo lo hecho el
año pasado y que apuntará a llegar a diciembre con una fuerte movilización para
gritar fuerte contra la vetocracia que se viene”, aseguró el presidente de
Federación Agraria a través de un comunicado. Buzzi pidió en Charata, Chaco, que
no haya cortes de ruta, pero sí “ejercer el derecho a controlar la carga de los
camiones para que se revierta la política agropecuaria equivocada del gobierno
nacional”.
En tanto, Ulises Forte, diputado nacional electo (La Pampa) y vice de FAA, dijo
que el paro enfrenta la “concentración de riqueza que impulsa la política del
matrimonio” Kirchner y que favorece “a los pooles de siembra”.
Rubén Ferrero, titular de la Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe),
enmarcó el paro en un contexto del “incremento de la pobreza”.
“Se producen migraciones del campo a la periferia de los pueblos y de allí hacia
la de las grandes ciudades: estamos defendiendo el interior del país”, advirtió
el dirigente.
Adhesión. El secretario gremial de la FAA, Omar Barchetta, por su parte, aseguró
que el acatamiento es “total” a la “medida dispuesta por las entidades porque la
bronca es muy grande”, y sostuvo que hay unos 60 piquetes a la vera de las
rutas.
“En el inicio del paro nacional agropecuario pudimos constatar a través de la
recorrida que hicimos en las primeras horas de la medida los dirigentes de la
entidad por varias provincias, que el acatamiento es altísimo, con un movimiento
casi nulo de camiones en las rutas”, indicó Barchetta.
Federación Agraria informó que hay grupos de productores apostados a la vera de
las rutas en unas 60 localidades, con presencia rotativa en puestos de control
de cargas.
“Hay mucha bronca porque el tiempo va pasando, y los caprichos de este Gobierno
con el sector agropecuario van causando problemas cada vez más graves a la
producción”, señaló el dirigente. Por su parte, Pablo Orsolini, vicepresidente
primero de FAA también explicó que las “bases ya están pidiendo que
intensifiquemos las acciones de acá a diciembre, para hacer una gran
movilización a Buenos Aires cuando asuma el nuevo Congreso”.
“Seguramente esta propuesta será analizada por la Comisión de Enlace”, consignó.
La Rural se quejó por la falta de señales políticas desde el Gobierno
El vicepresidente de la Sociedad Rural Argentina, Alejandro Delfino, dijo que
el primer día del paro agropecuario transcurrió ayer sin que se produjera “señal
política” alguna por parte del Gobierno y señaló que, al contrario, hay “signos
negativos”.
El dirigente, que hoy sábado representará a la SRA en la inauguración de la
exposición rural de Salta, dijo que “no hay señales políticas, al contrario los
signos son negativos, desde el veto presidencial hasta el silencio oficial”.
“Parece que están empujando al campo y a la sociedad a la protesta porque el
matrimonio Kirchner no se da cuenta de que las provincias no pueden pagar los
sueldos y crece la pobreza en todos los ámbitos”, señaló Delfino a Noticias
Argentinas.
Delfino se mostró aliviado porque durante la primera jornada en las decenas de
piquetes que se armaron en distintos puntos del país para controlar las cargas
“no hubo cortes de ruta”.Sin embargo, definió el veto parcial a la Ley de
Emergencia Agropecuaria que impidió que unos 37 partidos bonaerenses reciban
beneficios impositivos por recorte y suspensión de retenciones como “una gran
provocación al campo”.
También negó la posibilidad de que la futura secretaria de Integración Nacional,
María del Carmen Alarcón, ex aliada del campo desde la agrupación Pampa Sur
fundada por ella, se convierta en una interlocutora en el conflicto entre el
Gobierno y el agro.”Le deseo la mejor de las suertes en el camino que eligió,
pero creo que habiendo una Secretaría de Agricultura y la misma Presidenta, no
le corresponde a Alarcón ser la interlocutora”, sostuvo.
Delfino, sin embargo, no negó que desde su próxima posición y con su
conocimiento sobre el campo que “no es vasto” pueda “aportar ideas y algunas
soluciones”. Respecto del levantamiento del actual paro agropecuario previsto
para el 4 de septiembre próximo, el dirigente advirtió que “depende del
Gobierno”.
“La pelota está en la cancha gubernamental”, admitió.