Entre noviembre del 2008 y febrero de este año, el consumo de carne vacuna decreció un 8%, según un estudio realizado por el Instituto de Promoción de Carne Vacuna (IPCVA) y la empresa CCR, que consultó a 1.200 hogares de Capital Federal, Gran Buenos Aires (GBA) y el interior del país.
Según los datos arrojados, el consumo familiar pasó de 16,31 a 14,98 kilos por mes en un año. De todas formas, en el trabajo se destacó que en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires hubo un comportamiento distinto respecto de lo que sucedió en el interior: en el área metropolitana el consumo retrocedió un 14% en el primer bimestre de 2009, en relación al mismo período del año pasado.
Por el contrario, en el interior se dio una suba del 4% y, así, el consumo de carne en el hogar trepó de 15,88 a 16,58 kilos.
Con respecto a los precios, se observó un alza del gasto en carne por hogar. A nivel país se trató de un incremento del 6%, al subir de $173,03 a $184,08. Y en cuanto al lugar adonde se va a comprar este producto, los estudios con que cuenta el Ipcva muestran que las carnicerías continúan siendo el principal canal de comercialización minorista, 7 de cada 10 personas manifestaron comprar carne en esos comercios.
El trabajo manifiesta, además, que en esta área geográfica el consumo mensual de pollo por hogar creció de 7,05 a 7,67 kilos.