Al compás del avance de las cosechadoras va tomando cuerpo la peor noticia para el Gobierno en víspera de las elecciones legislativas: la producción de soja caerá bruscamente y le restará al Fisco ingresos por unos US$ 4.000 millones, acotando el margen de maniobra del oficialismo en la campaña.

A los valores actuales del poroto, el país facturará unos US$ 10.000 millones menos que en 2008 y el Estado recaudará unos US$ 4.000 millones menos por retenciones.

Tan mal vienen saliendo las cosas en el campo, que la Secretaría de Agricultura decidió ocultar sus estimaciones agrícolas. Por unas pocas horas, pronosticó una cosecha de entre 37 y 39 millones de toneladas, aunque luego retiró el informe de circulación. "Era un cálculo técnicamente correcto, pero políticamente incorrecto", resumieron voces de esa cartera.

La pelea con el campo y los factores internacionales se hacen sentir ahora en la producción de soja. En un año electoral, los millones de dólares de pérdida no ayudarán a los candidatos del kirchnerismo.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires calculó que la cosecha de soja será de 39,4 millones de toneladas, por debajo de su pronóstico anterior de 41 millones. Debido a los bajos rendimientos que provocó la sequía, hay analistas privados -como Pablo Adreani, de Agripac-, que ya hablan de 35 millones.

¿Contra qué debe compararse esa producción? Lógicamente contra las 46,4 millones de toneladas que se obtuvieron el año pasado. Pero también se puede establecer que al principio de la campaña se esperaban 51 millones de toneladas. En ese caso, quedarán en el camino entre 12 y 16 millones de toneladas. A los valores actuales del poroto -unos 360 dólares por tonelada-, se perderán entre US$ 4.400 millones y 5.700 millones.

En realidad, el quebranto es mucho mayor, ya que la cosecha 2008 se vendió a precios un 35% superiores a los actuales. El año pasado, con buena cosecha y mejores precios, las exportaciones de soja aportaron unos U$S 24.000 millones. Este año, si se confirman los pésimos pronósticos, llegarían apenas a 14.000 millones.

Pierden todos. El Fisco, para empezar, verá reducirse sus ingresos por retenciones de unos U$S 9.000 millones en 2008 a unos 5.000 millones este año, en el mejor de los escenarios. Los 4.000 millones de menos equivalen a la mitad del superávit fiscal logrado en el último ejercicio fiscal.

Pero los productores, en especial aquellos que alquilan campos, son los más afectados, y de allí la fuerte puja para que se rebajen las retenciones, clavadas en 35% desde 2007. Cálculos del INTA dan cuenta de que un chacarero puede llegar a perder hasta 150 dólares por hectárea de soja, siempre que obtenga un rinde similar al promedio de 2008, que fue de 28 quintales. Según la Bolsa de Cereales hoy la productividad media es bastante menor, de apenas 23 quintales.