“No puede ser que seamos la señal de ajuste de este sistema”. Las palabras de indignación pertenecen al titular de la Federación Argentina de Contratistas de Maquinaria Agrícola (Facma), Jorge Scoppa, en plena cosecha cuando El Cronista llamó para averiguar qué precios se están pagando por el servicio de recolección.

“La tarifa del contratista de cosecha está siendo recortada hasta un 30%” respecto de la campaña pasada, explicó Carlos Fochi, que cosecha en una amplia zona cultivada del país, desde Buenos Aires hasta Salta. Fochi acaba de terminar de cosechar campos en Venado Tuerto, un oasis santafesino donde los rindes se acercaron bastante a los del año pasado, y por eso allí está pudiendo cobrar una tarifa más razonable.

Sacando ese y otros manchones verdes en esa provincia y en Córdoba (como Laboulage, Río Cuarto e Inriville), el resto de las zonas donde trabaja están tan comprometidas, que no podrá cobrar lo mismo que en 2008.

Además, “al haber menos rendimientos, baja el volumen de trabajo”, dijo Scoppa, que acaba de pegar media vuelta frente a un lote de soja porque “ni siquiera valía la pena entrar a cosechar”, por la sequía.

Otro ingrediente difícil de digerir para el sector es que, como las siembras se dispersaron entre octubre y noviembre porque la sequía las retrasó, también se estiró el calendario de cosecha, y así hay mayor oferta de maquinarias este año, lo que deprime las posibilidades de defender el precio del servicio.

Según Scoppa, el gremio tiene pocas herramientas de presión, ya que hacer un paro los dejaría con menor trabajo por las pérdidas de producción que generaría.

Por eso, Scoppa reclamó que “los pooles y los grandes productores hagan su mayor esfuerzo por cumplir los contratos”. Hace poco más de un mes, cuando las lluvias de febrero motivaron mejores proyecciones de rindes, se fijaron precios de cosecha que promediaban cerca de $ 200 por hectárea, aunque con mucha dispersión, dependiendo de la zona, el rinde y el tamaño del productor. Pero la sequía de marzo redujo de nuevo las expectativas, y la lista de precios que había enviado Facma a sus socios hace un mes, casi no se cumple.

El valor local de la soja es similar al de hace un año, cuando tenía retenciones móviles en torno del 43% (hoy son de 35%).

Pero los sojeros venían entonces de un 2007 excelente. Al revés que esta campaña, en la que se negocia cada peso.