Luiz Inácio Lula da Silva pudo mantener un encuentro a solas con Barack Obama, solamente acompañado por un intérprete. Cristina de Kirchner no podría hacerlo, considerando sus participaciones mediocres en encuentros internacionales. Con la fotografía ella se hubiese conformado y el resto lo había dejado en manos de Julio De Vido. Desde María Estela Martínez de Perón que la Argentina no exhibe semejante mediocridad.

El Presidente de Brasil abordó la agenda prevista, realizó evaluaciones y contrapreguntas, tomó decisiones y fue confidente de su interlocutor, provocando la envidia de muchos argentinos.

Cristina de Kirchner no podría hacerlo. Ella solamente sabe memorizar textos que le preparan y luego repite, y eso quedó en evidencia en todas sus presentaciones internacionales donde Cristina termina buscando la fotografía y luego se retira.

Basta con recordar cuánto tiempo le dedicó Fidel Castro Ruz a Cristina, según la agenda oficial, y cuánto a Michelle Bachelet, para concluir que el cubano habló con la mandataria chilena mientras que con la Presidente argentina fue apenas una cuestión protocolar.

La mayoría de los brasileños se sienten orgullosos de su Presidente, pero no es el caso de los argentinos. Lula da Silva tiene una imagen pública muy positiva y Cristina de Kirchner muy negativa.

Cristina de Kirchner le provoca a los argentinos saudades por no tener un Lula da Silva.

Acerca del encuentro Lula da Silva y Barack Obama, aqui el relato de Carlos Chirinos-Vásquez, corresponsal de BBC Mundo en Washington DC

El presidente estadounidense Barack Obama aseguró que China puede tener "absoluta confianza" en la economía estadounidense, en respuesta a las preocupaciones expresadas la víspera por el gobierno de Beijing ("No sólo el gobierno chino sino todos los inversionistas pueden tener absoluta confianza en la salud de sus inversiones en USA", afirmó Obama durante un encuentro con la prensa al final de su reunión en la Casa Blanca con el presidente brasileño Luis Inacio Lula Da Silva).

El viernes 13/03 el gobierno chino había expresado su preocupación por la eventual pérdida de valor del casi US$1 billón que tiene en papeles del Tesoro y de la deuda pública estadounidense.

Los chinos temen que la crisis económica junto a al masivo déficit fiscal estadounidense y las tasas de interés cercanas a cero puedan erosionar el valor de esos bonos de los que son uno de los principales tenedores en el mundo.

Obama y Lula se reunieron por más de 1 hora en la oficina oval de la Casa Blanca y, según informaron al final del encuentro, centraron sus conversaciones en la situación de la economía global, el comercio internacional y la venidera reunión del G-20 en Londres.

Precisamente Lula se refirió al tema de la confianza diciendo que era necesario que se reestablezca el crédito porque "caso contrario se puede profundizar".

"El presidente Obama y yo estamos convencidos de que la crisis puede resolverse con decisiones políticas en el próximo encuentro del G-20", dijo Lula, en referencia a la cumbre de las 20 mayores economías que se realizará en Londres en abril.

Además, ambos mandatarios anunciaron que trabajarán conjuntamente para llevar propuestas a la reunión.

Lula bromeó diciendo que "no le gustaría estar en el lugar de Obama" por su responsabilidad en el manejo de la crisis económica y que "reza más por Obama" que por él mismo.

El estadounidense respondió: "Parece que has estado hablando con mi esposa".

Comercio mundial

En un tono más serio el Presidente brasileño pidió a su colega estadounidense "destrabar" la llamada Ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial.

Obama dijo reconocer la importancia del comercio como motor económico y afirmó que el "objetivo debería ser por lo menos no ir para atrás" en la apertura comercial.

"Puede ser difícil para nosotros cerrar un montón de acuerdos comerciales en medio de una crisis económica", reconoció, en lo que muchos interpretan un mensaje a países que esperan confirmación parlamentaria de acuerdos, como el caso de Colombia.

Recientemente la Organización Mundial de Comercio llamó a sus socios a tratar de destrabar las negociaciones para apuntalar el comercio internacional, que según sus proyecciones puede caer en un 3%, lo que sería la peor caída en 80 años.

En un tema bilateral, Obama aseguró que su país "tiene mucho que aprender de Brasil en materia de energía renovable" y se comprometió a redoblar los esfuerzos para la producción de energías "limpias" una de sus ofertas de campaña.

"Brasil ha trabajado muy bien este tema de las energías limpias y nosotros tenemos mucho interés en esa experiencia", afirmó Obama.

Los brasileños son pioneros en la producción y comercialización de etanol, un biocombustible derivado de la caña de azuzar. Cerca de la mitad del consumo de combustibles para vehículos brasileños es suplida por el etanol.

El etanol también tiene amplia difusión en la zona del medio oeste de USA -que se conoce como el "corredor del etanol"- aunque se obtiene del procesamiento del maíz blanco.

Los productores estadounidenses han logrado mantener cerrado el mercado de biocombustibles a la competencia extranjera presionando por altos tarifas para su importación.

Sin embargo, desde 2007 Brasil y USA llegaron a un acuerdo marco para desregular progresivamente el mercado, aunque Obama reconoció este sábado que las tensiones por los biocombustibles no se resolverán de la noche a la mañana.

¿Y Chávez?

En la rueda de prensa, no se refirieron al venezolano Hugo Chávez, pero eso no quiere decir que no hablaron de él.

Una de las expectativas del encuentro estaba centrada en la posibilidad de que Lula hablara a Obama sobre la conveniencia de mejorar las deterioradas relaciones con Venezuela.

Poco antes del viaje el presidente venezolano, Hugo Chávez, había anunciado que autorizaba a su colega brasileño para que explorara maneras de reparar el vínculo entre Caracas y Washington.

"El escenario más optimista es que el presidente Lula haya convencido al presidente Obama de que vaya en contra del establishment de Washington DC en política exterior", le dijo a BBC Mundo Mark Weisbrot, codirector del Centro para Investigaciones Económicas de Washington.

Para Weisbrot, Obama tendría que considerar el hecho de que "Venezuela, ni Bolivia, ni Ecuador le han hecho nada a USA" y que por tanto lo la política hacia esos países puesta en práctica por el anterior gobierno republicano y que identificó como "hostil" no tiene razón de ser.

Lula es el primer mandatario latinoamericano que el Presidente estadounidense recibe en la Casa Blanca.

Además de ese honor inaugural, fuentes diplomáticas señalaron que el encuentro de 1 hora se haya llevado a cabo en sábado -un día generalmente fuera de agenda para ese tipo de reuniones-, destaca aún más la importancia que concede Washington DC a Brasil.