Durante el fin de semana la obsesión de Néstor Kirchner será asegurarse el voto que le falta en el Senado. Hay 3 negociaciones en marcha (en Neuquén, en Santiago del Estero y en Tierra del Fuego). En tanto, tendrán que acelerar sus negociaciones Felipe Solá y Francisco de Narváez (con la ayuda de Eduardo Duhalde), y Elisa Carrió y la UCR-. En tanto, la economía continúa derrumbándose; hoy hay más pobres que ayer en la Argentina mientras los Kirchner descansan en El Calafate.

Diputados no será un obstáculo para el adelantamiento electoral de los Kirchner. La duda se encuentra acerca del Senado aunque si aseguran 1 de los 3 votos que negocian, se sentirán aliviados.

Tema de fin de semana: si Felipe Solá cederá a la presión del colombo-argentino Francisco de Narváez.

En tanto, Gabriela Michetti -cuya pequeñez política es similar a la de Mauricio Macri- sigue desaparecida en acción.

Habrá que considerar qué ocurre entre la Coalición Civica y la UCR.

Aqui algunos recortes periodísticos muy importantes:

Sergio Serrichio en el diario Los Andes, de la ciudad de Mendoza

"(...) Hay que acortar el período preelectoral porque “el mundo se está cayendo a pedazos”, argumentó la Presidenta, sin reconocer que desde antes se estaba cayendo a pedazos el modelo K.

La lógica oficial se alimenta de obvios problemas económicos -menor actividad económica, aumento del desempleo, persistencia de la inflación, achicamiento del saldo externo, presión sobre el dólar- pero, fundamentalmente, de la brutal caída de los ingresos fiscales y el riesgo de que ni los re-estatizados fondos previsionales alcancen para pagar las cuentas.
         
Sin billetera, el poder K es una mala ficción.

Hasta hace pocas semanas, el cálculo era que 2009 se podría salvar pisando pagos, masajeando cifras y usando las reservas del Banco Central y los fondos de los jubilados.

En el interín, se alistaría el regreso al nuevo Fondo Monetario Internacional que el Grupo de los 20 alumbrará en la próxima cumbre de Londres, en abril, y el dinero del FMI serviría para salvar la ropa en 2010.

La euforia con que el Gobierno difundió ayer viernes el diálogo entre CFK y el presidente de EE.UU., Barack Obama es un acto de ese programa, que el Gobierno se vería obligado a adelantar a la segunda mitad de este año.
        
Para ello, necesita que las elecciones sean en junio, lo que de paso pone un torniquete a su sangría electoral.

Pero a la vez que resta tiempo al desarrollo de las crisis -la propia y la mundial- y a las estrategias y alianzas opositoras, la movida tiene el costo de hacer más visible la debilidad K.

(...) Las comparaciones válidas son las elecciones en otros países de la región.
          
He aquí que ni Ecuador, que votará en dos rondas a partir de abril, ni Panamá (mayo), ni Uruguay (octubre), ni Honduras (noviembre) ni Chile ni Bolivia (diciembre) han considerado necesario adelantar sus elecciones presidenciales.

Tampoco México creyó necesario adelantar sus elecciones legislativas, agendadas para julio, “ porque el mundo se cae a pedazos ”.
          
Y ni siquiera Denzil Douglas, el jefe de Estado de St Kitts & Nevis, decidió adelantar las elecciones presidenciales, marcadas para octubre en esa pequeñísima isla del Caribe, expuesta más que cualquiera de los otros ejemplos al huracán internacional.

Hasta ahora, los Kirchner son el único ejemplo de huída hacia atrás."


Joaquín Morales Solá en el diario La Nación

"Sorprende lo bien que el matrimonio presidencial aprendió a bailar jazz. Han sido lecciones veloces; el efecto jazz fue una jactancia de Cristina Kirchner de hace sólo cuatro meses, cuando ya la crisis se abatía sobre el mundo. Ahora saben que la economía, la política y las elecciones argentinas se mueven al ritmo del jazz.

(...) Economistas independientes aseguran que el tercer trimestre del año registrará la caída más brutal de la economía local. El crecimiento del PBI podría hundirse hasta menos 5 y el desempleo podría elevarse hasta cerca del 12%. Kirchner huele que las cosas serán así o muy parecidas. En junio, entonces, la Argentina estará entrando en la zona más oscura del túnel de la recesión. El ex presidente chapuceaba desde hace tiempo en la probable necesidad política de adelantar las elecciones, pero no sabía cómo hacerlo ni con qué argumentos respaldarlo.

Mauricio Macri le abrió la puerta cuando anteayer anunció un adelantamiento electoral en la Capital. Esa era, dedujo el gobierno nacional, una buena razón para respaldar una resolución que sólo trata de huirle a la crisis. No obstante, la historia no registra casos de elecciones adelantadas por razones económicas que hayan resultado exitosas. Al revés, la crispación electoral no hizo más que acelerar el ritmo de las crisis económicas en casi todos los casos.

Hace 20 años, Raúl Alfonsín adelantó más de cinco meses las elecciones presidenciales de 1989, porque su equipo le informó que el plan económico tendría vida hasta entonces. La convocatoria desestabilizó la economía más de lo que ya estaba y Carlos Menem resultó presidente.

¿Por qué Kirchner debería tener mejor suerte? El ex presidente ha hecho lo que hace siempre que la política lo sorprende en una ratonera: dobló la apuesta. Pero no hay acción sin reacción. Una fracción importante de productores agropecuarios decidió por su cuenta no comercializar granos hasta después de las elecciones. Confían en que un gobierno más débil, luego de la contienda electoral, podría ceder en una baja considerable de las retenciones, sobre todo de la soja.

(...) El artículo 77 de la Constitución es muy claro: cualquier modificación del sistema electoral o del régimen de partidos políticos necesita de una ley aprobada por la mayoría absoluta de las dos cámaras del Congreso. Se trata de la mayoría de todos sus miembros y no sólo de la de los legisladores presentes.

No sólo se necesitará de esa mayoría especial, sino también de tiempos parlamentarios vertiginosos: el Gobierno precisa su aprobación en apenas dos semanas para dar cumplimiento a la norma que lo obliga a convocar a elecciones 90 días antes. ¿Podrá? Es probable que cuente con el número indispensable en la Cámara de Diputados (129 diputados), porque el Pro y los hombres de Francisco de Narváez podrían acompañarlo. Otra cosa será el Senado, donde la representación de ellos es escasa o nula. Según los números de hoy, tras la anunciada deserción de Ramón Saadi, el peronismo oficialista tendría 36 senadores, uno menos que la mayoría. ¿Julio Cobos deberá desempatar otra vez?

Los tiempos no permitirán elecciones internas en los partidos políticos, sustrayéndoles a la vida pública y a sus protagonistas una dosis importante de legitimidad democrática. El Gobierno se notificó tarde de la crisis económica y ahora notifica a la opinión pública, más tarde aún, de un cambio fundamental en las reglas del juego electoral. Es el eterno método de los Kirchner: las reglas del juego sirven sólo si son útiles a los que mandan. La ley está hecha para disciplinar a los súbditos, pero no comprende al príncipe.

El significativo cambio del calendario electoral no fue motivo de ninguna consulta de los Kirchner, ni siquiera con los líderes de los bloques parlamentarios oficialistas. (...)".


Eduardo van der Kooy en el diario Clarín

"Nunca Mauricio Macri habrá imaginado, cuando desdobló las elecciones en la Capital, el favor político que le estaba dispensando a Cristina y Néstor Kirchner.

¿Por qué un favor?. Porque aquella decisión le franqueó al matrimonio una pequeña puerta de escape del laberinto en que los venía colocando la realidad. Fue la excusa casi perfecta que encontró para consumar una idea que venía repiqueteando en la cabeza del ex presidente pero a la cual nunca alcanzaba a darle forma.

Un anticipo electoral como el resuelto ayer, sin los antecedentes de Macri e, incluso, de Hermes Binner en Santa Fe, hubiera podido ser interpretado, únicamente, como un gesto de desesperación.

Una buena cuota de desesperación, sin dudas, existe. Pero los argumentos oficiales, de esta manera, pudieron ser disfrazados con otro ropaje político. Cristina dijo como justificación que sería "suicida" para el país dedicar tantos meses a una campaña electoral en medio de la debacle del mundo.

También las críticas disparadas por un sector de la oposición --la Coalición Cívica y el radicalismo-- deberían pasar inevitablemente por un filtro. (...) para poner en equilibrio el fiel de la balanza sería atinado interrogar: ¿No fue también una debilidad el desdoblamiento de Macri? ¿No buscó evitar los supuestos efectos adversos la elección legislativa nacional en su Gobierno? ¿No fue una debilidad acaso la renuencia de Gabriela Michetti a competir en Capital con Elisa Carrió? ¿No lo fue además el desdoblamiento de Hermes Binner en Santa Fe para evitar cruzarse con Carlos Reutemann?

(...) Con mucha demora el matrimonio ha mutado su mensaje público. Cristina repite que el mundo "se cae a pedazos" y ni siquiera menciona algún supuesto paraíso argentino, como acostumbraba semanas atrás.

La persistencia de la crisis internacional permite suponer también que el peor tramo de las secuelas podrían vivirse en la Argentina en el segundo semestre de este año. Octubre ocupa ese lugar indisimulado en el calendario. Junio está en las fronteras.

Colgado de esa compleja realidad está el conflicto con el campo. El Gobierno asoma ahora en condiciones económicas de concederle a la Mesa de Enlace mucho menos que el año pasado. (...)

(...) la oposición pensaba el jueves forzar un debate en Diputados sobre las retenciones; la oposición ha quedado enfrascada, como todo el arco político, en la discusión sobre la nueva iniciativa electoral del Gobierno.

Otra amenaza a los Kirchner se agazapaba en el plisado del propio peronismo. (...) Los corcoveos en el peronismo bonaerense no han cesado: el ex presidente no podía tolerar ninguna pérdida mas en la que considera su fortaleza electoral. Esas pérdidas parecían factibles con la prolongada travesía que mediaba hasta octubre. ¿Ocurrirán estando ahora la votación a poco mas de 90 días de distancia?.

Kirchner venía preocupado por cada una de aquellas acechanzas. Pero creía, con una autoestima sin mesura, que su figura política podía ayudar a ordenar buena parte de esa realidad. Su figura política fue rudamente deshojada en la elección de Catamarca del domingo pasado.

Ese golpe tal vez, luego de una reacción inicial desorbitada, lo haya inducido a recapacitar. También a recoger del arcón un plan que de modo informal había conversado con Alberto Fernández, el ex jefe de Gabinete, y con Rafael Bielsa, el ex canciller. Frente a ambos había deslizado hace menos de un mes: "Si Macri desdobla, le clavo la elección nacional con la porteña". Macri desdobló esta semana. (...)".


Carlos Pagni en el diario La Nación

"No llegaba con la caja ni llegaba con la encuesta. Este es el corolario más contundente que se desprende del adelantamiento de los comicios que anunció ayer el Gobierno. La excusa fue pésima. "Debemos superar el escollo electoral [sic] y tirar juntos hacia el mismo lado", dijo la Presidenta. La concepción para la cual las crisis se superan más rápido si se acota la participación ciudadana reconoce en el país una larga tradición. Pero todavía resulta sorprendente que Cristina Kirchner haya adherido a ella.

El verdadero motivo por el que se anticiparon las elecciones es la necesidad de salvar la candidatura a diputado de Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires. Las encuestas muestran al esposo de la Presidenta empatando con el trío de Mauricio Macri, Francisco de Narváez y Felipe Solá. Pero su evolución es declinante.

(...) El éxito de Kirchner depende como nunca de la población más postergada. Pero su solidez en esa franja está amenazada. La caída en la actividad económica castiga con pobreza y desocupación al electorado más pobre. Y los intendentes peronistas comenzaron a negociar con De Narváez o Solá su prescindencia para octubre. La recesión y la traición necesitaban tiempo para hacer su trabajo. Es lo que vino a quitarles Kirchner.

Para De Narváez y Solá la decisión es paradójica. Repara el daño que les había hecho Macri al separar las elecciones porteñas de las bonaerenses.

Esa determinación, con el sello de Gabriela Michetti, venía a dividir los destinos de Pro y el peronismo disidente. Los Kirchner corrigieron a Michetti. Macri y ella potenciarán a sus aliados de la provincia con sólo animar la escena mediática de la capital federal. Los comicios tendrán una dimensión metropolitana que perjudica al Gobierno.

De Narváez y Solá tienen ahora pocas horas para resolver su querella por las candidaturas. Solá será acorralado este fin de semana. Le ofrecerán que renuncie a ir en la lista a cambio de convertirse en jefe de una bancada de más de 40 diputados a partir de diciembre. De Narváez también tentará con una diputación a María Helena Chávez, la mujer de su rival. Eduardo Duhalde oficiará como abogado para esta gestión. Quizá Macri haga lo mismo con tal de no alimentar a Solá como eventual competidor por la presidencia en 2011.

(...) Kirchner complicó a los demás. Pero ¿se benefició a sí mismo? Su derrotismo es tan ostensible que puede acelerar el deterioro que desea frenar. Desde la perspectiva económica la medida es un manotazo fiscal.

El mercado festejará que no se vayan a realizar los trabajos que el Gobierno venía prometiendo: ya no hay tiempo para inaugurar obras. Bastará con licitarlas. A cambio, aumentará la preocupación por la solvencia del Tesoro y serán más fuertes las presiones para que la Argentina vuelva al Fondo Monetario Internacional en busca de auxilio.

Los Kirchner dirán a partir de ahora que la protesta agropecuaria es parte del proselitismo opositor. Ardides. (...)

El gabinete será reestructurado antes de tiempo. Sergio Massa y Graciela Ocaña tal vez deban salir. Massa quiere volver a Tigre, no ir al Congreso. ¿Lo dejarán? El destino de Ocaña parece más certero. Su cabeza será ofrecida a Hugo Moyano, que ayer, en su pequeño mundo, fue quien más festejó el anuncio oficial."