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Su presidente, Carlos Alberto Paz definió en un reportaje los "criterios de calidad integral". "El trabajo de investigación, transferencia y extensión enfocado en la innovación para el desarrollo rural y territorial, incorpora un nuevo concepto de calidad, el cual busca integrar en un solo proceso industrial, a la producción primaria de granos, su transformación en origen y el aprovechamiento de los recursos, derivando en productos con mayor valor agregado", informó el funcionario.

-¿En este clima de incertidumbre para el sector agropecuario, hay aún posibilidades para pensar en su crecimiento?

-Por supuesto que las hay y desde el INTA trabajamos intensamente para ofrecer alternativas y mejores condiciones para lograr dicho crecimiento. Inclusive tomando en consideración la compleja situación en la que nos han sumido los recientes eventos climáticos, como la sequía en la región central o las intensas lluvias registradas en Cuyo.

Contamos con tecnología de monitoreo que nos proporciona tanto datos climáticos como de suelos, los cuales se vuelcan a la Red de Información Agropecuaria Nacional conocida como RIAN, y son analizados a su vez, por nuestros técnicos, que confeccionan periódicamente informes nacionales y regionales. Estas herramientas, pueden ser consideradas como insumos en la toma de decisiones de los productores y están a disposición, así como la asistencia técnica personal.

Todo este paquete tecnológico, que no implica inversión por parte del productor, ya que es un servicio que brinda el INTA a través de los recursos que le otorga el Estado, será expuesto en Expoagro y allí los productores contarán con el plantel técnico que los asesore en su utilización.

Por otro lado y aquí quería llegar, estamos innovando en la exhibición de una cadena agroindustrial en funcionamiento, cuyo planteo se lleva adelante bajo los criterios de calidad integral. En esta propuesta entran en consideración la eficientización de los procesos, con los respectivos ahorros de costos, la incorporación de valor en origen sobre la producción primaria y el aprovechamiento de todos los recursos disponibles de la propia actividad para, por ejemplo, producir bioenergias. La integración de todos estos factores, son superadoras de la búsqueda de mejores rendimientos y se trasladan en forma directa a la rentabilidad del productor y al crecimiento del sistema agroproductivo en su conjunto.

- ¿Entonces la salida es la industrialización del campo?

-Para expresarlo en términos que abarque a todo el sector productivo, ya sea a los grandes y a los pequeños productores, lo que ofrecemos son tecnologías y manejos para el agregado de valor y en una oferta ajustada a las diferentes escalas. Los grandes productores tendrán la posibilidad de integrar sus actividades bajo alternativas tecnológicas más sofisticadas, en tanto que los productores más chicos podrán adquirir conocimientos y herramientas que mejoren sus procesos productivos o bien, la comercialización de sus productos. No nos olvidemos que el mundo actual exige mayor diversidad de productos y con mayores estándares de calidad y sanidad. En estos aspectos hay una brecha sobre la cual se puede trabajar para adaptarnos a demandas más específicas y transformarnos en un país que además de exportar commodities, pueda llegar a ser referente en los mercados de agroalimentos. Este es el espacio que tenemos para asegurar la continuidad del crecimiento.

- ¿Qué ofrece el INTA en esta etapa por la que atraviesa el sector y cuáles son algunos de los desafíos para el futuro de la institución?

-El INTA trabaja sobre un eje que es la innovación. A partir de aquí, mediante la investigación, la extensión y la transferencia, la propuesta de la institución es, a través de una adecuada utilización de los recursos del Estado y un trabajo técnico responsable, reintegrarle a la sociedad y al sector agropecuario especialmente, chicos y grandes, los beneficios obtenidos a partir del desarrollo y la adopción de nuevas tecnologías, herramientas y conocimientos.

En cuanto a los desafíos, el sector agropecuario contiene enormes potencialidades y grandes oportunidades. Conseguir mejoras en estos dos aspectos demanda un trabajo conjunto entre todos los actores que de una u otra manera, están afectados por la actividad, incluso los consumidores. El desafío está en encontrar los caminos que deriven en el crecimiento equilibrado del sector y del país.