PERSPECTIVA AGROCLIMÁTICA PARA LA
CAMPAÑA AGRÍCOLA 2008/2009
Durante febrero y marzo aumentarían las lluvias. A partir de abril, se reactivará la sequía pero a partir de mediados de la primavera, mejora la perspectiva.
Desde comienzos de Noviembre de 2008, las aguas del Océano Pacífico Ecuatorial observan temperaturas inferiores a lo normal, que configuran un episodio de “La Niña” de intensidad débil.
A esta circunstancia, se sumó el enfriamiento de las aguas del Océano Atlántico, debido a lo cual las lluvias observadas durante Noviembre y Diciembre de 2008 y la mayor parte de Enero de 2009, fueron inferiores a lo normal.
La intensa evapotranspiración provocada por las elevadas temperaturas registradas durante dicho lapso, unida a la escasez de lluvias, determinó un fuerte descenso del contenido de humedad de los suelos en la mayor parte del área agrícola nacional
Sólo el Noroeste Argentino, el oeste de la Región del Chaco, el norte de Cuyo y el noroeste de la Región Pampeana (Pcia de Córdoba) que durante los episodios de “La Niña” observan precipitaciones superiores a lo normal, lograron mantener contenidos de humedad adecuados para una buena evolución de los cultivos y pasturas.
Según es normal en el desarrollo de los episodios de “La Niña”, cabe esperar que los meses de Febrero y Marzo, así como la primera quincena de Abril, registren una reactivación temporal de las precipitaciones, que aportarán adecuadas cantidades de lluvias, que aliviarán el estado los cultivos de verano y los pastizales y pasturas.
No obstante, deberá preverse la aparición de algunos riesgos:
• El incremento de la humedad edáfica y atmosférica provocará condiciones
favorables para el desarrollo de enfermedades y plagas que, hasta el momento,
habían quedado retrasadas por la sequía.
• Al acercarse el inicio del otoño, las precipitaciones incrementarán su
intensidad, aunque sin superar los valores normales, momento en que el riesgo de
granizo y vientos alcanzará su mayor expresión.
No obstante, a partir de la segunda quincena de Abril, las precipitaciones reducirán su intensidad en toda el área agrícola nacional, dando lugar a una segunda parte del otoño y un invierno secos y con temperaturas superiores a lo normal en promedio, lo cual generará el riesgo de que las reservas de humedad de los suelos desciendan rápidamente.
Ello obligará a un cuidadoso manejo de las reservas de agua de los suelos, a fin de que este recurso no quede escaso para la siembra de la cosecha fina 2009/20010.
Asimismo, debe contemplarse la posibilidad de que se produzcan heladas tempranas, y que se produzca un prolongado lapso otoño-invernal con precipitaciones escasas, similar a los observados en 2007 y 2008, proceso que podría complicar la implantación y arranque de los cultivos de invierno correspondientes a la campaña 2009/2010.
También debe preverse un comienzo temprano de la temporada con heladas, las
cuales podrían manifestarse, en el sur del área agrícola nacional, a partir de
la segunda quincena de Abril.
Los pronósticos de temperatura del Océano Pacífico Ecuatorial indican la posibilidad de que “La Niña” se disipe hacia mediados del invierno 2009, momento en que pasaría a condiciones neutrales.
Aunque esto determinaría el final del prolongado episodio de “La Niña” que afectó a las campañas agrícolas 2007/2008 y 2008/2009, es probable que la acción residual del fenómeno se extienda durante la segunda parte del invierno y la primera parte de la primavera 2009, determinando un final tardío de la temporada de heladas y un retorno tardío de las precipitaciones.
No obstante, esta posible evolución mejora significativamente el potencial productivo de la cosecha gruesa 2009/2010, al posibilitar la ocurrencia de lluvias abundantes durante la segunda parte de la primavera 2009 y el verano 2010.
Sin embargo, debe tenerse en cuenta que los indicadores disponibles a la
fecha no son del todo confiables, por lo que habrá que esperar algún tiempo
antes de contar con una perspectiva firme.
Perspectiva para la segunda parte del verano y la primera parte del otoño 2009
Gracias a la pausa en el accionar de “La Niña”, la segunda parte del verano y la primera parte del otoño (Desde comienzos de Febrero a mediados de Abril) observará una reactivación de las precipitaciones, que aportarán humedad a los suelos, aunque manteniéndose en valores algo inferiores a lo normal y con una distribución despareja y discontinua.
En el mes de Marzo, al acercarse el inicio del otoño, las precipitaciones incrementarán su intensidad, aunque sin superar los valores normales, y manteniendo una distribución irregular en el tiempo y despareja en el espacio.
El incremento de la nubosidad producirá una moderación de la temperatura, aunque la misma se mantendrá en un nivel superior a lo normal, dando lugar a un ambiente cálido y húmedo, con riesgo de episodios de granizo y ataques de enfermedades y plagas.
• Noroeste Argentino y el oeste de la Región del Chaco: La temporada de
lluvias alcanzará su pico de máxima. Debido al aumento de la nubosidad, la
temperatura se moderara, pero manteniéndose algo por encima de lo normal, lo
cual dará un ambiento cálido y húmedo favorable para los ataques de enfermedades
y plagas. Dado que se espera que las precipitaciones en Bolivia y el oeste del
Paraguay alcancen valores elevados, se dará el riesgo de crecidas de los ríos de
la Región.
• Norte de Cuyo y el noroeste de la Región Pampeana: Seguirá una evolución
similar a la del Noroeste Argentino, con un pico de lluvias intenso. La
temperatura alcanzará valores superiores a lo normal, generando el riesgo de
intensas tormentas graniceras, abarcando superficies considerables.
• Este de la Región del Chaco, el norte de Santa Fe y el norte de la Mesopotamia:
Observará precipitaciones algo inferiores a lo normal, con distribución
desuniforme y cierta falta de continuidad en el tiempo. La temperatura será
elevada, dando lugar a fuertes olas de calor, favoreciendo la producción de
tormentas de granizo y los aguaceros torrenciales. Se dará el riesgo de
inundaciones localizadas en las cuencas de los ríos de la Región.
• Núcleo Agrícola Central (Este de Córdoba, centro-sur de Santa Fe, sudoeste de
Entre Ríos y norte de Buenos Aires). Las precipitaciones serán algo inferiores a
lo normal en promedio, distribuidas bajo la forma de tormentas localizadas, con
riesgo de tormentas localizadas severas. La temperatura se moderará, pero
manteniéndose sobre lo normal, dando un ambiente favorable para las enfermedades
y plagas.
• Sur de Córdoba La Pampa y el oeste y sudoeste de Buenos Aires: Observarán
precipitaciones inferiores a lo normal, distribuidas en forma de tormentas
localizadas, con riesgo de tormentas graniceras. La temperatura serán moderadas,
pero manteniéndose sobre lo normal, dando un ambiente favorable para las
enfermedades y plagas.
• Zona de Mar y Sierras (Sudeste de Buenos Aires): Observará un pico de
precipitaciones, con riesgo de tormentas graniceras. La temperatura se moderará,
pero manteniéndose sobre lo normal, dando un ambiente favorable para las
enfermedades y plagas.
Perspectiva desde la segunda parte del otoño y la primera parte del invierno 2009
Debido a la posibilidad de que el episodio de “La Niña” se extienda durante la segunda parte del otoño y la primera parte del invierno 2009 (Mediados de Abril a mediados de Agosto de 2009) es probable que la evolución del agroclima evidencie algunos rasgos anómalos:
• Un final temprano de la temporada de lluvias.
• Temperaturas medias superiores a lo normal que, unidas a la disminución de las
precipitaciones, determinarán una rápida disminución de las reservas de humedad
de los suelos.
• Un comienzo algo temprano de la temporada de heladas.
Desde el punto de vista regional, puede preverse lo siguiente:
• Noroeste Argentino y el oeste de la Región del Chaco: Habrá un final
temprano de la temporada de lluvias. La temperatura se mantendrá en valores
superiores a lo normal, provocando un rápido consumo de las reservas de humedad
de los suelos. Es probable que se produzcan heladas tempranas, sobre todo en los
terrenos elevados.
• Norte de Cuyo y el noroeste de la Región Pampeana: La temporada de lluvias
finalizarían tempranamente. La temperatura se mantendrá en valores superiores a
lo normal, provocando un rápido consumo de las reservas de humedad de los
suelos. Es probable que se produzcan heladas tempranas.
• Este de la Región del Chaco, el norte de Santa Fe y el norte de la Mesopotamia:
Experimentará un final temprano de la temporada de lluvias. La temperatura se
mantendrá en valores superiores a lo normal, provocando un rápido consumo de las
reservas de humedad de los suelos. Es probable que se produzcan heladas
tempranas.
• Núcleo Agrícola Central (Este de Córdoba, centro-sur de Santa Fe, sudoeste de
Entre Ríos y norte de Buenos Aires). Experimentará una gradual disminución de la
intensidad de las precipitaciones, que irán en descenso a medida que se
desarrolla la etapa. La temperatura se mantendrá en valores superiores a lo
normal, provocando un rápido consumo de las reservas de humedad de los suelos.
Es probable que se produzcan heladas tempranas de moderada intensidad.
• Sur de Córdoba La Pampa y el oeste y sudoeste de Buenos Aires: Habrá una
marcada disminución de la intensidad de las precipitaciones, que irán en rápido
descenso a medida que se desarrolla la etapa. La temperatura se mantendrá en
valores superiores a lo normal, provocando un rápido consumo de las reservas de
humedad de los suelos. Es probable que se produzcan heladas tempranas de elevada
intensidad.
• Zona de Mar y Sierras (Sudeste de Buenos Aires): Experimentará una gradual
disminución de la intensidad de las precipitaciones, que irán en descenso a
medida que se desarrolla la etapa. La temperatura se mantendrá en valores
superiores a lo normal, provocando un rápido consumo de las reservas de humedad
de los suelos. Será probable que se produzcan heladas tempranas de moderada
intensidad.
Perspectiva desde la segunda parte del invierno y la primera parte de la primavera 2009
Aunque es probable que el episodio de “La Niña” se disipe hacia mediados de invierno, cabe esperar que su acción residual se extienda durante la segunda parte del invierno y la primera parte de la primavera 2009 (Mediados de Agosto a fin de Octubre de 2009), causando anomalías en la evolución del agroclima:
• Un comienzo tardío de la temporada de lluvias.
• Temperaturas medias superiores a lo normal que, unidas a la disminución de las
precipitaciones, determinarán una rápida disminución de las reservas de humedad
de los suelos.
• Un final tardío de la temporada de heladas.
Desde el punto de vista regional, puede preverse lo siguiente:
• Noroeste Argentino y el oeste de la Región del Chaco, Norte de Cuyo y el noroeste de la Región Pampeada y el Este de la Región del Chaco, el norte de Santa Fe y el norte de la Mesopotamia: Observarán un retorno tardío de la temporada de lluvias. La temperatura se mantendrá en valores superiores a lo normal, provocando un rápido consumo de las reservas de humedad de los suelos. Es probable que se produzcan heladas tardías, sobre todo en los terrenos elevados.
• Núcleo Agrícola Central, Sur de Córdoba La Pampa y el oeste - sudoeste de Buenos Aires: experimentará una gradual reactivación de la intensidad de las precipitaciones, que irán en aumento a medida que se desarrolla la etapa. La temperatura se mantendrá en valores superiores a lo normal, provocando un rápido consumo de las reservas de humedad de los suelos. Es probable que se produzcan heladas tardías de moderada intensidad.
• Zona de Mar y Sierras (Sudeste de Buenos Aires): Experimentará una
reactivación tardía de las precipitaciones. La temperatura se mantendrá en
valores superiores a lo normal, provocando un rápido consumo de las reservas de
humedad de los suelos. Será probable que se produzcan heladas tardías de
moderada intensidad.
MIRANDO HACIA LA CAMPAÑA AGRÍCOLA 2009/2010
En lo que hace a la campaña agrícola 2009/2010, según el tipo de actividad, la evolución prevista plantea una serie de limitaciones que será necesario superar mediante una adecuada planificación del uso de la tecnología disponible:
• Cosecha Fina: La perspectiva vigente hará necesario aprovechar la
reactivación temporal de las lluvias, que se espera durante Febrero, Marzo y la
primera quincena de Abril, para almacenar agua en los suelos, ya que, es
probable que las precipitaciones se corten a comienzos de otoño, no aportando
humedad desde ese momento hasta mediados de primavera, momento en que los lotes
entrarán en su etapa de formación del rendimiento, con riesgo de que se
produzcan heladas tardías.
• Cultivos Estivales de Implantación Temprana: Para su implantación y arranque,
el girasol y el maíz dependerán de las reservas de humedad dejadas por las
lluvias de fines de verano y comienzos de otoño, ya que las esperadas en la
segunda parte del otoño, el invierno y el comienzo de la primavera serán
inferiores a lo normal. Asimismo, es probable que las implantaciones tempranas
corran el riesgo de heladas tardías.
• Cultivos Estivales de Implantación Tardía: Los maíces de implantación tardía y
la mayor parte de la soja se beneficiarán con el retorno de las lluvias que se
espera para mediados de primavera, por lo que su desarrollo podría ser
beneficiado por la normalización gradual del agroclima que se espera para ese
momento.
• Ganadería: La perspectiva vigente volverá a imponer un difícil desafío a la
ganadería. Aunque las lluvias previstas entre Febrero y mediado de Abril
repondrán temporalmente la cadena forrajera, debe preverse que, a partir de
mediados de otoño en adelante, la reducción de las precipitaciones y las heladas
volverán a cortarla. A partir de ese momento, habrá que esperar hasta que, hacia
mediados de primavera, el final de la temporada de heladas y el retorno de las
precipitaciones, reactiven la producción forrajera.
Por lo tanto, no cabe duda de que se atraviesa una situación que exige el
máximo cuidado en la toma de decisiones y en su puesta en práctica, ya que se
conjuga una difícil situación económica y política con una evolución sumamente
irregular del agroclima.