Un informe de la consultora privada Ecolatina analiza la situación del sistema financiero argentino, golpeado el año pasado por tres factores: el conflicto con el campo, la estatización de los aportes jubilatorios y el estallido de la crisis internacional. Hoy, los analistas sostienen que “con los depósitos estables, una liquidez elevada y las tasas cayendo se configura una coyuntura de cierta calma”, aunque de característica transitoria.

“Contrariamente a lo registrado en meses de turbulencia, actualmente el sistema financiero no sufre por falta de liquidez”, afirma el informe de la consultora de Economía y Empresas.

En este sentido, detallan que en enero los depósitos mostraron una tenue recuperación y los préstamos desde hace tres meses están estancados. Además, “la moderación de la demanda de dólares y la menor salida de capitales es un factor que también influye”.

Los bancos, por su parte, estarían adoptando una actitud “más precautoria” que se ve potenciada por una escasa demanda de crédito. “El efecto conjunto es que la liquidez no se canalice al financiamiento del consumo y/o de la inversión. Con depósitos estables, elevada liquidez y las tasas cayendo se configura una coyuntura de cierta calma que será difícil de sostener a futuro”.

Bruscas subas del dólar podrían generar inestabilidad financiera

El informe remarca, además, que en el mejor de los escenarios tanto los préstamos como los depósitos crecerán en términos nominales manteniendo su relación con el PBI; pero es probable que se produzcan nuevos shocks que empeoren sensiblemente el panorama.

“Si bien las expectativas exhiben una leve recuperación en enero, aún se ubican en niveles bajos y sólo se requiere un nuevo shock adverso, cualquiera que sea, para generar nueva inestabilidad”, indica.

En 2008 ya se puso en evidencia cuál es la reacción de los ahorristas en un escenario de incertidumbre. Una dolarización de ahorros similar a la del año pasado sería en 2009 muy difícil de frenar por parte del BCRA porque los dólares no serán tan abundantes como en el pasado y es necesario cuidar las reservas para cancelar obligaciones en moneda extranjera, precisa el trabajo.

Finalmente, advierte: “El tipo de cambio será una de las variables centrales a monitorear. Bruscas subas de la cotización, si bien ayudarían a la industria y en el frente fiscal, podrían romper la percepción de relativa estabilidad generando turbulencias financieras”.

Ante este escenario, el gobierno debe buscar un equilibrio, pues en un contexto de desconfianza de los agentes económicos, si deja deslizar el dólar para frenar la caída de la actividad y el empleo puede desatar inestabilidad financiera.

Noticias Agrositio