Con gran asombro por la tecnología de las presentaciones, los miembros del jurado del Premio Ternium Siderar Expoagro a la Innovación en Maquinaria Agrícola se reunieron esta semana durante dos días en Rosario para elegir los mejores trabajos entre los 36 que quedaron seleccionados para este primer certamen que se realiza en Argentina, con espacio para que participen tanto empresas como personas físicas. Los resultados de los ganadores se conocerán entre el 4 y el 7 de marzo, durante Expoagro.
"Este premio es el mismo que hace 40 años llevamos adelante en Agritechnica, y por un acuerdo conjunto decidimos que se realice con las mismas características también en Expoagro y con el apoyo de Ternium, y estamos muy orgullosos por esta primera muestra por el alto nivel que tiene", dijo Dirk Quest, quien desempeña como director de la DLG, la institución agrícola alemana que organiza la gigantesca Agritechnica en Hannover, una expo estática con más de 30 hectáreaes de superficie cubierta repleta de maquinaria agrícola de última generación, quien vino a Argentina especialmente del premio Ternium Siderar Expoagro.
Los encargados de juzgar y distinguir las innovaciones fueron dos representantes alemanes de la DLG y uno de la Universisdad de Bingen (también en Alemania) y además representantes del INTA, AACREA, AAPRESID y de las facultades de agronomía de las universidades nacionales de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, Morón; todos expertos en mecanización agrícola.
"Las presentaciones son para mí, como jurado con más de quince años de
experiencia en estos certámenes, muy satisfactorias, y más aun teniendo en
cuenta que no conocía Argentina, encontré un gran nivel tecnológico. Este país
está muy avanzado en tecnología agrícola y todavía tiene un gran potencial
exportador. Rusia, por ejemplo, está recién pasando a la etapa de mínima
labranza, por lo cual en pocos años incursionarán en la siembra directa y
seguramente se van a nutrir de la tecnología argentina", opinó Thomas
Rademacher, profesor de mecanización agrícola de la Universidad de Bingen en
Alemania.
La opinión del experto Mario Bragachini, de la E.E.INTA Manfredi, fue que "los
trabajos presentados en este concurso son los mejores de los últimos años y
también se ve una mejora en que en su mayoría poseen protección individual
(patente adjudicada o en tramite)". Bragachini agregó que "en el análisis de los
proyectos presentados se tuvo en cuenta el grado de innovación real, que no
hayan sido mostrados con anterioridad y la real posibilidad de que la idea sea
competitiva industrialmente".
Gastón Pedersen, representante de AACREA, coincidió con Bragachini en que hubo
consenso en premiar la motivación por desarrollar nuevas técnicas pero que sean
aplicables por los productores. "Tuvimos una muy buena interacción con los
alemanes y fue muy pareja la evaluación de criterios. Me di cuenta de que
respecto de ellos, a nivel tecnológico, estamos muy bien posicionados. Los
trabajos presentados para el concurso, superaron mis expectativas", aseguró
Pedersen.
El licenciado en Mecanización Agrícola y profesor de la Univ. de Morón, Agustín Onorato, dijo estar sorprendido por la cantidad y la calidad de las presentaciones, teniendo en cuenta que es el primer año. "Con el correr de los certámenes esto va a crecer mucho y los participantes van a tener más experiencia en la presentación de los trabajos. Hay mucha tecnología que se produce en las fábricas y en los talleres; las máquinas de un año para el otro parecen iguales, pero si uno las ve en una expo cada tres años, por ejemplo, ve el contraste de los importantes avances", dijo el técnico.
Jorge Cosiansi, de la Universidad Nacional de Córdoba también hizo hincapié en la importancia de que las innovaciones redunden en aplicaciones que mejoren la producción. "Las posibilidades de que un trabajo sea innovativo se definen en la respuesta económica. Algunos trabajos tienen errores de justificación porque no pueden medirse los resultados y eso es fundamental par poder conocer la prestación, pero eso se subsanaría con unos días para que los inventores pudieran consultar al jurado sobre las limitantes técnicas", apuntó el experto.
Por último, Rodolfo Grasso, de la univ. de Rosario agregó que "deben de haber muchos materiales que por ser este el primer año del concurso no se han presentado, pero creo que para los años venideros este premio va a tener un crecimiento exponencial, por lo que tendrá que haber un jurado más numeroso dividido por rubro".