Las lluvias de estos días, si bien no fueron suficientes para revertir la importante sequía de amplias regiones del país, fueron de un monto interesante en varias localidades, entre ellas varias de la Provincia de Entre Ríos, el sudeste bonaerense y centro norte de Santa Fe y Córdoba.
Los pronósticos muestran una nueva entrada de un sistema frontal hacia fines ésta semana, lo que provocará la provisión de nuevas lluvias en la región pampeana, y una de las provincias mas beneficiadas sería la de Buenos Aires, aunque hay que ver cual es la intensidad del frente y como se encuentra la humedad atmosférica para permitir la aparición de núcleos convectivos que generan buenos montos de lluvias.
Podemos pensar en dirección a que los fenómenos en escala regional, o sea los clásicos mecanismos que producen lluvia, se estarían normalizando, y aunque sea tarde para muchos regiones y sus cultivos implantados resulta fundamental para el forraje y la ganadería.
En gran escala, es interesante ver la Figura que mostramos, extraída de la NOOA, de USA, donde se observa la distribución de anomalías de temperatura en el Pacífico Ecuatorial Central para el período 22 al 28 de enero. Tenemos una zona más fría que lo normal (colores azules) y otra más caliente que lo normal (roja) cercana a las costas del Perú. Si la comparamos con distribuciones anteriores, donde claramente teníamos un enfriamiento generalizado, concluimos en que si bien estamos en un evento La Niña, ésta es de poca intensidad y los pronósticos señalan la continuidad de La Niña al menos hasta junio del corriente año. O sea, la gran escala no juega a favor de la provisión de lluvias.
Entre La Niña en gran escala y las circulaciones regionales se definirán los futuros patrones de lluvia, y lo que parece verse de estos últimos días es que los efectos regionales son favorables.
