La Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario indicó que la soja de primera tuvo dos etapas marcadas de siembra por la falta de humedad que interrumpió las labores durante parte de octubre y noviembre.
“Una superficie importante se terminó de implantar en diciembre, fuera de fecha y en simultáneo con la soja de segunda. Los primeros lotes sembrados están entrando en etapas reproductivas -R1-R2- y, en general, están en buenas condiciones, aunque con dificultades para cerrar el entresurco debido a que la humedad es limitada”, detalló el informe.
Plagas y “humedad ajustada” para la soja
Se reporta una alta presencia de plagas de la soja en forma generalizada, como tucuras, barrenador del tallo, bolillera, barrenador del brote, cortadoras y otras, lo que obliga a seguir de cerca los lotes y a realizar aplicaciones de control.
La soja de segunda -y los lotes de primera sembrados en las últimas semanas- están en sus primeras etapas, en muchos casos con la humedad “muy ajustada” y también con presencia de plagas. La aplicación de insumos como inoculantes y fertilizantes tuvo drásticas reducciones para ajustar los costos a los bajos precios de la oleaginosa.
Este fenómeno ya se produjo también al momento de implantar el trigo -y tuvo su repercusión en los rendimientos finales- el maíz y la soja de primera. En el caso del trigo, la experiencia de los productores indica que quienes apostaron a altos rindes con importante aplicación de insumos tuvieron resultados más negativos que quienes menos invirtieron en el cultivo, debido a los bajos precios del cereal.
En el caso del maíz y la soja de primera sembrada “en fecha”, al momento de la siembra, los precios de los granos y los insumos eran mayores que en estos días. Por lo tanto, de no recuperarse las cotizaciones del maíz y la soja, y habiéndose incurrido en altos costos, el panorama para los productores será fuertemente desfavorable.
El maíz, con reservas de agua regulares
El cultivo de maíz presenta en la mayor parte de la región núcleo, con algunos sectores de reservas regulares. Ha comenzado a transitar sus etapas más críticas en cuanto a demanda hídrica, por lo que las lluvias que se produzcan hasta mediados de enero serán decisivas en los volúmenes producidos. En el caso de que las lluvias no se presenten, se verá afectado el rendimiento medio del cultivo, lo que agravaría la caída cercana al 30% en superficie sembrada.
Fuente: Bolsa de Comercio Rosario
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