Esto trajo un gran alivio al sector y va a permitir a los productores esperar a que reaccione el campo natural y las pasturas para retener a los animales a la espera de mejores precios. Esto, también, va a descomprimir la oferta pastoril, en un momento en que los feed lot se van quedando con menos hacienda encerrada. Por ahora no se noto ninguna reacción del mercado en cuanto a mejoras en los precios, pero si un mayor interés en las ventas directas, lo que seguramente alentara algo los valores a futuro.
Lamentablemente hubo zonas donde no cayo ni un milímetro, acentuando la tremenda seca que se viene dando desde hace más de un mes. La zona sur de Bs. As es una de las áreas mas perjudicadas. En estos lugares los productores se ven obligados a vender por más que los precios actuales sean de quebranto. Algunos invernadores del sur de Bs. as están largando su hacienda a los rastrojos de trigo y analizando aprovechar la cebada rechazo para racionar.
Los feed lot siguen mandando mucho gordo al mercado, principalmente vaquillonas, lo que ha generado un exceso de oferta de esta categoría, planchando los precios a valores impensados hace muy poco tiempo. A estos precios de venta, no es rentable engordar hacienda en corrales, a menos que se pague mucho menos por la reposición. Según dicen los responsables de los establecimientos de engorde, a pesar de las compensaciones, los números quedan en rojo.
La trazabilidad sigue siendo una herramienta que ayuda mucho a colocar a mejores precios las diferentes categorías de animales. En el tema vacas hay una diferencia de hasta $0,60 el kilo de carne, unos $0,32 el kilo vivo, entre la trazada y la no habilitada para Unión Europea. En novillos la diferencia llega a $0,70 el kilo de carne, unos $0,40 el kilo vivo. Las vaquillonas trazadas, si son pesadas, también se pagan unos $0,20 más el kilo vivo, además de tener la ventaja de poder cargarlas con menos demoras que las de consumo.
Los frigoríficos enfrentan problemas financieros por atrasos en los pagos, principalmente por las ventas a Rusia, dificultades para vender los cueros y falta de financiamiento a tasas razonables. Esto se traslado a los productores, los cuales deben vender a bajos precios y a plazos cada vez más largos. Estos van de 15 a 30 días. De a poco empiezan a retomar los envíos hilton, lo que permite descomprimir algo el exceso de carne que tienen en las cámaras. Igualmente siguen los despidos y el adelanto de las vacaciones en las principales plantas faenadoras.
Algunos emprendimientos de faena con destino a exportación, realizados por empresas que no cuentan con plantas propias, han decidido cerrar en forma definitiva, debido a la imposibilidad de poder planificar a futuro. Obviamente las decisiones del gobierno son las que le dan falta de previsibilidad al negocio.
Por Juan Llauro - Agrositio.com