Condiciones desfavorables complicaron la evolución del trigo en el centro sur bonaerense. Elevadas temperaturas, ausencia de lluvias, baja humedad atmosférica y jornadas ventosas durante la semana pasada arrebataron al cereal ocasionando pérdidas de rinde. Estas condiciones pegaron a pleno el llenado de los granos en el sudoeste bonaerense ocasionando pérdidas en su peso y mayor disminución en los rindes. En el sudeste similares condiciones afectaron la floración y la formación de granos situación agravada por el aumento del riesgo sanitario (pulgón de la espiga y roya). Por otra parte y como fuera anunciado, una masa de aire muy frío ocasionó el desarrollo de una helada negra en la madrugada del domingo 16 que afectó masivamente al centro norte y algunas áreas puntuales del oeste de Buenos Aires, sudoeste de Santa Fe, el sudeste de Córdoba y San Luis. Este hecho probablemente también haya dañado plantíos a punto de finalizar la madurez fisiológica de los granos en los cuadros tardíos. Los resultados de lo recolectado en las zonas norteñas del país, del centro norte de Santa Fe y Córdoba y su inicio en el centro sur de esta provincia como en la de Entre Ríos y el este de Córdoba arroja rindes muy pobres, en algunos casos, más bajos a los inicialmente calculados. En este escenario del cual no es ajeno tampoco el menor nivel de tecnología aplicado al cultivo, parece poco probable que el tamaño de la cosecha alcance las 10,5 millones de toneladas acercándose ahora a un estimado tentativo de 10.000.000 de toneladas. No se descarta que si las condiciones ambientales siguen desfavorables en la cuenca triguera del sudeste la proyección pueda ser aún menor. El rendimiento medio nacional estimado hasta la fecha sería levemente superior a los 23qq/ha (un 19,1% inferior al de la pasada zafra) que sumado al recorte de la superficie sembrada (20%) sustentan el volumen proyectado. De ser así la producción prevista sería la menor de las últimas 12 campañas agrícolas (en la cosecha 1995/96 se produjeron 9,44 millones de toneladas). Comparativamente con la pasada zafra los productores colectarían 6.000.000 de toneladas menos. A la fecha se cosechó el 12,4% del área apta (532.500 hectáreas) que con 13,7qq/ha acumulan 728.000 toneladas. El Sudeste de Buenos Aires, soportó vientos desecantes y temperaturas muy elevadas solo suavizadas luego del pasaje de un frente frío durante el fin de semana aumentando la condición deficitaria de los suelos. El cultivo en el Sudeste de Necochea, General Alvarado, Lobería, Tres Arroyos, San Cayetano, Tandil y Balcarce recibió el impacto de las condiciones ambientales descriptas espigando, en floración y en algunos casos formando el grano. La falta de humedad activa el riesgo sanitario por la presencia de Roya y pulgones que sumado en los mejores casos a un nivel de fertilización muy ajustado no alienta perspectivas productivas muy buenas. Los técnicos señalan que en estas regiones los rendimientos serían 20% inferiores a los promedios zonales. El diferencial sería mayor hacia el oeste de la región. En Tres Arroyos las condiciones climáticas adversas tomó a los cultivos en pleno llenado de granos. Los modelos climáticos auguran lluvias sobre esta región para los próximos siete días y temperaturas mínimas moderadas, escenario que aliviaría el estrés que soporta el cultivo por estos días. No obstante los plantíos deberán sortear durante el fin de semana temperaturas elevadas atemperadas en el litoral atlántico bonaerense por la influencia oceánica (máximas inferiores a los 30C. En el Sudoeste de Buenos Aires, sintéticamente el peor escenario productivo se observa en áreas cercanas a Bahía Blanca (5qq/ha en Cabildo) y hacia el sur (Patagones y Villarino con 500kg/ha)). Similar situación presenta Coronel Pringles (11-12qq/ha), la zona de Carhué (13qq/h) y Puán. En la zona con epicentro en la localidad de 17 de Agosto, perteneciente a este último partido y hacia Villa Iris es elevado el % de lotes pastoreados (restando área cosechable). El efecto térmico causaría un adelanto de la cosecha perfilando escasos 550kg/ha de promedio. Mejora algo hacia Pigüé (1.500kg/ha) y hacia Coronel Suárez (2,0tn/ha) y con perspectivas de mejores 25 quintales al norte de Huanguelén. Si hasta datos agregamos la pobre productividad esperada en el Centro Sur de La Pampa (10 qq/ha) el promedio regional escasamente llegaría a los 12,5 quintales. La oferta de grano esperada al final de la cosecha sería muy escasa con fuerte impacto en el agregado nacional habida cuenta que la región contribuye con el 20% al área total sembrada a nivel país. El Norte de La Pampa y el Oeste de Buenos Aires los plantíos del norte pampeano llenan el grano mostrando condiciones disímiles: hacia el oeste no tienen buen estado. La sequía originó poca biomasa y escasa altura, mientras que hacia el nordeste (lindando con Buenos Aires) tienen mejor aspecto en fase de llenado del grano. No obstante las elevadas marcas térmicas podrían ocasionar algún perjuicio en esta etapa evolutiva. De igual modo, en el oeste bonaerense las temperaturas apuraron al cultivo que en diez días podría ser cosechado. Por caso en General Villegas (al extremo noroeste de la región), el grano en estado pastoso apurados por el calor y la falta de humedad podrían trillarse anticipadamente (hacia fin de mes) perfilando entre 20-40qq/ha con una media esperada de 27-28 quintales. En el partido de Rivadavia (América) se acelera el llenado del grano y acorta el ciclo determinadas por la elevada demanda atmosférica y baja humedad relativa. Los rindes disminuirían un 20-30% respecto de la campaña pasada. En Carlos Tejedor se perfilan rindes entre 30-35qq/ha. En el Núcleo Norte comenzaron las trillas. En la zona central de Marcos Juárez, en Córdoba, se colectó un 20% de la disminuida superficie apta con resultados variables ya que se logran entre 8 a 20qq/ha haciendo una media de 12-13 quintales. En Justiniano Posse los primeros lotes entregan de 1,5 a 2,4tn/ha dependiendo de la calidad de los suelos y el manejo. En Wenceslao Escalante, Bell Ville, Pascanas, la cosecha no es firme. Se hicieron pruebas sobre los peores lotes que dieron 12-15qq/ha. De todas formas técnicos locales visualizan una productividad unitaria reducida a la mitad respecto del año anterior. En los departamentos de Belgrano, San Martín e Iriondo, en Santa Fe, avanzó en un 20% también con variabilidades productivas que van desde los 15 a los 30qq/ha. En los alrededores de Carlos Pellegrini se colectó un 5-10% de la superficie con 20-25 quintales. Los ciclos largo implantados tempranamente sostienen mejores perspectivas ya que algunos lotes rindieron los 3.700kg/ha; no obstante la media zonal oscilará en los 2.000kg/ha. En Los Cardos se inició con resultados que van desde los 15 a los 30qq/ha, situándose en una media de 2.000kg/ha. En la zona de Cañada de Gómez avanza con lentitud asociada a la gran cantidad de rebrotes que aún presentan la masa vegetal verde. Por otra parte la falta de agua no apura la siembra de la soja de segunda ocupación siendo esto otro factor condicionante para la ralentización de la recolección. De todas formas se esperan rindes muy bajos (entre 8 y 12qq/ha) ya que los granos verdes de los rebrotes no aumentarán significativamente la productividad unitaria ya que se achuzarán por el estrés hídrico. Hacia la zona de Totoras y adyacencias, los primeros cuadros colectados entregan rindes menores a los esperados rondando los 1.200kg/ha y elevado porcentaje de granos verdes. Lotes que rinden 600kg/ha presentan un 10% con este tipo de grano. Más al sur, en Casilda, Pujato, Fuentes se recogió un 5% del área con 800kg/ha. En el Núcleo Sur, las condiciones no han mejorado respecto días atrás. Falta de agua y elevadas temperaturas aceleran la maduración de los plantíos. En Bombal, Bigand, Alcorta y Chabás sin cosecha todavía esperan lograr entre 1.100 y 1.200kg/ha. Entrando a Buenos Aires, las condiciones extremas de falta de humedad no avizoran buenas perspectivas hacia el nordeste. Los rindes serán extremadamente bajos. En Cármen de Areco, Salto, Capitán Sarmiento, Arrecifes, Pergamino, la sequía que en primer lugar originó pocas espigas por metro cuadrado y que ahora afecta el llenado de los granos sumado al reciente golpe de frío que recortará un poco más el rinde reducen la esperanza de una buena cosecha. Mejora moderadamente la perspectiva hacia Junín y 9 de julio donde se observan espigas puntuales retorcidas y blancas. En Chacabuco, Bragado, Los Toldos, L. N. Alem y Junín es difícil estimar los daños de la helada del fin de semana aunque es posible decir que no tuvieron la gravedad que las del año anterior y además los plantíos apurados por las altas temperaturas anteriores se encontraban hacia finales del llenado de granos. En Bragado los técnicos indican que algún efecto podrían haber afectado lotes tardíos, al igual que en los partidos ribereños al Río Paraná (Baradero, San Nicolás, San Pedro, Ramallo) En el Centro Este de Entre Ríos la cosecha se agilizó con rindes más elevados en Villaguay, Uruguay y Feliciano (30qq/ha). En Paraná, Nogoyá y La Paz en cambio rinden entre 15 y 17qq/ha, mientras algo más elevados se obtienen en Gualeguaychú con 2,5tn/ha y un progreso de la cosecha del orden del 70 por ciento En el Centro Norte de Santa Fe la cosecha culminó en el extremo nordeste (zona de Reconquista-Avellaneda-Villa Ocampo con 13-14qq/ha como rendimiento promedio. En Ceres y adyacencias se trilló un 25% del área con 1,2tn/ha. En la zona de Rafaela los plantíos progresan en fase de grano semi duro a pocos días del inicio de la recolección. Las condiciones adversas en que desarrolló su ciclo determinan que los rendimientos medios a lograr rondarían los 18-20qq/ha. La sequía y el granizo de mediados de octubre determinaron pérdidas de área cosechable. En San Justo también se contabilizan muchos lotes perdidos. En algunas jurisdicciones del departamento la trilla finalizó. En cambio de San Justo al norte hasta Margarita lo trillado alcanzó más del 80% de la superficie apta con elevada variabilidad en los rindes: los hay desde 400kg/ha hasta muy buenos de 30 quintales. No obstante, la cosecha zonal promediaría en valores por debajo de los 1.200kg/ha. En el Sur de Córdoba sin lluvias y altas temperaturas los cultivos desmejoran anunciando rindes muy bajos en el Sudoeste y en el extremo sur y algo más elevados en el extremo sudeste. En esta zona en jurisdicción de Laboulaye los primeros lotes entregan 6-11qq/ha. Puede haber lotes en mejores situaciones que alcancen los 2.000-2.500kg/ha. En lo que va del mes las lluvias fueron de muy poco milimetraje. En la zona de Río Cuarto se trilló una muy escasa superficie (2-5%) que entregó unos 8 a 28qq/ha. este último rinde solo en cuadros aislado al suroeste de Río Cuarto que cuentan con napa a dos metros de la superficie. Es que la seca impactó duramente en esta región determinando escaso desarrollo del cultivo que apenas cubrió el surco. Al final de cosecha los rindes se ubicarían entre los1.500 y 1.800kg/ha. El Centro Norte de Córdoba, fue beneficiado con buenas lluvias aunque no totalmente generalizadas. Decrecieron en volumen hacia las zonas centrales de la región. Los rendimientos a la inversa aumentan de norte a sur. Son muy bajos en la exigua superficie sembrada del norte, a excepción del extremo nordeste donde rinde algo más de lo previsto, pero aumentan hacia el centro regional, donde se han iniciado las trillas. En la zona de Oncativo se colectó un 5% del área útil con 17-18qq/ha. En la zona de Río Primero el avance de la actividad es mayor (40%) con rindes cercanos a los 2.000kg/ha.