De acuerdo a los datos de la campaña 2007, en el país se están reponiendo apenas el 50% del nitrógeno, el 60% del fósforo y el 40% del azufre que se extraen del suelo. La soja tiene la posibilidad de aportar, vía fijación biológica por inoculación, casi 2/3 del nitrógeno total que necesita para crecer, por eso resulta una práctica tan importante.

El Ing. Fernando García, director regional del Instituto Internacional de Nutrición de Plantas (IPNI), fue entrevistado esta semana en el marco del concurso ¿Cuánto sabés sobre el cultivo de soja?, que Laboratorios Biagro S.A. y el programa radial Mitre y el Campo están llevando a cabo con el fin de brindar información calificada sobre el cultivo del que más se ha hablado en los últimos tiempos en el país.
Según García, “en las condiciones de producción de nuestro país, el nitrógeno, el fósforo y el azufre son nutrientes frecuentemente deficientes. Por esta razón, la fertilización, tanto de la soja como de los demás cultivos, resulta vital para obtener mejores índices de rendimiento”.
De acuerdo a los datos de la campaña 2007, en el país se están reponiendo apenas el 50% del nitrógeno, el 60% del fósforo y el 40% del azufre que se extraen del suelo. La soja tiene la posibilidad de aportar, vía fijación biológica por inoculación, casi 2/3 del nitrógeno total que necesita para crecer, por eso resulta una práctica tan importante.
“Pero en soja, no sólo se trata de inocular. También hay fertilizar”, sostuvo García para aclarar que a través de la inoculación, la planta puede capturar el nitrógeno del aire y fijarlo biológicamente, pero los faltantes de fósforo y azufre se cubren únicamente con el suministro externo de estos nutrientes.
“Existen otros nutrientes que se están mostrando deficientes en algunas condiciones, pero las deficiencias más importantes se dan siempre en fósforo (P) y azufre (S)”, explicó.
García aclaró que la soja inoculada no necesita fertilizarse con nitrógeno, porque el cultivo obtiene todo el que necesita del aire. “Si bien las respuestas más evidentes a la inoculación se dan en los lotes sin antecedentes de soja, nosotros insistimos en esta práctica aún en lotes donde la respuesta no es tan elevada por larga historia de soja, porque es una forma práctica y económica de mejorar el balance nutricional del suelo”, detalló.
De la misma manera, indicó que “desde el IPNI recomendamos hacer los análisis de suelo y las evaluaciones correspondientes para determinar los faltantes de otros nutrientes en el lote. Nosotros sugerimos usar toda la tecnología disponible para conocer a fondo el lote que se trabaja y así enmendar las deficiencias”, señaló el especialista.
Respecto de la actual coyuntura y el impacto que tendrá el menor uso de fertilizantes, García advirtió que esto implicará un suelo más deficiente para campañas venideras. Es decir, “se va a profundizar el desbalance de nutrientes en los suelos agrícolas argentinos si no se reponen nutrientes y realiza rotación de cultivos que contrarresten esta situación”.

El concurso

¿Cuánto sabés sobre el cultivo de soja? es una iniciativa que busca desmitificar e informar sobre los aspectos que más se cuestionan del cultivo, así como profundizar sobre las prácticas que lo perfeccionan, como la inoculación.
El concurso, que finalizará el próximo 30 de noviembre, genera un esquema de temas y preguntas de carácter general, con el fin de poder abarcar también al público urbano que escucha el programa. Así, cada domingo, en el programa Mitre y el Campo, se lanza una pregunta referida al cultivo de soja, a partir de las entrevistas que se realizan a especialistas sobre aspectos agronómicos, económicos y sociales que involucran al cultivo. A su vez, cada semana, en el sitio web de Biagro (www.biagrosa.com) los oyentes pueden conocer la pregunta de la semana y la respuesta a la pregunta formulada.
Para concursar, los oyentes deben escuchar el programa los domingos de 8 a 10 horas, responder en forma telefónica o vía mail a mitreyelcampo@mitre.com.ar o ingresando los datos en el formulario del sitio web de Biagro.

Los premios

Lo más destacado del concurso son, sin duda, los premios. Es que el sólo hecho de haber ganado en alguna de las semanas lo hace al oyente acreedor de una experiencia automovilística con el corredor de TC Gabriel Ponce de León, imagen emblema de BIAGRO. Junto al piloto, los ganadores podrán dar unas vueltas en el autódromo de 9 de Julio durante el mes de diciembre.
Pero los premios también tienen una arista productiva. “Cada ganador podrá elegir a un técnico asesor que recibirá una capacitación exclusiva, que se realizará en las instalaciones de BIAGRO, con los principales referentes en temas como inoculación, fertilización, manejo de enfermedades o elección de variedades”, contó Lafuente.
Al final del concurso, entre los concursantes que no resultaron ganadores semanales se realizará un sorteo donde se elegirán a dos ganadores más que también se harán acreedores de los premios.

¿QUÉ ES LA INOCULACIÓN Y PROTECCIÓN DE SEMILLAS?

La inoculación es una práctica que busca lograr la adherencia efectiva de un alto número de bacterias fijadoras de Nitrógeno (Rhizobium o Bradyrhizobium) sobre la superficie de las semillas de leguminosas previo a la siembra. Las bacterias infectan las raíces una vez germinada la semilla y se produce la formación de unas estructuras denominadas "nódulos", dentro de las cuales se ubican las bacterias y comienzan a fijar Nitrógeno del aire haciéndolo aprovechable para la planta. Este proceso se denomina Fijación Biológica de Nitrógeno.