Hoy este servicio está a cargo de la Federación de Acopiadores y la Federación Agraria Argentina. No existe protesta ni reclamo alguno sobre el mismo.
Se desconoce cómo será el futuro sistema que anunciara el titular de la ONCCA,
Dr. Ricardo Echegaray: Pero afirmo enfáticamente que para pensar en el reemplazo
deberían cumplirse las condiciones de oportunidad, mérito y conveniencia. Por lo
tanto, quedar absolutamente demostrado que el nuevo sistema deberá superar al
anterior en la calidad del instrumento, deberá ser competitivo en el precio y
asegurar el acceso o disponibilidad en tiempo en todo el país. Esta confirmación
debería ser emitida por calificadores de primer nivel que auditen técnicamente
la propuesta.
Existen temores de que el nuevo mecanismo no reúna estos requisitos, y, por
lo tanto, pueda prestarse a una sencilla adulteración o falsificación lo que
facilitaría operaciones marginales. Podría también incluir la participación de
otros sectores con históricas apetencias en esta materia, incrementando
ostensiblemente su costo.
El sistema de distribución de las Cartas de Porte para el transporte
automotor de granos a través de entidades de segundo grado (que tiene 16 años de
vigencia), fue reestructurado en febrero del año 2007. Incorporó la
participación activa de la AFIP a los efectos de habilitar la compra, autorizar
la emisión, determinar las cantidades y plazos de vigencia y asignar las
numeraciones respectivas. Las entidades imprimen los datos de los operadores en
cada Carta de Porte, ordenan la distribución y registran las respectivas
entregas. Los formularios son impresos en exclusividad por empresas de primera
línea, tienen elementos de seguridad que los hacen infalsificables e imposibles
de fotocopiar y fácilmente determinable su autenticidad.
Otras entidades, además de la Federación de Acopiadores y la Federación
Agraria, han sido autorizadas para emitir estos formularios, no obstante lo cual
han preferido utilizar los eficientes servicios de las dos Federaciones
mencionadas.
Las Cartas de Porte están disponibles en tiempo y forma para todos los
productores y demás operadores habilitados del comercio de granos. Por la
importancia del documento y su seguridad, el precio es absolutamente accesible
para todos los usuarios. A raíz de la última modificación introducida por la
SAGPyA a pedido de la ONCCA, que elevó 5 veces el arancel que además las
entidades recaudan para la ONCCA sobre cada carta de porte distribuida, el
precio (alrededor de $ 4,5) pasa a ser inferior a la mitad del nuevo arancel
($10).
En síntesis, el sistema actual es altamente satisfactorio en términos de
seguridad del instrumento, precio a cargo de los usuarios y su disponibilidad en
tiempo y forma en todo el país.
En un intento para desacreditar al mecanismo actual de distribución de las
Cartas, la ONCCA presentó, con repercusión pública, una demanda penal. A juzgar
por los trascendidos originados en ese organismo, los fundamentos de la denuncia
son falsos, demuestran claras inconsistencias y un peligroso desconocimiento de
la propia materia que la ONCCA debe controlar, toda vez que:
Desconocería que es la AFIP la que resuelve la cantidad y plazo de vigencia
de las Cartas de Porte a distribuir a cada operador que las solicita.
Imputaría la distribución a un monotributista (que no lo es), y a quien la
propia ONCCA bajo esta administración, le pagó cuantiosas compensaciones como
productor de trigo. Si hubiese sido monotributista no habría podido calificar
para estas compensaciones.
Desconocería algo elemental en el transporte de granos, como es el hecho que la
misma Carta de Porte deben estar informadas como mínimo por dos operadores
(cargador y destinatario). También podrían informar otros operadores que hayan
actuado, como por ejemplo las instalaciones de terceros donde se hubiese
entregado los granos, etc.
El organismo que supuestamente administrará este nuevo sistema (ONCCA) ha
incorporado en los últimos tiempos una serie de nuevas responsabilidades y
tareas. Por ello, no ha podido, hasta el momento, normalizar los sencillos
trámites de inscripciones y habilitaciones, existiendo demoras de meses para la
habilitación de operadores y también tiene pendiente el pago de compensaciones a
los productores con demoras que llegan al año. Estas circunstancias generan
dudas sobre su capacidad para llevar adelante el sistema de emisión y contralor
de las Cartas de Porte.
La ONCCA, en su precaria y poco profesional tarea destinada a proteger la
matriz de seguridad alimentaria de los argentinos, es la responsable de que el
país pierda el ingreso de divisas por aproximadamente U$S 1.800 millones y más
de U$S 600 millones de derechos de exportación, al haber impedido, por
aplicación de la Res. 543/08, las operaciones a futuro de los granos de la
próxima campaña.
Se pretende hacer creer que las reuniones de los Foros organizado por el
ONCCA son para un debate de las normas con la participación de los sectores
convalidando dicha circunstancia. La realidad indica que sólo se ha convertido
en un programa de preguntas y respuestas sobre los temas meramente operativos
que quiere tratar su titular y donde no se debate proyecto alguno.
Conclusión: El sistema de distribución de Cartas de Porte no se debe cambiar, por la simple razón de que está funcionando bien. El que tiene que cambiar es la gestión del ONCCA porque lo único que hace es complicar al Complejo Agroindustrial el funcionamiento de los mercados y la colocación de los productos en los mercados del mundo.